¿Debe eliminarse el arbitrio del carro en Puerto Rico?
Aumenta la presión del consumidor ante la inflación y de la industria por estancamiento en ventas

El precio promedio de los autos nuevos en Puerto Rico ha escalado a niveles sin precedentes, impulsado por una combinación de inflación global, interrupciones en la cadena de suministro tras la pandemia, aranceles federales y, según algunos expertos, la falta de acción fiscal local.
A esto se suma un debate creciente sobre la vigencia de los arbitrios que impone el Gobierno por la importación o venta de vehículos de motor: un tributo que, para muchos consumidores, puede representar hasta un 37% del valor total del vehículo.
La conversación sobre si eliminar —o al menos reducir— estos arbitrios ha comenzado a tomar fuerza en algunos sectores, aunque desde el Gobierno y la industria se advierte que una decisión de esa magnitud no puede tomarse a la ligera.
“Eliminar los arbitrios sobre la importación y/o venta de vehículos de motor en Puerto Rico es una decisión que debe evaluarse desde la perspectiva de la política pública que se quiera impulsar”, señaló el exsecretario de Hacienda, CPA Francisco Parés Alicea, en declaraciones a InDiario.
“Estos arbitrios no solo tienen un fin recaudatorio —aportan más de $650 millones anuales al Fondo General, cerca de un 5% de los ingresos totales— sino que también pueden utilizarse como herramienta para promover ciertos comportamientos sociales, económicos o ambientales”, añadió.

Parés recordó que la estructura del arbitrio podría usarse para incentivar la compra de vehículos eléctricos o más eficientes, o para desincentivar los de alto consumo. Sin embargo, advirtió que “cualquier propuesta para eliminar o modificar estos arbitrios debe venir acompañada de un análisis serio de sus repercusiones fiscales”.
Desde la industria automotriz local, el mensaje es un poco distinto: la fórmula actual ya no es sostenible ni para el comercio y mucho menos para la gente.
“La preocupación es que, si empezamos a hablar de una posible reducción en los arbitrios, la gente podría entender que es una opción real dentro de una industria de venta de autos que actualmente está lenta”, expresó un reconocido ejecutivo del sector, quien solicitó el anonimato.
“La tabla comienza en un escalón y llega hasta un máximo del 37%, y la mayoría de los autos están alcanzando ese umbral”, lamentó sobre las tasas escalonadas de arbitrios.
De acuerdo con el Informe Económico al Gobernador 2023, Puerto Rico importó sobre 113,000 vehículos nuevos en 2022, y los arbitrios por vehículos de motor generaron aproximadamente $678 millones para el fisco. Esto representó más del doble de los recaudos por concepto de licencias de bebidas alcohólicas y cuatro veces los ingresos por cigarrillos.

Sin embargo, la alta tasa de arbitrios se ha vuelto una camisa de fuerza en un mercado donde el precio promedio de un vehículo nuevo sobrepasa los $38,000, según cifras de la industria.
“Llevamos tiempo tratando de trabajar este asunto. Sería fabuloso encontrar una reducción en la tasa de arbitrios... pero ya todos están llegando al precio máximo en la tabla”, explicó el ejecutivo.
“El carro es una necesidad en este país, donde el transporte público es prácticamente inexistente y los Ubers son muy caros. Se necesita un vehículo para que las personas puedan movilizarse y que este sea asequible para la mayoría de la población”, lamentó.
Por su parte la Junta de Supervisión Fiscal busca una reforma contributiva. En respuesta a InDiario, la portavoz del ente, Sylvette Santiago, expresó que:
"La Junta de Supervisión Fiscal considera que una reforma contributiva es esencial para el retorno de Puerto Rico a un crecimiento económico sostenible. Sin embargo, una reforma contributiva efectiva debe ser integral, holística y duradera. Cualquier reforma contributiva potencial debe ser fiscalmente responsable, lo que significa que no puede reducir los ingresos necesarios para financiar los servicios esenciales. Toda reforma contributiva o iniciativa de ley fiscal debe ser neutral en términos de ingresos y debe enfocarse en atraer nueva inversión e incentivar a las empresas en Puerto Rico a expandirse y contratar más empleados."
InDiario cursó preguntas vía su oficial de comunicaciones al legislador Eddie Charbonier, presidente de la Comisión de Hacienda en la Cámara de Representantes, pero al cierre de esta edición no había respondido.
La posibilidad de modificar el arbitrio ha sido discutida de forma aislada, especialmente cuando se trata de vehículos eléctricos, pero no hay una propuesta concreta sobre la mesa para reducirlo de forma general.
Algunos economistas han propuesto la creación de una estructura escalonada que reduzca la tasa de arbitrios para vehículos de menor precio o eficiencia energética, mientras que otros sugieren explorar mecanismos de compensación fiscal, como créditos tributarios o incentivos directos al consumidor.
Por ahora, la carga sigue recayendo principalmente sobre el consumidor, que enfrenta un dilema: pagar más por necesidad o esperar por un alivio que aún no llega.