Multipisos en Escambrón: desarrollo sobre area de asfalto

San Juan defiende una inversión de $22 millones para ampliar acceso al parque sin tocar áreas verdes ni playa.

Por Redacción InDiarioNoticias|

Foto aérea de El Escambrón, y el área propuesta para desarrollo del estacionamiento multipisos (INDIARIO)
Comparte el artículo:

La controversia por el propuesto estacionamiento multipisos en el área del Escambrón ha abierto otro capítulo en el viejo debate sobre desarrollo, conservación y acceso público en la capital. Sin embargo, en este caso, el punto medular parece haberse perdido entre consignas: el proyecto no se propone construir sobre áreas verdes, playas, senderos ni espacios recreativos, sino sobre el área que ya funciona como estacionamiento.

El Proyecto de Ordenanza 55 autorizaría al Municipio de San Juan a otorgar un derecho de superficie a Smart Parking System para desarrollar una estructura de estacionamiento con capacidad de hasta 950 espacios, en un predio que actualmente se utiliza para ese mismo propósito. Según la propuesta reseñada públicamente, la inversión privada rondaría los $22 millones y el acuerdo tendría una vigencia de hasta 60 años, renovable por 30 años adicionales.

La administración municipal ha defendido la iniciativa como una manera de maximizar el uso de un terreno ya impactado, sin aumentar la huella del estacionamiento. La directora de Prensa y Comunicaciones del Municipio, Betsy Nazario, sostuvo que la propuesta “no afecta áreas verdes, senderos, playas ni espacios recreativos del parque” y que busca aprovechar verticalmente un espacio que por años ha sido utilizado exclusivamente como estacionamiento.

Acceso, seguridad y orden urbano

Más allá de la controversia política, el proyecto atiende una realidad evidente para quienes visitan el Escambrón, el Parque del Tercer Milenio, el Estadio Sixto Escobar, la Playa del Escambrón y las instalaciones recreativas cercanas: el área necesita mejor organización, mayor capacidad de estacionamiento y más seguridad.

De acuerdo con el Municipio, la ampliación permitiría facilitar el acceso a estas instalaciones públicas y contempla, además, una estación de la Policía Municipal para reforzar la vigilancia en el sector. La administración municipal también argumentó que la experiencia del pasado periodo navideño, cuando se utilizó transportación colectiva desde el Parque del Tercer Milenio hacia zonas como Plaza Colón, El Morro y Puerta de Tierra, demostró que la capacidad actual del estacionamiento resulta insuficiente para atender la demanda de visitantes.

Ese dato no es menor. San Juan no puede aspirar a revitalizar su frente marítimo, recuperar estructuras históricas, fortalecer su oferta recreativa y atraer visitantes si cada proyecto de infraestructura básica se convierte automáticamente en una batalla ideológica. En una ciudad con limitaciones de espacio, la construcción vertical sobre un área ya pavimentada puede ser una alternativa más sensata que seguir expandiendo estacionamientos horizontales o improvisar soluciones temporeras cada vez que hay eventos masivos.

La oposición y sus contradicciones

El Grupo Escambrón Unido y otros sectores han denunciado que la ordenanza equivale a una privatización del espacio y advierten que 950 vehículos podrían aumentar la presión sobre una zona costera ya congestionada. También han cuestionado el término de hasta 90 años y la falta de vistas públicas antes de la aprobación de la medida.

Esos reclamos de transparencia, participación ciudadana y fiscalización contractual merecen atención. Un contrato de larga duración debe explicarse bien, con documentos disponibles, condiciones claras, protecciones al interés público y garantías de acceso. Pero una cosa es exigir transparencia y otra muy distinta es presentar como destrucción ecológica una obra que, según la versión municipal, se levantaría sobre el mismo estacionamiento existente y sin tocar áreas verdes.

La oposición al proyecto parece cargar con una premisa problemática: que todo desarrollo en un área costera es, por definición, una amenaza. Bajo esa lógica, San Juan quedaría condenado a conservar estacionamientos ineficientes, estructuras subutilizadas y accesos insuficientes, aun cuando existan alternativas para ordenar mejor el uso del espacio.

No es un rascacielos

El alcalde Miguel Romero también ha rechazado la narrativa de que se trate de una estructura desproporcionada. Según sus expresiones, el proyecto sería de dos o tres niveles y cumpliría con los códigos de construcción aplicables. Romero sostuvo que el estacionamiento se encuentra en un área más baja y que la estructura no afectaría la visibilidad de la playa.

El señalamiento es relevante porque parte de la oposición ha sugerido que el multipisos alteraría de forma severa la experiencia visual y ambiental del área. No obstante, si la estructura se limita al predio ya impactado, mantiene la huella existente, incorpora criterios de diseño ecoeficiente y preserva el acceso público, el debate debería centrarse en los términos del contrato y los controles ambientales, no en bloquear de entrada el proyecto.

El factor Normandie

Los opositores también han vinculado la propuesta con las necesidades de estacionamiento del proyecto de restauración del antiguo Hotel Normandie. NotiCel reseñó que Escambrón Unido entiende que la ordenanza busca satisfacer las exigencias de estacionamiento de los desarrolladores del hotel, mientras que el Municipio ha afirmado que la propuesta no guarda relación con aquel proyecto.Aun si el redesarrollo del Normandie formara parte del contexto urbano más amplio, eso no descalifica automáticamente la necesidad de mejorar la infraestructura del área. Al contrario, si San Juan quiere recuperar activos históricos, atraer inversión y devolver vida a zonas deterioradas, necesita estacionamiento, seguridad, movilidad y planificación. La pregunta correcta no es si debe haber desarrollo, sino bajo qué condiciones se protege el interés público.

Desarrollo con fiscalización, no parálisis

El Escambrón es uno de los espacios públicos más valiosos de San Juan. Precisamente por eso requiere inversión, mantenimiento, seguridad y acceso ordenado. Mantenerlo estancado bajo la bandera de la conservación puede sonar noble, pero también puede terminar condenando el área al deterioro, la congestión y la improvisación.

La ruta responsable no debe ser paralizar el proyecto por reflejo, sino exigir que se divulguen los documentos, se expliquen los términos económicos, se garanticen accesos públicos, se establezcan controles ambientales estrictos y se asegure que el Municipio conserve herramientas reales de fiscalización durante la vida del contrato.

San Juan tiene que proteger sus áreas verdes. Pero también tiene que aprender a desarrollar inteligentemente sus áreas ya pavimentadas. Si el multipisos del Escambrón se limita al estacionamiento existente, no invade la playa, no toca los espacios recreativos y mejora el acceso a instalaciones públicas, la oposición absoluta al proyecto parece más resistencia al desarrollo que defensa ambiental.

En una capital que necesita orden, inversión y visión urbana, construir hacia arriba sobre asfalto existente puede ser precisamente el tipo de desarrollo responsable que San Juan debe evaluar con seriedad.