Llegó el día de la exaltación Carlos Beltrán en Cooperstown
El manatieño se convierte en el sexto puertorriqueño exaltado al Salón de la Fama, acompañado por Andruw Jones y Jeff Kent.
Por Redacción InDiario|Deportes|
Carlos Beltrán alcanzará hoy, domingo la cúspide reservada para los grandes del béisbol cuando su nombre y su rostro queden inmortalizados en una placa de bronce en el Salón de la Fama de Cooperstown.
El expelotero de Manatí encabezará, desde la perspectiva puertorriqueña, una clase de 2026 que también incluye al estelar jardinero central curazoleño Andruw Jones y al poderoso segunda base Jeff Kent. La ceremonia comenzará a la 1:30 de la tarde, hora de Puerto Rico, en los terrenos del Clark Sports Center, con entrada libre y transmisión en vivo por MLB Network.
Beltrán se convertirá en el sexto puertorriqueño reconocido en Cooperstown, uniéndose a Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Iván “Pudge” Rodríguez y Edgar Martínez. La ocasión tendrá un marcado sabor caribeño: decenas de fanáticos boricuas han viajado hasta el pequeño pueblo neoyorquino para acompañar al exjardinero en el momento más importante de su carrera.
Una carrera completa y unos números contundentes
El ingreso de Beltrán fue sellado en enero, cuando apareció en 358 de las 425 papeletas emitidas por la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica. Su 84.2% superó ampliamente el 75% requerido, en su cuarto año como candidato.
Durante 20 temporadas en las Grandes Ligas, el bateador ambidextro acumuló 2,725 imparables, 435 cuadrangulares, 1,587 carreras impulsadas y 312 bases robadas. Fue seleccionado nueve veces al Juego de Estrellas, ganó tres Guantes de Oro, dos Bates de Plata y fue escogido Novato del Año de la Liga Americana en 1999.
Sus actuaciones en octubre también ayudaron a construir su expediente. Beltrán bateó para promedio de .307, con 16 jonrones y 42 carreras impulsadas en 65 partidos de postemporada. Su actuación más recordada ocurrió con Houston en 2004, cuando conectó ocho cuadrangulares y registró un promedio de .435 en apenas 12 encuentros.
La placa de Beltrán llevará la gorra de los Mets de Nueva York, organización con la cual disputó siete temporadas, fue cinco veces Todos Estrellas y ganó sus tres Guantes de Oro y sus dos Bates de Plata. Será apenas el tercer jugador que ingrese a Cooperstown representando a los Mets, después de Tom Seaver y Mike Piazza.
La profecía de George Brett
Entre las historias recordadas durante las horas previas a la exaltación sobresale una predicción realizada por George Brett en 1999, cuando Beltrán apenas comenzaba su primera temporada completa con los Reales de Kansas City.
Los Reales se encontraban en Cooperstown para un partido de exhibición durante el fin de semana en que Brett sería exaltado. Beltrán quería conocer a Orlando Cepeda, quien también ingresaría ese año al Salón de la Fama, y llevaba una pelota para pedirle su autógrafo.
Brett se encargó de presentarlos, pero no lo hizo como si Beltrán fuera simplemente otro novato. Frente a Cepeda, lo describió como el próximo integrante puertorriqueño del Salón de la Fama. El joven manatieño quedó sorprendido, pues todavía no había completado su primera campaña, pero aquellas palabras se convirtieron en una motivación para continuar mejorando. Veintisiete años después, la predicción quedó cumplida.
El voleibol casi cambió la historia
Otra historia rescatada durante el fin de semana revela que el primer amor deportivo de Beltrán no fue el béisbol, sino el voleibol.
Su padre, Wilfredo Beltrán, observaba el talento de su hijo en ambas disciplinas y decidió hacerle dos preguntas: cuántos voleibolistas profesionales podía mencionar y cuáles eran los jugadores de béisbol que admiraba. Carlos no pudo identificar a un voleibolista, pero rápidamente enumeró a figuras como Roberto Clemente, Rubén Sierra, Carlos Baerga, Bernie Williams, Juan “Igor” González e Iván Rodríguez.
Ese mismo día, siguiendo el consejo de su padre, abandonó el voleibol para concentrarse en el béisbol. La decisión terminaría conduciéndolo desde Manatí hasta la tarima de Cooperstown.
Un legado más allá de las estadísticas
Beltrán también llegará al Salón con un legado que trasciende sus batazos. Durante sus años con los Yankees observó que los jugadores japoneses contaban con intérpretes oficiales, mientras muchos latinoamericanos dependían de compañeros, entrenadores o empleados bilingües para comprender reuniones y atender a la prensa.
El boricua llevó el asunto ante las Grandes Ligas y la Asociación de Peloteros. Desde la temporada de 2016, los equipos deben contar con intérpretes para los jugadores de habla hispana, una reforma impulsada directamente por Beltrán y que continúa beneficiando a cientos de latinoamericanos.
El expelotero también recordó este fin de semana la presión que enfrentó cuando llegó a los Mets en 2005. Después de triunfar en Kansas City y Houston, tuvo dificultades para adaptarse a las exigencias de Nueva York, sus medios y una fanaticada impaciente. Con el tiempo respondió hasta convertirse en cinco ocasiones en Todos Estrellas con la novena. Esa experiencia le permite ahora, como asesor de los Mets, orientar a jugadores como Francisco Lindor sobre las dificultades particulares de jugar en esa ciudad.
Jones y Kent completan una clase histórica
Andruw Jones hará historia como el primer jugador nacido en Curazao exaltado al Salón de la Fama. El antiguo jardinero de los Bravos de Atlanta conectó 434 cuadrangulares y conquistó diez Guantes de Oro consecutivos. Fue elegido en su noveno año en la papeleta con 78.4% de los votos y su placa llevará la gorra de Atlanta.
Jeff Kent, por su parte, fue seleccionado por el Comité de la Era Contemporánea tras recibir 14 de 16 votos. El Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 2000 terminó su carrera con 377 jonrones, incluyendo 351 mientras defendía la segunda base, la mayor cantidad para un jugador de esa posición. Su placa mostrará el emblema de los Gigantes de San Francisco.
La ceremonia reunirá a 61 miembros del Salón de la Fama, incluyendo a los tres nuevos exaltados, lo que representa la mayor concentración de inmortales en la historia del evento. Entre los presentes figuran George Brett, Derek Jeter, Ken Griffey Jr., Reggie Jackson, Pedro Martínez, David Ortiz, Edgar Martínez e Iván Rodríguez.
Para Beltrán, sin embargo, la magnitud del momento puede resumirse en una palabra: “Brutal”. El niño de Manatí que cambió una cancha de voleibol por un diamante de béisbol será presentado desde este domingo como uno de los inmortales, llevando consigo a Puerto Rico hasta las paredes de roble de Cooperstown.
