Nueva planta de carne fortalece la industria local

La instalación abrió tras una inversión de $2.8 millones dirigida a ampliar la capacidad de procesamiento y distribución de alimentos.

Por Redacción InDiarioNoticias|

Foto de la nueva planta de procesamiento de carne en Guaynabo (Suministrada)
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Una nueva planta de procesamiento de carne comenzó operaciones en Guaynabo tras una inversión aproximada de $2.8 millones, en un proyecto que busca ampliar la capacidad de procesamiento disponible para los productores puertorriqueños y fortalecer la cadena local de alimentos.

El anuncio fue informado por Ángel Rodríguez, presidente de la Cooperativa de Porcicultores de Puerto Rico y el Caribe, conocida como Cooporci-PR, quien destacó la importancia de contar con instalaciones capaces de recibir, procesar y preparar carne producida en la isla.

La apertura representa un paso importante para una industria que durante años ha enfrentado limitaciones de infraestructura, altos costos operacionales y una fuerte competencia de productos importados. La nueva capacidad de procesamiento permitirá acercar a los agricultores y porcicultores a los mercados comerciales, institucionales y de venta al detal.

Rodríguez ha sido una de las principales voces de la industria porcina puertorriqueña y ha promovido consistentemente el consumo de carne criada y procesada en Puerto Rico. Desde la presidencia de Cooporci impulsó la marca Cerdo Rico, creada para identificar cerdos locales de alto rendimiento dirigidos principalmente al mercado de las lechoneras. 

El dirigente cooperativista ha defendido un modelo mediante el cual se beneficien simultáneamente el productor, el comerciante, el consumidor y la economía puertorriqueña. Su planteamiento ha sido que una mayor compra de productos locales permite que el dinero permanezca circulando dentro de la isla y crea condiciones para ampliar la producción agrícola. 

Cooporci surgió como una alternativa para que pequeños y medianos porcicultores pudieran unir su producción, negociar directamente con los comercios y reducir su dependencia de intermediarios. La cooperativa también ha desarrollado campañas para que los consumidores puedan identificar lechoneras que utilizan cerdos nacidos y criados en Puerto Rico.

Rodríguez ha señalado anteriormente que la producción local compite en un mercado dominado ampliamente por la carne importada. También ha resaltado que el consumidor puertorriqueño ha mostrado un interés creciente en conocer la procedencia del producto y exigir carne fresca del país. 

La apertura de la planta en Guaynabo guarda relación con una aspiración que la cooperativa había trabajado durante años. En 2023, una organización que brindaba asistencia técnica a Cooporci informó que el grupo buscaba adquirir una instalación existente para modernizarla, diversificar sus operaciones y procesar no solamente cerdos, sino también otras carnes. El objetivo incluía producir cortes para supermercados y suplir instituciones como escuelas, hospitales, restaurantes y centros correccionales. 

Esa iniciativa también perseguía aprovechar una mayor proporción de cada animal procesado. Hasta entonces, la cooperativa concentraba buena parte de sus operaciones en la producción de cerdos enteros para lechoneras, mientras aspiraba a entrar en mercados de chuletas, costillas y otros cortes de valor añadido. 

Más capacidad para la producción del país

La nueva inversión adquiere relevancia en momentos en que Puerto Rico procura fortalecer su seguridad alimentaria y reducir las vulnerabilidades ocasionadas por su dependencia de productos importados.

La disponibilidad de una planta moderna puede beneficiar no solamente a los porcicultores, sino también a ganaderos y otros productores que necesitan instalaciones debidamente equipadas e inspeccionadas para sacrificar animales, realizar cortes, empacar productos y distribuirlos comercialmente.

Para Rodríguez, el desarrollo de la industria requiere conectar todas las etapas: crianza, procesamiento, transportación, mercadeo y venta. La apertura en Guaynabo representa, en ese contexto, la materialización de una gestión que Cooporci venía impulsando para ampliar sus operaciones y ofrecer nuevas oportunidades a los productores locales.

Más allá de los $2.8 millones invertidos, el impacto del proyecto se medirá por su capacidad para aumentar el volumen de carne procesada en Puerto Rico, abrir mercados para los agricultores, generar empleos y sustituir parte de los productos que actualmente llegan desde el exterior.