Relacionistas rechazan eliminar su licencia profesional
Advierten que la propuesta de Rivera Schatz podría debilitar las garantías éticas de la profesión y piden mantener su regulación.
Por Francisco Rodríguez-Burns|Política|
La Asociación de Relacionistas Profesionales de Puerto Rico (ARPPR) rechazó este viernes la reforma de licencias ocupacionales impulsada por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, que contempla eliminar la regulación del ejercicio de las relaciones públicas en la isla, al advertir que la medida podría afectar la calidad de los servicios y las garantías éticas que rigen la profesión.
Durante una conferencia de prensa celebrada en el hotel Caribe Hilton, en San Juan, dirigentes y expresidentes de la organización reclamaron a la Asamblea Legislativa que excluya a los relacionistas profesionales del Proyecto del Senado 275, que propone establecer la Ley para la Reforma de Licencias Ocupacionales en Puerto Rico.
Muriel Lázaro Javier, presidenta saliente de la ARPPR, cuestionó que la profesión haya sido incluida en una reforma que agrupa ocupaciones con diferentes niveles de preparación académica y responsabilidades.
“Nosotros no somos técnicos, somos profesionales”, sostuvo Lázaro Javier, al destacar la formación universitaria y el papel de los relacionistas en la planificación de las comunicaciones estratégicas de empresas, instituciones y organismos gubernamentales.
La dirigente también rechazó el argumento de que la licencia representa una carga económica o una barrera para quienes desean ejercer la profesión en Puerto Rico, incluidos profesionales procedentes de otras jurisdicciones.
“Tener una licencia simplemente lo que hace es validar tu experiencia, tu educación y que tú como profesional tengas más valor, más credibilidad”, expresó.
Lázaro Javier sostuvo que las comunicaciones estratégicas adquieren mayor importancia ante la proliferación de información falsa y la influencia que ejercen los mensajes institucionales sobre las decisiones de empresas, gobiernos y ciudadanos.
Advierten sobre consecuencias para el público
El expresidente de la asociación Tomás Dardet advirtió que la eliminación del licenciamiento podría permitir que personas sin la preparación correspondiente ofrezcan servicios de relaciones públicas, con posibles consecuencias para las organizaciones que los contraten y sus distintas audiencias.
“Cualquiera podría decir que está haciendo relaciones públicas sin tener la preparación, sin tener los objetivos claros, la ética clara que se persigue”, señaló.
Dardet recordó que la regulación de la profesión contribuyó a transformar la percepción tradicional de los relacionistas, anteriormente asociados principalmente con la organización de actividades sociales y eventos.
Según explicó, la profesión ha evolucionado hasta ocupar un espacio en los procesos de planificación estratégica y toma de decisiones de empresas e instituciones.
El exdirigente destacó que las relaciones públicas no consisten únicamente en transmitir mensajes favorables a una organización, sino también en establecer mecanismos de comunicación con empleados, consumidores, comunidades, agencias gubernamentales y otros sectores.
“El haber logrado esta regulación ha sido en beneficio del interés público”, afirmó.
A su juicio, el licenciamiento constituye un mecanismo para promover el cumplimiento de normas éticas y prácticas de comunicación responsables, particularmente cuando las decisiones institucionales pueden afectar a distintos sectores de la sociedad.
Inteligencia artificial plantea nuevos desafíos
La controversia legislativa coincide con una transformación en el ejercicio de las comunicaciones estratégicas, impulsada por el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial capaces de producir textos, imágenes y otros contenidos.
La expresidenta de la ARPPR Idia Martínez Torres reconoció que estas tecnologías pueden facilitar numerosas tareas y mejorar la eficiencia de los profesionales, pero advirtió que no sustituyen el conocimiento de las audiencias, la planificación estratégica ni el juicio ético.
“La inteligencia artificial es una herramienta. No podemos prescindir de ella tampoco”, indicó.
Martínez Torres sostuvo que el uso de estas tecnologías debe estar acompañado por profesionales capaces de comprender los objetivos de las organizaciones, distinguir las necesidades de sus clientes y evaluar las consecuencias de sus estrategias de comunicación.
A su juicio, la regulación profesional adquiere mayor relevancia en este escenario porque establece obligaciones éticas que no pueden delegarse a una herramienta tecnológica.
Por su parte, Cindy Galarza, presidenta entrante de la ARPPR, coincidió en que la inteligencia artificial representa una oportunidad para modernizar el trabajo de los relacionistas, aunque también plantea riesgos asociados con la difusión de información incorrecta.
“A mí me gusta la inteligencia artificial, pero tenemos que tener mucho cuidado porque ahí también está la desinformación”, dijo.
Galarza destacó la necesidad de mantener programas de educación continua para que los profesionales puedan adaptarse a los cambios tecnológicos y orientar adecuadamente a sus clientes.
También advirtió que una estrategia de comunicación mal concebida puede afectar la reputación de una empresa, una institución gubernamental o una figura pública.
Reforma busca reducir barreras laborales
El Proyecto del Senado 275 forma parte de una iniciativa legislativa dirigida a revisar el sistema de licencias ocupacionales en Puerto Rico y eliminar requisitos que sus promotores consideran innecesarios o excesivamente restrictivos.
La propuesta contempla la desregulación de distintas ocupaciones, entre ellas algunas relacionadas con la belleza, el diseño, la electrónica y las artes escénicas.
En el caso de las relaciones públicas, la derogación de la Ley 204 de 2008 supondría eliminar el marco legal que establece la Junta Reglamentadora y los requisitos de licenciamiento para ejercer la profesión.
Los defensores de la reforma sostienen que la reducción de estas exigencias permitiría ampliar las oportunidades de empleo, facilitar la entrada de nuevos participantes al mercado y disminuir costos asociados con determinadas actividades económicas.
Sin embargo, los representantes de la ARPPR plantean que la revisión de estas regulaciones debe considerar las particularidades de cada profesión y el impacto que su eliminación podría tener sobre la ciudadanía.
La asociación insistió en que su reclamo no busca detener la reforma general del sistema de licencias ocupacionales, sino preservar las disposiciones que regulan específicamente el ejercicio de las relaciones públicas.
Sus dirigentes solicitaron a la Asamblea Legislativa que examine las responsabilidades y funciones de las distintas ocupaciones incluidas en la medida antes de adoptar una determinación final sobre sus requisitos profesionales.




