Botellas de agua en filas de TSA agravan retrasos en el aeropuerto Luis Muñoz Marín

Aerostar ofrece soluciones prácticas para minimizar las filas en momentos de escasez de personal federal en plena antesala de Semana Santa

Por Rafelli GonzalezNoticias|

(Suministrada)
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En medio de largas filas y tiempos de espera prolongados en el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín (SJU), un detalle aparentemente menor se ha convertido en un factor determinante que agrava los retrasos en los puntos de inspección de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés).

Se trata de las botellas de agua dentro de los equipajes. TSA prohíbe que los pasajeros accedan con ellas al punto de inspección de seguridad. Esta restricción forma parte de la conocida regla 3-1-1, que limita los líquidos en el equipaje de mano a envases de no más de 3.4 onzas (100 mililitros), todos colocados dentro de una sola bolsa plástica transparente por pasajero.

Cuando un viajero llega al control de seguridad con una botella de agua llena, el proceso se detiene para él, así como para el resto de las personas en fila. El pasajero debe desechar el líquido o someterse a una inspección adicional, lo que no solo retrasa su paso, sino que también impacta el flujo de todos los viajeros. En aeropuertos con alto volumen como el Luis Muñoz Marín, este tipo de situaciones genera un efecto en cadena que contribuye significativamente a las largas esperas.

Por los pasados días, la operación aeroportuaria en Puerto Rico ha sufrido un severo disloque operacional, pues menos personal federal está disponible en funciones críticas, han habido ajustes en protocolos de seguridad mientras se experimenta un aumento sostenido en el flujo de pasajeros en temporadas altas como el denominado "Spring Break". Además, y de acuerdo con reportes de prensa recientes, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han sido desplegados en el aeropuerto como parte de medidas para atender la crisis de filas y la falta de empleados de TSA.

A ello se suma que, contrario a las expectativas de muchos para normalizar las líneas de espera, el rol de estos agentes no es el de revisar documentos migratorios ni intervenir directamente en procesos de seguridad como TSA. Por el contrario, su función principal es de apoyo operacional, enfocada en tareas como monitoreo, orientación a pasajeros y manejo del flujo de personas en las filas.

Incluso, las autoridades han aclarado que estos agentes solo realizan labores de “monitoreo y vigilancia”, sin sustituir a los oficiales de TSA ni operar equipos de inspección.

A preguntas de INDIARIO, la portavoz de Aerostar, Damarisse Martínez, confirmó que solo durante el pasado fin de semana entre 20,000 y 25,000 pasajeros salieron de la principal terminal aérea del país, una cifra que anticipa incrementos significativos conforme se acerca la conmemoración de Semana Santa a partir de este fin de semana.

En ese contexto, instó a minimizar las fallas por parte de los propios viajeros durante el proceso de acceder a su terminal, lo cual pudiera reducir considerablemente los tiempos de espera actuales.

“El primer paso para los que viajan a destinos de Estados Unidos es inspeccionar su maleta de mano o facturada en Agricultura", sostuvo Martínez, quien destacó que a diferencia de otros aeropuertos en Estados Unidos, los pasajeros que salen de Puerto Rico hacia destinos domésticos deben cumplir con un requisito adicional con el paso obligatorio por el punto de inspección del Departamento de Agricultura federal, donde se examina el equipaje para evitar la propagación de plagas o productos prohibidos.

Este proceso —que no aplica a vuelos internacionales— se convierte en el primer filtro y, en muchos casos, en el inicio de la congestión. A ello se suma el control de seguridad de TSA, donde el incumplimiento con reglas básicas, como la restricción de líquidos, provoca inspecciones secundarias que detienen la fila completa. Las botellas de agua, en particular, obligan a revisiones adicionales que ralentizan el flujo en cadena.

"Estos son momentos para intentar viajar de la forma más liviana posible”, instó la vocero de la empresa para que el viajero no pierda demasiado tiempo en remover piezas de ropa que pudieran activar las alarmas de seguridad y detener el proceso de chequeo.

Estos escenarios ocurren en momentos de presión operacional en aeropuertos a nivel nacional. La disponibilidad de personal federal en agencias como TSA se ha visto comprometida por factores externos que inciden directamente en la capacidad de respuesta, lo cual ha provocado ajustes en turnos y procesos. En el caso de SJU, cualquier reducción en eficiencia tiene un efecto inmediato debido al alto volumen de pasajeros concentrados en determinados horarios y a la configuración de los puntos de cotejo.

Ante ese panorama, Aerostar reiteró una serie de prácticas para reducir tiempos de espera y evitar contratiempos:

  • • Llegar al aeropuerto con suficiente anticipación, particularmente en periodos de alta demanda.
  • • Tener documentos de viaje listos antes de llegar a los puntos de inspección.

    • Evitar transportar líquidos prohibidos en el equipaje de mano.

    • Cumplir con el paso obligatorio por el Departamento de Agricultura en vuelos domésticos.

    • Reducir el equipaje y viajar de la forma más liviana posible.

    La portavoz de la empresa también informó que los estacionamientos del aeropuerto se mantienen disponibles para facilitar el acceso, incluyendo el servicio en las instalaciones principales y el estacionamiento satélite en el Mall of San Juan, que contará con espacios durante este periodo de alta demanda.