ASSMCA levanta bandera por jóvenes sin hogar en Puerto Rico
El primer conteo juvenil identificó 204 casos de sinhogarismo o inestabilidad de vivienda entre personas de 18 a 24 años.
Por Redacción InDiario|Noticias|
La Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) reveló los resultados del primer Conteo de Jóvenes Sin Hogar realizado en Puerto Rico, un estudio que pone número y rostro a una población que, por años, ha permanecido en los márgenes de las estadísticas oficiales.
El estudio identificó a 204 jóvenes entre las edades de 18 y 24 años en condiciones de vulnerabilidad residencial. De ese total, 100 cumplen con la definición federal de persona sin hogar, mientras que otros 104 enfrentan inestabilidad de vivienda, incluyendo jóvenes que duermen temporalmente en casas de familiares o amistades, carecen de un lugar fijo para pernoctar o están en riesgo inmediato de perder el techo donde viven.
La administradora de ASSMCA, Catherine Oliver Franco, sostuvo que la vivienda no puede verse únicamente como un asunto físico, sino como un componente central de la salud, la seguridad y el desarrollo de una persona joven. “La vivienda es mucho más que un techo. Representa estabilidad, seguridad y también salud”, expresó la funcionaria al presentar los hallazgos.
El conteo también reflejó una realidad particularmente dura: solo uno de cada diez jóvenes en situación de sinhogarismo estaba albergado. La mayoría pasó la noche en estructuras abandonadas, vehículos, calles, viviendas no aptas o debajo de puentes, lo que confirma que el sinhogarismo juvenil no siempre ocurre en espacios visibles ni bajo los modelos tradicionales de asistencia.
Entre las causas principales identificadas figuran los problemas familiares, con 53.3%, seguidos por dificultades económicas, desempleo, uso problemático de drogas y condiciones de salud mental. El estudio también documentó que cerca de tres de cada diez jóvenes presentan algún indicador de vulnerabilidad relacionado con salud mental, uso de sustancias o incapacidad física.
La investigación fue realizada entre el 28 de enero y el 4 de febrero de 2026 bajo la subvención federal Youth Homelessness Systems Improvement del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano federal. Participaron 45 entrevistadores, incluyendo jóvenes con experiencia vivida de sinhogarismo, quienes recorrieron 225 localidades alrededor de Puerto Rico y realizaron entrevistas presenciales en 158 de ellas.
Los municipios con mayor concentración de jóvenes identificados incluyeron Vieques, Ponce, San Juan, Bayamón, Caguas y Naguabo, entre otros.
Los datos también revelan dimensiones familiares y educativas del problema. Un 26.5% de los jóvenes sin hogar atraviesa esa situación junto a algún núcleo familiar, 9.2% la enfrenta con sus hijos y 8.8% espera convertirse en madre o padre durante los próximos nueve meses. Además, 34.5% recibió servicios de educación especial en algún momento y 20% continúa matriculado en alguna institución educativa.
Para ASSMCA, el primer paso es visibilizar una población que muchas veces no se reconoce a sí misma como “sin hogar”, aunque no cuente con una vivienda estable, segura o adecuada. El reto ahora será convertir los datos en política pública coordinada entre vivienda, salud mental, educación, empleo, justicia y servicios sociales.
“Los jóvenes no viven nuestros sistemas de la manera en que nosotros los organizamos”, sostuvo Oliver Franco, al advertir que las respuestas del Gobierno también tienen que estar conectadas. El estudio deja sobre la mesa una advertencia clara: el sinhogarismo juvenil en Puerto Rico no es un problema aislado, sino una señal de fractura social que requiere atención urgente, sostenida y multisectorial.

