Deslizamiento amenaza acceso de residentes en Campanillas
Denuncian falta de acción municipal ante el deterioro de la calle El Caño y reclama una inspección inmediata
Por Redacción InDiario|Noticias|
Residentes de la calle Pedro Albizu, conocida como la calle El Caño, en el barrio Campanillas de Toa Baja, enfrentan preocupación ante el deterioro del terreno en un tramo de la carretera y el riesgo de que un deslizamiento pueda afectar el acceso a la comunidad.
La situación ha generado temor entre vecinos ante la posibilidad de que la vía llegue a quedar intransitable si el terreno continúa cediendo, lo que podría dificultar o impedir la entrada y salida de residentes, vehículos y servicios de emergencia.
Los reclamos se concentran en la necesidad de que el área sea inspeccionada y se determine la magnitud del problema, así como las medidas necesarias para estabilizar el terreno y evitar un deterioro mayor.
La preocupación aumenta ante la posibilidad de episodios de lluvia que puedan agravar las condiciones del suelo y acelerar cualquier movimiento de terreno existente en la zona.
Oposición política denuncia falta de acción municipal
El presidente del Partido Popular Democrático (PPD) en Toa Baja, Daniel Torres Laureano, denunció falta de acción por parte del Municipio y reclamó una inspección inmediata de la carretera.
Según Torres Laureano, los residentes llevan tiempo solicitando atención a la situación sin que se haya producido una respuesta que atienda el riesgo.
“Estamos hablando de una carretera que podría quedar intransitable si el deslizamiento continúa. No podemos esperar a que ocurra una emergencia para entonces reaccionar”, expresó.
Residentes quieren acción antes de que sea tarde
Residentes han reclamado atención preventiva antes de que la situación se convierta en una emergencia y han planteado la necesidad de establecer un plan de acción que garantice la seguridad y la continuidad del acceso por la carretera.
El mantenimiento de la vía y la estabilización de cualquier área susceptible a deslizamientos cobran particular importancia debido al impacto que un cierre podría tener sobre las familias que dependen de esa carretera para movilizarse diariamente.
La preocupación de los residentes va más allá del deterioro de una carretera. Un colapso o deslizamiento de mayor magnitud podría comprometer el único acceso disponible para algunas familias y dificultar la entrada de ambulancias, bomberos, policías u otros servicios esenciales en medio de una emergencia.
Por eso, el reclamo de la comunidad apunta ahora a una intervención preventiva antes de que el problema obligue a responder en condiciones más peligrosas y costosas. La expectativa es que el Municipio evalúe el terreno, determine el nivel de riesgo y establezca medidas correctivas que permitan mantener abierta y segura la vía.
Mientras eso ocurre, los residentes de El Caño continúan utilizando diariamente una carretera cuyo deterioro mantiene vigente una pregunta urgente: si el terreno sigue cediendo, ¿podrá atenderse el problema antes de que la comunidad quede incomunicada?
El Municipio de Toa Baja hasta el momento de este reportaje no se había expresado sobre la situación.




