Nike cae a mínimos de 12 años y Wall Street se inquieta
Las acciones han perdido más de 40% en 2026 mientras persisten dudas sobre China, competencia, ventas digitales y el lento plan de recuperación.
Por Redacción InDiario|Negocios|
Nike, una de las marcas deportivas más reconocidas del mundo, atraviesa uno de sus periodos más difíciles en Wall Street en más de una década, con sus acciones cerca de mínimos no vistos desde 2014 y analistas cuestionando cuánto tiempo necesitará la compañía para completar su prometida recuperación.
Las acciones de Nike cerraron el viernes en $36.80, apenas por encima de los mínimos alcanzados durante la semana. El jueves habían terminado en $36.62 después de cuatro sesiones consecutivas de pérdidas. En lo que va de 2026, el valor bursátil de la empresa se ha reducido en más de 40%.
El deterioro contrasta con el desempeño general del mercado estadounidense. Mientras el S&P 500 acumula ganancias de aproximadamente 12% durante el año, Nike se encuentra entre los grandes nombres corporativos que han quedado rezagados.
La última presión llegó después de que Morgan Stanley retomara la cobertura de Nike con una recomendación “underweight”, equivalente a considerar que la acción probablemente tendrá un desempeño inferior al mercado, y estableciera un precio objetivo de apenas $31.
La firma considera que las expectativas existentes sobre la recuperación de Nike siguen siendo demasiado optimistas, particularmente en China, y advirtió sobre el riesgo de nuevas revisiones a la baja de las ganancias proyectadas.
BMO Capital también adoptó una postura negativa sobre la compañía y fijó recientemente un precio objetivo de $30, mientras otros bancos y casas de análisis han reducido sus expectativas.
China se convierte en uno de los mayores problemas
Uno de los principales dolores de cabeza para Nike continúa siendo China, mercado que durante años fue fundamental para su crecimiento internacional.
Durante el año fiscal 2026, los ingresos de Nike en la región de Gran China disminuyeron 13% en términos neutrales de moneda. Las ventas de calzado cayeron 15%, mientras las ventas digitales de Nike Direct se desplomaron 29%.
La situación tampoco mostró una recuperación convincente al cierre del año fiscal.
En el cuarto trimestre, los ingresos generales de Nike bajaron 1% hasta aproximadamente $11,000 millones, o 4% si se elimina el efecto de las fluctuaciones monetarias.
La compañía reconoció que las caídas en China y Europa, Medio Oriente y África continuaron afectando sus resultados.
Morgan Stanley considera que Wall Street está incorporando demasiado crecimiento futuro en China antes de que existan señales suficientes de que ese mercado realmente ha tocado fondo.
Nike Direct también pierde fuerza
Otro problema está en una estrategia que durante años Nike presentó como fundamental para su futuro: vender directamente al consumidor.
Durante el año fiscal 2026, Nike Direct generó $17,700 millones, una caída de 6%, mientras las ventas digitales de la marca descendieron 12%.
Solo durante el cuarto trimestre, los ingresos de Nike Direct disminuyeron 7%. Las ventas digitales bajaron 12% y las tiendas operadas directamente por Nike retrocedieron 7%.
Esto ocurre después de años en los que la empresa redujo su dependencia de cadenas minoristas tradicionales para fortalecer su propia plataforma digital y sus tiendas.
La estrategia terminó creando dificultades adicionales cuando competidores comenzaron a ganar espacio en los anaqueles que Nike había abandonado.
El actual principal ejecutivo, Elliott Hill, ha tratado de revertir parcialmente ese rumbo y fortalecer nuevamente las relaciones con distribuidores y comercios externos.
Hay algunas señales positivas: las ventas mayoristas crecieron 6% durante el año fiscal 2026.
Adidas, Hoka y On aumentan la presión
Nike tampoco enfrenta el mercado deportivo de hace una década.
Adidas ha recuperado terreno, mientras marcas como Hoka y On Running han ganado popularidad, particularmente entre corredores y consumidores que buscan nuevos diseños y tecnologías.
Datos reseñados por Reuters muestran que la participación de Nike en el mercado mundial de calzado deportivo cayó de 25.9% en 2022 a 22.9% en 2025, mientras varios competidores ampliaban su presencia.
La preocupación entre inversionistas es que Nike ya no posee el mismo dominio indiscutible que caracterizó buena parte de las décadas anteriores.
La compañía continúa contando con atletas, equipos y propiedades deportivas de enorme valor comercial, pero Wall Street quiere evidencia de que esa fortaleza de marca volverá a traducirse en crecimiento sostenido.
Converse se desploma
Otro foco rojo aparece en Converse, propiedad de Nike desde 2003.
Los ingresos de Converse durante el año fiscal 2026 fueron de aproximadamente $1,200 millones, una reducción de 31% frente al año anterior.
En el último trimestre fiscal, la caída alcanzó 32%, con retrocesos en todas las regiones donde opera la marca.
El resultado aumenta las dudas sobre la capacidad de Nike para revitalizar algunas de sus marcas y productos más maduros.
Una ganancia con asterisco
Los últimos resultados financieros incluyeron un elemento extraordinario que también llamó la atención de los inversionistas.
Nike reportó una mejora considerable en su margen bruto durante el cuarto trimestre, que alcanzó 49.2%.
Sin embargo, aproximadamente 900 puntos básicos de esa mejora estuvieron relacionados con una recuperación esperada de $986 millones correspondiente a aranceles impuestos bajo la International Emergency Economic Powers Act.
Ese beneficio extraordinario también añadió alrededor de $0.52 a las ganancias por acción del trimestre.
Por esa razón, algunos analistas han advertido que los resultados aparentaron ser más fuertes de lo que habría mostrado el negocio ordinario sin ese ajuste.
Elliott Hill y una recuperación que tarda
Hill regresó a Nike como principal ejecutivo a finales de 2024 con la misión de revitalizar una empresa en la que había trabajado durante más de tres décadas.
Su estrategia incluye reducir descuentos, mejorar el ritmo de innovación, recuperar relaciones con comercios externos y fortalecer categorías deportivas como correr, baloncesto y fútbol.
Pero casi dos años después, los inversionistas siguen esperando resultados más contundentes.
Reuters informó anteriormente que el aumento de posiciones bajistas contra Nike reflejaba un creciente escepticismo sobre cuánto demoraría la recuperación y cuánto terreno podría perder la compañía antes de completarla.
La propia empresa reconoce que el proceso tomará tiempo.
Para todo el año fiscal 2026, Nike generó $46,400 millones en ingresos, prácticamente igual al año anterior en términos reportados, pero 2% menos al excluir el efecto de las monedas.
De casi $77 a menos de $37
La dimensión de la caída queda clara al observar el precio de la acción.
Nike alcanzó un máximo de 52 semanas de $76.97 el 2 de octubre de 2025. Para el jueves pasado, cotizaba en $36.62.
Eso significa que, en menos de un año, la acción perdió más de la mitad de su valor desde aquel máximo.
El mercado tendrá dos nuevas oportunidades para evaluar la estrategia de Hill.
Nike tiene previsto divulgar sus próximos resultados trimestrales en octubre y posteriormente celebrar su encuentro anual con inversionistas en noviembre. Analistas consideran que ambos eventos podrían ser utilizados por la administración para ajustar las expectativas sobre el ritmo real de recuperación.
La pregunta para Wall Street ya no parece ser si Nike continúa siendo una de las marcas deportivas más poderosas del planeta.
Eso difícilmente está en discusión.
