Suzanne Roig: el issue que se niega a morir - Opinión

Contratos, “Baby”, versiones encontradas y nuevos documentos convierten a la secretaria en un problema que ya alcanza a La Fortaleza.

Por Juan Luis Camacho SemideiOpinión|

"¿Cuántos issues puede cargar una secretaria antes de que el peso termine cargándolo la Gobernadora?"
Comparte el artículo:

En política existe un arte que no se enseña en la universidad: matar el issue. ¿Hay una controversia? Conteste rápido. ¿Aparece un documento? Cambie la conversación. ¿Surge una denuncia? Cuestione al denunciante. ¿El asunto sigue vivo? Diga que ya fue aclarado y a otra cosa, mariposa.

El problema de Suzanne Roig Fuertes es que este issue parece gato. Tiene siete vidas. Cuando parece enterrado, aparece un documento. Cuando parece explicado, aparece otra versión. Y cuando están terminando el novenario, aparece “Baby”.

Sí, Baby.

Porque Puerto Rico llegó al punto de preguntarse quién rayos es la persona identificada con ese apodo en un correo que Roig reenvió desde su cuenta oficial con información relacionada con One Source.

El primer escándalo fue precisamente One Source. El asunto se remontaba a sus años en Salud y a señalamientos relacionados con servicios para una persona con discapacidad intelectual cuyo cuidado llegó a costarle al gobierno unos $60,000 mensuales. Roig negó irregularidades. Justicia archivó la investigación y el Panel sobre el Fiscal Especial Independiente tampoco encontró base para proceder por el alegado perjurio relacionado con su confirmación. Eso hay que decirlo.

Pero políticamente el asunto nunca murió del todo. Después apareció el famoso correo de “Baby”, Roig fue cuestionada sobre la identidad de esa persona y evitó identificarla. Quizás jurídicamente eso no pruebe nada. Políticamente produjo algo peor: otra pregunta sin cerrar.

Entonces llegó Star Academy.

El proyecto contemplaba utilizar hasta aproximadamente $38.5 millones en fondos TANF para implantar en Puerto Rico un programa de NOLA Education. No estamos hablando de comprar grapadoras en Costco.

Tras la destitución de Blanca Medina Díaz como administradora de ADSEF, Medina alegó que Roig la presionaba para firmar el acuerdo, que consideraba ilegal el uso propuesto de los fondos y que existía además otra propuesta de cerca de $300,000 relacionada con adiestramientos y tecnología que consideraba innecesaria.

Roig respondió que Medina “no dio el grado”. Medina dijo que la botaron porque no quiso firmar. Roig habló de insubordinación. Medina habló de presiones. Roig denunció amenazas. Medina sostuvo sus denuncias.

Aquello dejó de parecer una controversia administrativa y comenzó a parecer una serie de Netflix.

Familia sostuvo que nunca existió un contrato formal con NOLA Education. Pero entonces apareció una carta firmada por Roig notificando a la empresa que su propuesta había sido seleccionada para adjudicación y que comenzarían los trámites correspondientes.

Y comenzó la clase de derecho administrativo: seleccionar no es contratar, adjudicar no es firmar, una carta no constituye necesariamente una obligación contractual y no hubo desembolso.

Todo eso puede ser correcto. Pero si usted necesita un PowerPoint de 47 transparencias para explicar por qué lo que parecía una adjudicación no era exactamente una adjudicación, probablemente tiene un problema político.

Y ahí es donde el issue dejó de pertenecer solamente a Suzanne Roig.

Thomas Rivera Schatz, presidente del Senado y figura principal del propio PNP, refirió las alegaciones a Justicia y a la Oficina de la Inspectora General. Ya no podía despacharse todo como ataques de la oposición.

Pero la expresión más explosiva llegó también desde las filas novoprogresistas.

El senador Héctor Joaquín Sánchez ha dicho públicamente que Roig “hace tiempo debió irse” y en radio y televisión llegó a compararla con Julia Keleher, advirtiendo que podía convertirse en “la próxima Keleher”.

Eso no es cualquier comparación.

Decir Keleher en Puerto Rico es recordar a una secretaria de gabinete que estuvo rodeada de controversias, cuestionamientos sobre contratación, investigaciones federales y que eventualmente terminó procesada y declarándose culpable en el foro federal.

Eso no significa que Suzanne Roig haya cometido delito alguno. Tampoco significa que vaya a correr la misma suerte judicial de Keleher. Pero cuando un senador del propio partido del gobierno hace esa comparación, el mensaje político es evidente: está advirtiendo que una controversia de gabinete puede convertirse en algo mucho mayor si se deja crecer.

Eso no es fuego enemigo. Es "friendly fire". Y cuando disparan desde tu propia trinchera, quizás convenga averiguar por qué.

Entonces llegamos a Jenniffer González.

La gobernadora puede creer que Roig ha explicado satisfactoriamente cada episodio. Puede concluir que las denuncias son exageradas o incorrectas. Puede decidir mantenerla en el cargo.

Pero cada día que Suzanne Roig domina titulares explicando otra controversia, deja de ser solamente un problema de la secretaria de la Familia y comienza a convertirse en un problema de La Fortaleza.

Un gobierno no vive únicamente del estándar de prueba de un tribunal. Vive también de confianza, percepción y credibilidad.

Suzanne Roig lleva meses tratando de matar el issue. Pero el issue no coopera. Lo archivan y vuelve. Lo explican y vuelve. Aparece una carta y vuelve. Cambian el tema...

y vuelve Baby.

Ahora hasta dentro del PNP alguien pronunció el apellido que ningún gobernador quiere escuchar junto al nombre de uno de sus secretarios: Keleher.

La pregunta para Jenniffer González ya no es solamente qué ocurrió en cada controversia.

Es otra: ¿cuántos issues puede cargar una secretaria antes de que el peso termine cargándolo la gobernadora?

Porque en política los problemas comienzan perteneciendo al funcionario.

Después pertenecen al gabinete.

Y si uno espera demasiado, terminan perteneciendo a la "María Antonieta" del Palacio de Santa Catalina.

Juan Luis Camacho, Columnista de INDIARIO

Juan Luis Camacho es empresario, comunicador, analista político y exsecretario general del Partido Popular Democrático. Ha trabajado en medios, gobierno y estrategia pública, con experiencia en comunicaciones, mercadeo, asesoría legislativa y asuntos públicos. Escribe sobre política, gobierno y temas de actualidad con un enfoque crítico, directo y orientado al interés público.