DACO sube precio mínimo del café entre pérdidas millonarias
El café uva maduro subirá de $18 a $22 por almud y el Arábiga importado de $375 a $450 por quintal desde noviembre.
Por Francisco Rodríguez-Burns|Noticias|
El Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) aprobó una nueva estructura de precios mínimos para el café en Puerto Rico, en momentos en que el programa gubernamental que adquiere y vende café importado acumula $17.15 millones en pérdidas operacionales durante los últimos dos años fiscales.
La Orden Núm. 2026-007 aumentará de $18 a $22 por almud el precio mínimo del café uva maduro que recibe el agricultor, un incremento de 22.2%, mientras el café verde-maduro y Robusta subirán de $12 a $14.50 por almud.
Los nuevos precios entrarán en vigor el 13 de noviembre y responden, según el Departamento de Agricultura, al aumento acumulado en los costos de producción local y al encarecimiento del café en los mercados internacionales.
El ajuste también impactará el café importado semitostado que el Gobierno adquiere y vende a los torrefactores a través de la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias (ADEA).El precio del Arábiga importado aumentará de $375 a $450 por quintal, equivalente a un alza de 20%, mientras que el Robusta pasará de $256 a $307.20 por quintal, también un incremento de 20%.
La orden modifica además los precios mínimos correspondientes al café beneficiado húmedo y seco.
El ajuste ocurre después de que el Programa de Compra y Venta de Café, que anteriormente generaba ingresos para sostener sus operaciones, pasara a registrar pérdidas millonarias.Según datos divulgados por Agricultura, el programa perdió aproximadamente $8.3 millones durante el año fiscal 2024-2025 y otros $8.8 millones durante 2025-2026, para un total cercano a $17.15 millones en pérdidas operacionales en dos años.
La agencia sostiene que el impacto económico es todavía mayor. Al considerar la reducción en los ingresos que históricamente producía el programa, Agricultura calcula que el efecto acumulado sobre sus finanzas supera los $30 millones.
Parte del deterioro financiero responde, según la agencia, a que durante años mantuvo fijo el precio al que vendía café importado a los torrefactores, aun cuando aumentaba el costo de adquirirlo en los mercados internacionales.En la práctica, el Gobierno absorbió la diferencia entre ambos precios para evitar que las fluctuaciones internacionales fueran transferidas inmediatamente a la industria y al consumidor.
El secretario de Agricultura, Irving Rodríguez Torres, sostuvo que esa práctica provocó que el Departamento terminara subsidiando parte del costo del café importado y que el mecanismo no podía mantenerse indefinidamente.
El Programa de Compra y Venta de Café adquiere producto importado para cubrir la diferencia entre el café producido localmente y el consumo en Puerto Rico. Agricultura sostiene que el mecanismo contribuye a mantener el abasto y permite reducir determinados costos que podrían terminar trasladándose al consumidor.En cuanto a la producción local, Rodríguez Torres atribuyó los nuevos precios mínimos al aumento durante los últimos años en los costos de mano de obra, fertilizantes, insumos y equipos.
Según Agricultura, la estructura de precios utilizada como referencia para el café producido completamente en Puerto Rico llevaba aproximadamente 15 años sin una revisión integral que reflejara el aumento acumulado en los costos de producción.
Para el café importado semitostado, la última revisión sustantiva había ocurrido en enero de 2023, cuando el precio del Arábiga vendido por ADEA quedó establecido en $375 por quintal.
La nueva orden dispone además que, si el costo al que ADEA adquiere el café importado semitostado supera el precio establecido, la agencia podrá venderlo al precio de compra. Antes de transferir cualquier aumento a los torrefactores, Agricultura deberá notificarlo por escrito al secretario del DACO.
La revisión fue recomendada tras una evaluación del Comité Evaluador del Café, en el que participan representantes de agricultores, beneficiadores y torrefactores, además de personal técnico y económico del DACO, Agricultura y el Colegio de Ciencias Agrícolas de la Universidad de Puerto Rico.
Agricultura planteó que la nueva estructura busca compensar los mayores costos que enfrenta la cadena del café y reducir las pérdidas del programa gubernamental, mientras intenta limitar el impacto de los ajustes sobre el consumidor.




