Luis González y la AAA sigue perdiendo presión - Opinión
Demandas, choques con alcaldes, pésima comunicación y reclamos de renuncia mantienen bajo escrutinio la gestión del presidente ejecutivo de la AAA.
Hace tiempo que tengo una posición pública sobre el presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Luis González Delgado. La he dicho en radio y hasta me ha obligado a modernizar mi vocabulario. En una participación dije que su gestión era “más floja que unas pantis sin elástico”. Después, para complacer a los que se ofenden por todo, corregí: “más floja que una ropa interior sin elástico”, porque hay que ser "inclusivos".
La frase puede provocar una sonrisa. Los problemas que la provocaron, no. Durante meses, la AAA ha enfrentado interrupciones recurrentes, litigios, cuestionamientos legislativos, enfrentamientos con alcaldes, renuncias dentro de su estructura y ciudadanos reclamando algo tan elemental como abrir una pluma y encontrar agua. En San Juan, el asunto llegó al Tribunal de Primera Instancia luego de que el Municipio demandara a la corporación por las interrupciones y bajas presiones. El pleito produjo acuerdos judiciales dirigidos a estabilizar el servicio y a mantener al municipio informado sobre operaciones que pudieran afectar el suplido.
Y aclaremos algo: cuando he cuestionado públicamente la permanencia de González Delgado, no he estado precisamente solo. El reclamo ha cruzado líneas políticas. El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, llegó a exigir esta misma semana que la Junta de Gobierno lo remueva: “Que lo boten y punto”, dijo. En junio, los senadores Juan Oscar Morales y Eliezer Molina le pidieron directamente que renunciara durante una Comisión Total del Senado. La alcaldesa de Canóvanas, Lornna Soto, también exigió su salida, mientras otros funcionarios y comunidades han cuestionado repetidamente su gestión. Hasta el Comisionado Residente, Pablo José Hernández ha dicho que debe dejar la posición. Y el portavoz popular en la Cámara, Hector Ferrer desde el 2025 viene pidiendo que se vaya.
Así que esto dejó de ser hace tiempo una discusión entre un comentarista con un micrófono y un presidente de agencia. Hay legisladores de distintas tendencias, alcaldes y comunidades enteras cuestionando la administración de la AAA. Eso tampoco significa que todos coincidan en que sustituir al presidente resolvería por sí solo una crisis que arrastra décadas de deterioro. Pero sí significa que el cuestionamiento a su gestión ya no puede despacharse como una simple crítica política.
Y entonces llegó una de esas frases que parecen escritas por un libretista de comedia, pero que salieron de una vista pública legislativa. Al intentar explicar los problemas de servicio hacia Isla Verde y Piñones, González Delgado dijo que el agua “llega cansada” a Isla Verde y describió a Piñones como “el rabo del sistema”. La expresión surgió ante preguntas de la representante independentista Nelie Lebrón sobre comunidades que llevaban sufriendo interrupciones desde mucho antes de comenzar oficialmente el racionamiento.
Ahí fue donde la explicación técnica chocó de frente con la paciencia de la gente. Porque el agua podrá perder presión, podrá recorrer kilómetros de tuberías y podrá llegar a los extremos de un sistema hidráulico con menos fuerza. Técnicamente se puede explicar de muchas maneras. Pero decirle a una población que lleva meses cargando cubos, llenando cisternas y bañándose a cubitos que el agua llega “cansada” era casi pedirle al país que hiciera el chiste solo.
El agua no llega cansada. Cansada está la gente.
Cansada está la familia que abre una pluma y no sabe si saldrá agua hoy, mañana o pasado. Cansado está quien tiene que llenar cubitos cuando aparece un poco de presión para poder bañarse después. Cansados están los adultos mayores y las familias que dependen de camiones cisterna. Y lo peor es que muchas de esas comunidades ya enfrentaban interrupciones mucho antes de que comenzara formalmente el racionamiento de Carraízo. Residentes de sectores de San Juan han descrito meses de servicio intermitente, y líderes comunitarios han señalado que la crisis precedía al plan oficial de interrupciones.
