La IA dispara precios de Apple y las consolas Xbox

La escasez de memoria y almacenamiento golpea Mac, iPad, Vision Pro y Xbox, con alzas que llegan al consumidor.

Por Redacción InDiarioTecnología|

Microsoft y Apple anunciaron aumentos en precios de sus productos (NerdZap)
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La fiebre global por la inteligencia artificial ya comenzó a sentirse en el bolsillo de los consumidores. Apple y Microsoft anunciaron aumentos de precios en varios de sus productos, en medio de una presión creciente sobre el mercado de chips, memoria y almacenamiento.

El impacto alcanza computadoras, tabletas, gafas de realidad mixta y consolas de videojuegos. La razón común es el encarecimiento de componentes esenciales, particularmente la memoria RAM y las unidades de almacenamiento, altamente demandadas por los centros de datos que alimentan los modelos de inteligencia artificial.

Apple ajusta precios en varios productos

Apple informó aumentos en distintos dispositivos, incluidos computadores Mac, tabletas iPad, las gafas Vision Pro, Apple TV, HomePod y otros productos de su catálogo.

Productos Apple (Archivo)

Según la empresa, el sector de electrónica de consumo enfrenta un reto sin precedentes debido al aumento extraordinario en la demanda de memoria y almacenamiento. Esa presión, sostuvo la compañía, está vinculada directamente a la expansión acelerada de centros de datos de inteligencia artificial.

Entre los cambios más notables, el MacBook Neo pasará de $599 a $699, mientras que el Mac Studio con chip M3 Ultra subirá de $3,999 a $5,299. Otros modelos MacBook, iPad, iMac, HomePod, Apple TV y Vision Pro también tendrán incrementos.

La compañía indicó que durante meses intentó proteger a sus clientes de estos aumentos, pero sostuvo que el nivel de encarecimiento de los componentes obligó a trasladar parte del costo al consumidor.

Xbox también sube desde agosto

Microsoft se unió a la tendencia y anunció aumentos en el precio de sus consolas Xbox a partir del 1 de agosto. El incremento será de $100 para los modelos de 512 gigabytes y de $150 para los modelos de 1 terabyte.

Microsoft Xbox (Archivo)

La compañía explicó que los costos de almacenamiento y memoria para sus consolas se han multiplicado por más de 2.5 y anticipó que podrían duplicarse nuevamente para el otoño de 2027.

Microsoft sostuvo que evaluó alternativas con sus suplidores, pero que el incremento en los componentes hizo inevitable otro ajuste. La empresa ya había aumentado el precio de Xbox en Estados Unidos durante octubre pasado, con alzas de entre $20 y $70.

La inteligencia artificial presiona el mercado

El denominador común detrás de ambos anuncios es la demanda de infraestructura para inteligencia artificial. Los centros de datos requieren grandes cantidades de memoria, almacenamiento y capacidad de procesamiento para entrenar y operar modelos avanzados.

Esa demanda masiva ha creado una competencia directa por componentes que también utilizan los productos de consumo. En otras palabras, los mismos recursos que necesita una consola, una computadora o una tableta también están siendo absorbidos por la carrera global de la inteligencia artificial.

Golpe al consumidor y a Wall Street

Los anuncios también tuvieron impacto en los mercados. Las acciones de Apple cayeron tras la noticia de los aumentos, mientras Microsoft también registró presión en Wall Street luego de informar el ajuste en Xbox.

El efecto político tampoco tardó. Sectores críticos en Estados Unidos cuestionaron que compañías altamente rentables trasladen aumentos al consumidor, mientras las tecnológicas argumentan que enfrentan una crisis real en sus cadenas de suministro.

Una nueva etapa de costos tecnológicos

Los aumentos de Apple y Microsoft marcan una nueva etapa para el consumidor tecnológico. La inteligencia artificial, que hasta ahora se presentaba principalmente como una herramienta de productividad, innovación y automatización, también comienza a tener un costo indirecto: productos más caros.

La presión sobre los componentes podría extenderse a otros fabricantes de computadoras, teléfonos, consolas, televisores y equipos inteligentes si la demanda de memoria y almacenamiento continúa creciendo al ritmo actual.

Para los consumidores, el mensaje es claro: la carrera por la inteligencia artificial ya no se queda en los laboratorios, las oficinas o los centros de datos. También está llegando a las tiendas, a los carritos de compra y al precio final de los equipos electrónicos.