EE.UU. lanza campaña contra fraudes a envejecientes

"Never EVER" busca frenar estafas de impostores y explotación económica

Por Redacción InDiarioNoticias|

Expertos recomiendan a los adultos mayores, no brindar información por teléfono, ni entregar dinero sin antes consultar con un familiar o las autoridades.
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El gobierno de Estados Unidos lanzó una nueva campaña nacional para proteger a los adultos mayores de la explotación financiera, el abuso y las estafas de impostores, una modalidad criminal que continúa afectando a miles de familias en todo el país.

La iniciativa, llamada “Never EVER”, forma parte del Federal Elder Justice Action Plan, una estrategia interagencial anunciada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos federal a través del Elder Justice Coordinating Council.

El esfuerzo busca educar a adultos mayores, familiares, cuidadores y comunidades sobre señales de alerta en llamadas, mensajes, correos electrónicos o comunicaciones inesperadas de personas que se hacen pasar por agencias gubernamentales, bancos, compañías reconocidas o empleados oficiales.

La advertencia principal de la campaña es sencilla: ninguna agencia legítima del gobierno federal llamará de sorpresa para exigir dinero, pedir tarjetas de regalo, solicitar pagos en criptomonedas o decirle a una persona que debe mover sus ahorros para “protegerlos”.

Según las autoridades federales, los estafadores suelen fabricar escenarios de urgencia para presionar a las víctimas. Pueden alegar que una cuenta bancaria está en peligro, que existe una deuda, que hay problemas con el Seguro Social, que se perdió una ayuda federal o que la persona debe actuar de inmediato para evitar consecuencias legales.

La campaña también advierte sobre impostores que falsifican identificadores de llamadas, usan nombres de empleados reales, inventan números de placa o envían documentos con apariencia oficial para ganar credibilidad.

El secretario de Salud federal, Robert F. Kennedy Jr., sostuvo que el gobierno busca proteger la dignidad, independencia y seguridad económica de los adultos mayores, al tiempo que se fortalecen los esfuerzos para apoyar a víctimas y responsabilizar a criminales.

El plan federal parte de una realidad preocupante: la explotación financiera es una de las amenazas más urgentes contra los adultos mayores. El gobierno estima que cerca de uno de cada diez adultos mayores experimenta algún tipo de abuso, negligencia o explotación cada año.

Además, los programas de Servicios de Protección de Adultos reciben aproximadamente 1.3 millones de reportes anuales, aunque las autoridades reconocen que muchos casos nunca se denuncian. En materia de fraude, las pérdidas pueden ser devastadoras, tanto por el daño económico como por el impacto emocional y familiar que provocan estas estafas.

La campaña “Never EVER” recomienda no enviar dinero, oro, criptomonedas ni información personal a desconocidos que contacten de forma inesperada. También aconseja no hacer clic en enlaces sospechosos ni llamar a números incluidos en mensajes no solicitados.

Si una persona recibe una comunicación que parece provenir de una agencia o compañía real, la recomendación es detenerse, hablar con alguien de confianza y verificar directamente usando un número telefónico o página oficial conocida, no la información provista por el supuesto representante.

El Departamento de Justicia también se unió al esfuerzo a través de su Elder Justice Initiative, que coordina acciones contra abuso, negligencia, fraude financiero y esquemas dirigidos a adultos mayores.

Como parte de las herramientas disponibles, las autoridades federales mantienen la National Elder Fraud Hotline, una línea gratuita para víctimas de fraude contra adultos mayores. El número es 833-FRAUD-11, o 833-372-8311, disponible de lunes a viernes.

La campaña cobra relevancia en Puerto Rico, donde miles de adultos mayores dependen de ingresos fijos, Seguro Social, pensiones o ayudas públicas, y pueden convertirse en blanco de llamadas fraudulentas, mensajes de texto engañosos o esquemas que apelan al miedo y la urgencia.

El mensaje federal es claro: cuando alguien llama de sorpresa y exige actuar rápido, mover dinero o entregar información sensible, la respuesta debe ser detenerse, verificar y reportar. En estos casos, desconfiar puede ser la mejor defensa.