Pero San Juan continúa siendo el caso que más preguntas provoca. Miguel Romero terminó llevando a Acueductos ante un juez. El acuerdo alcanzado obligó a crear mecanismos de coordinación y a compartir datos sobre operaciones. Luego el Municipio regresó al tribunal alegando incumplimientos y cuestionando decisiones relacionadas con válvulas. El propio tribunal terminó advirtiendo que no permitiría flexibilizar los acuerdos alcanzados y, en agosto, el juez Anthony Cuevas Ramos exigió la comparecencia personal de González Delgado, indicando que prefería que acudiera voluntariamente antes de ordenar a alguaciles buscarlo.
Y ahí permanece una pregunta que he planteado públicamente y que merece formularse con cuidado. La Región Metro no es solamente San Juan y otros municipios también han sufrido averías e interrupciones. Pero el llamado “valvuleo”adquirió en la capital una dimensión extraordinaria: litigios, acuerdos judiciales, bitácoras, disputas sobre operaciones y decisiones técnicas discutidas frente a un juez.
Por eso sigo preguntando: ¿qué ocurrió realmente con el manejo de las válvulas en San Juan? ¿Por qué el problema tomó esa dimensión allí?
He planteado incluso otra pregunta más incómoda: ¿alguien pretendió dejar sin agua a Miguel Romero y el problema terminó saliéndose de las manos? Hasta ahora nadie se ha atrevido a contestarme esa. Pero, por lo bajo, todos dicen que no tienen pruebas, pero tampoco dudas.
Mientras tanto, los problemas se han multiplicado fuera de San Juan. En Aguas Buenas, la alcaldesa Karina Nieves dijo que se le había acabado la paciencia y denunció trabajos inconclusos, carreteras afectadas y dificultades para obtener respuesta de González Delgado. En San Lorenzo, el municipio llegó a facturarle a la AAA más de $53,000 por recursos utilizados para reparar carreteras afectadas por trabajos de la corporación.
Dentro de la propia AAA tampoco todo ha fluido. Héctor Del Río Jiménez renunció a la presidencia de la Junta de Gobierno alegando que el plan de racionamiento de Carraízo se implantó sin ser consultado con el cuerpo rector. González Delgado respondió que la Junta había sido informada y que se trataba de una decisión operacional. Es decir, hasta dentro de la propia estructura gubernamental hubo versiones distintas sobre cómo se manejó una de las decisiones más importantes de la crisis.
A las dudas sobre la gerencia se suma la salida de Karim del Valle Gregory y Moisés Lugo Molina, quienes renunciaron a sus vicepresidencias alegando “motivos personales y profesionales”. Sin embargo, INDIARIO reportó que la Junta de Gobierno evaluaba removerlos. Ahora, apenas semanas después, ambos regresan a la AAA como asesores ejecutivos de Luis González Delgado. La pregunta es inevitable: si se fueron, ¿qué cambió tan rápido para traerlos de vuelta al círculo inmediato del presidente?
Nada de esto convierte a Luis González Delgado en responsable de todas las tuberías viejas de Puerto Rico. Tampoco controla la lluvia y heredó una infraestructura con problemas de décadas. Pero dirigir una corporación pública no consiste solamente en explicar por qué el agua no llega. Consiste en manejar la crisis, comunicar, coordinar y producir resultados. Porque los tubos siguen siendo viejos, pero antes llegaba el agua.
Y quizás ahí esté el problema de fondo. En una Autoridad que literalmente vive de mantener presión dentro de un sistema, su presidente enfrenta cada vez más presión fuera de él.
Yo ya expliqué en radio cómo describí esa gestión. Primero fueron las pantis sin elástico. Después, por inclusión, la ropa interior.
Pero después de escuchar que hasta el agua llega cansada, quizás la frase se quedó corta.
Porque el agua podrá llegar cansada a Isla Verde.
Cansados estamos todos de la gestión en Acueductos.

Juan Luis Camacho es empresario, comunicador, analista político y exsecretario general del Partido Popular Democrático. Ha trabajado en medios, gobierno y estrategia pública, con experiencia en comunicaciones, mercadeo, asesoría legislativa y asuntos públicos. Escribe sobre política, gobierno y temas de actualidad con un enfoque crítico, directo y orientado al interés público.




