Petróleo cae tras acuerdo entre Estados Unidos e Irán
Brent cerró en $83.17 y WTI en $80.75 ante expectativa de reapertura de Ormuz
Por Redacción InDiario|Negocios|
Los precios del petróleo cerraron este lunes con una fuerte caída en los mercados internacionales, luego de que el presidente Donald Trump anunciara un acuerdo entre Estados Unidos e Irán dirigido a poner fin a la guerra en el Golfo y reabrir el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El crudo Brent, referencia internacional, cerró en $83.17 por barril, una baja de $4.16, equivalente a 4.76%. Mientras, el West Texas Intermediate, referencia estadounidense, terminó en $80.75 por barril, tras caer $4.13, o 4.87%.
La caída llevó a ambos contratos a sus niveles más bajos desde principios de marzo, al borrarse parte de la prima de riesgo que los mercados habían incorporado durante los meses de conflicto en Medio Oriente.
El movimiento del lunes fue una reacción directa al memorando de entendimiento anunciado por Trump, que busca encaminar el fin del conflicto con Irán y permitir la reapertura del Estrecho de Ormuz. Por esa vía transita cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, por lo que cualquier interrupción dispara inmediatamente los temores de escasez, aumentos en fletes, mayores costos de seguros y presión sobre los precios de la gasolina.
Según Reuters, el acuerdo contempla una ceremonia formal de firma el viernes en Ginebra y una reapertura del Estrecho de Ormuz dentro de un plazo aproximado de 30 días, bajo arreglos iraníes. Además, se espera que las conversaciones para un acuerdo final continúen durante los próximos 60 días.
La expectativa de que vuelva a fluir petróleo por Ormuz cambió de golpe el ánimo del mercado. Durante los meses de guerra, los precios habían reflejado el riesgo de una interrupción prolongada de suministros desde el Golfo. Con el anuncio del acuerdo, los inversionistas comenzaron a descontar la posibilidad de que millones de barriles regresen gradualmente al mercado.
La paz baja el miedo, pero no resuelve todo
Aunque el acuerdo provocó alivio inmediato en los mercados, los analistas advierten que la normalización no será automática. Reabrir rutas marítimas, reorganizar tanqueros, asegurar embarques, reparar infraestructura y restablecer producción puede tomar semanas o incluso meses.
Ese detalle explica por qué el petróleo cayó con fuerza, pero no se desplomó a niveles previos al conflicto. El mercado está retirando parte del “precio de guerra”, pero todavía mantiene una prima de cautela.
La pregunta ahora no es solo si el acuerdo se firma formalmente, sino si se cumple. También queda por verse si los productores de Medio Oriente pueden reanudar operaciones con suficiente rapidez y si las compañías navieras e aseguradoras se sienten cómodas regresando plenamente a la zona.
En otras palabras, el anuncio bajó la temperatura geopolítica, pero el mercado todavía quiere ver petróleo moviéndose, tanqueros entrando y saliendo, y exportaciones normalizadas antes de cantar victoria.
Citi recorta proyecciones
La señal más clara del cambio de expectativas vino de Citi, que recortó sus proyecciones para el Brent. El banco ahora anticipa un promedio de $75 por barril para el tercer trimestre de 2026 y $70 para el cuarto trimestre.
La revisión responde a la posibilidad de que los flujos comerciales por el Estrecho de Ormuz se normalicen entre mediados y finales de julio. Citi también bajó su proyección para 2027 a $65 por barril, desde una estimación previa de $80.
Ese recorte sugiere que los grandes bancos comienzan a prepararse para un escenario de menor presión energética, siempre que la reapertura de Ormuz se materialice y no haya una nueva escalada militar.
Impacto para consumidores
La baja del petróleo puede traducirse eventualmente en alivio para los consumidores, pero no necesariamente de inmediato. Los precios de la gasolina, el diésel, la electricidad y el transporte responden al crudo con rezago y también dependen de inventarios, refinación, distribución, impuestos y márgenes locales.
Para Puerto Rico, donde la economía es altamente dependiente de combustibles importados y donde el costo energético sigue siendo una de las cargas principales para consumidores y comercios, una reducción sostenida del petróleo podría aliviar presiones inflacionarias.
Pero el alivio dependerá de que la baja se mantenga, de que el acuerdo entre Washington y Teherán sobreviva los próximos días y de que el tráfico por Ormuz realmente se normalice.
Mercado celebra, pero con cautela
El cierre del lunes dejó claro que los mercados recibieron el acuerdo como una señal positiva. Menos tensión en el Golfo significa menor riesgo de interrupción energética, menos presión sobre la inflación y mayor espacio para que los inversionistas apuesten por activos de riesgo.
Sin embargo, el petróleo sigue por encima de niveles que reflejarían una normalidad completa. La guerra dejó daños, inventarios presionados y una cadena logística que no se recompone con un anuncio.
El mercado compró la noticia de paz, pero todavía no ha comprado completamente la normalización.
Por ahora, el lunes cerró con una señal contundente: cuando baja el riesgo de guerra en el Golfo, baja también el precio del petróleo.




