Jowell confirma lo que hay detrás de eliminar el desglose del promoter fee
Tronó en redes confirmando que el debate no busca bajar costos al consumidor, sino que entre al reparto del show para que el artista gane más por boleto.
Por Redacción InDiario|Entretenimiento y Estilo|

El debate sobre el promoter fee volvió a colocarse en el centro de la conversación pública luego de que el artista urbano Jowell reaccionara en redes sociales y planteara que el impulso por eliminar el desglose del cargo no se traduce en ahorros para el consumidor, sino en una redistribución interna del dinero de cada boleto que favorece la participación del artista.
En su mensaje, Jowell describió el promoter fee como “un truco” y afirmó que, si se cobra, “tiene que ir al pote y dividirse” conforme al “split” acordado del espectáculo. Según su versión, el problema es que ese dinero termina operando como un “bono” que, muchas veces, se queda completo en manos del promotor. El artista añadió que él lo enfrentó y “lo ganó”, e instó a otros colegas a estar atentos al tema.

La discusión se produce mientras el Gobierno evalúa qué hacer con la Orden Administrativa 2025-009 del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO), firmada en octubre de 2025. La orden instruyó a promotores u organizadores de eventos cuya venta de boletos comience luego del 1 de enero de 2026 a “cesar y desistir” de transferir al consumidor el costo de la tarifa del promotor.
Este jueves, el tema llegó al Senado en la vista pública de confirmación del designado secretario del DACO, Hiram Torres Montalvo, celebrada por la Comisión de Innovación, Reforma y Nombramientos. Torres Montalvo sostuvo ante los senadores que el promoter fee no era ilegal si se mostraba de forma clara y transparente al consumidor y defendió posponer la entrada en vigor de la orden para permitir un análisis económico.
El secretario explicó que, al revisar el expediente de la orden, no encontró estudios económicos o análisis que justificaran el raciocinio de su aprobación, por lo que decidió mover la fecha de efectividad del 1 de enero al 1 de julio de 2026, manteniendo la orden vigente mientras se prepara un estudio. En su testimonio también argumentó que la orden “escondía” el desglose del cargo, pero no podía impedir que ese mismo costo se integrara al precio base del boleto.
Durante la vista pública, el secretario designado del DACO reconoció que la orden previa no eliminaba el costo asociado al promotor, sino que buscaba impedir que apareciera desglosado como renglón separado, lo que en la práctica empujaría ese mismo dinero a integrarse al precio base del boleto. Añadió que, por la manera en que se estructura el “split” de ingresos entre promotor y artista, el efecto no sería un aumento mínimo equivalente a los $2–$4 del promoter fee, sino un ajuste sustancialmente mayor al precio de la taquilla para que, aun con el reparto contractual, el promotor termine recibiendo los mismos dólares que necesita para cubrir su operación y servicios.
Para sostener su argumento, Torres Montalvo ofreció ejemplos numéricos. Utilizó una compra de boletos como referencia y sostuvo que, si se obligaba a ocultar el desglose, el precio base podría subir de forma significativa, al integrarse el costo a la estructura del boleto. En su explicación, el funcionario planteó que el precio “potencialmente podría aumentar” a $270 bajo la fórmula de división de ingresos, precisamente porque el costo no desaparece, se reacomoda dentro del precio.
Durante la vista, el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, preguntó cuántas querellas había recibido el DACO específicamente por el promoter fee. Tras consultar con su equipo en sala, el secretario designado en receso, respondió que ninguna.
En paralelo, promotores han insistido en el mismo punto desde el lado de la industria. La Asociación de Promotores y Profesionales de Espectáculos Públicos (APPEP) ha sostenido que eliminar el desglose no elimina costos reales de producir un evento, sino que los integra al precio base del boleto y puede reducir transparencia para el consumidor.
La organización también ha pedido que la fiscalización se concentre en prácticas que golpean directamente al público, como la reventa abusiva, el mercado secundario y fraudes.
Ese es el punto donde el comentario de Jowell se vuelve políticamente útil para el argumento a favor del desglose. El artista no plantea un ahorro al comprador. Plantea un asunto de reparto. Su mensaje describe un escenario en el que mover ese dinero al “pote” del show hace que el artista capture una porción mayor por cada boleto, sin que necesariamente el consumidor pague menos.
Con la vista pública celebrada hoy, la controversia entra en una fase formal de evaluación. Por un lado, DACO discute si el cargo puede mantenerse mientras se garantice claridad y desglose visible al consumidor. Por otro, artistas como Jowell ponen sobre la mesa que la pelea real no es el recibo, sino quién se queda con ese renglón cuando se vende un espectáculo. Lo que queda en relieve es que nunca hubiese tenido el efecto de ahorros para el consumidor.