OPM y CDCOOP sellan alianza econômica para sobrevivientes

Muchas víctimas de violencia recibirán talleres, apoyo cooperativo y capacitación

Por Redacción InDiarioNoticias|

Liza Alfaro, Comisionada de CDCOOP sella acuerdo con Astrid Piñeiro, Procuradora de las Mujeres (Suministrada)
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La Oficina de la Procuradora de las Mujeres y la Comisión de Desarrollo Cooperativo de Puerto Rico formalizaron un acuerdo colaborativo dirigido a fortalecer la autonomía económica de mujeres sobrevivientes de violencia doméstica en la isla.

La alianza busca conectar a las participantes con herramientas del ecosistema cooperativo, incluyendo educación financiera, liderazgo, formación cooperativa y acceso a recursos que puedan ayudarles a reconstruir sus vidas con mayor estabilidad.

El acuerdo fue anunciado este jueves por la procuradora de las Mujeres, Astrid Piñeiro Vázquez, y la comisionada de Desarrollo Cooperativo, Liza I. Alfaro Mercado, como parte de una estrategia que vincula la seguridad física de las sobrevivientes con su capacidad de lograr independencia económica.

La iniciativa también se enmarca en la política pública de la gobernadora Jenniffer González Colón, enfocada en la equidad, la protección integral de las mujeres y la creación de condiciones que permitan romper ciclos de violencia.

“Este acuerdo nace de una convicción profunda de que una mujer que sobrevive merece más que protección, pues merece puertas abiertas, oportunidades reales y herramientas para reconstruir su vida con dignidad y autonomía, reafirmando que el empoderamiento económico también salva vidas”, expresó Piñeiro Vázquez.

Como parte del acuerdo, se adoptarán albergues con fines educativos, donde se ofrecerán talleres recurrentes sobre finanzas, liderazgo y formación cooperativa. La intención es que las sobrevivientes puedan identificar alternativas de autogestión, organización económica y desarrollo personal a través del modelo cooperativo.

La Oficina de la Procuradora de las Mujeres también capacitará al personal de la CDCOOP y a miembros del movimiento cooperativo para que puedan reconocer señales de alerta, manejar situaciones de manera segura y facilitar acceso a servicios especializados sin revictimizar a las sobrevivientes.

Piñeiro Vázquez sostuvo que el componente de capacitación es clave para que el cooperativismo también asuma un rol preventivo y de apoyo en los espacios laborales.

“Es fundamental que el movimiento cooperativo fortalezca su rol como patrono, integrando protocolos que promuevan espacios de trabajo seguros para prevenir y atender situaciones de violencia doméstica o conductas de hostigamiento sexual”, señaló la procuradora.

Por su parte, Alfaro Mercado destacó que el cooperativismo tiene una función social que va más allá de la actividad económica tradicional. Según indicó, el modelo cooperativo puede convertirse en una herramienta real para acompañar a mujeres que han atravesado situaciones de violencia doméstica.

“El cooperativismo nace de la solidaridad, del deseo genuino de apoyarnos unos a otros y de trabajar por el bienestar de nuestras comunidades. Por eso, en la Comisión de Desarrollo Cooperativo nos sentimos profundamente comprometidos con esta iniciativa junto a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres”, expresó la comisionada.

Alfaro Mercado añadió que el objetivo es abrir puertas de educación, empoderamiento económico y crecimiento personal para mujeres sobrevivientes, mediante herramientas que les permitan recuperar estabilidad, dignidad y nuevas oportunidades.

“Este acuerdo demuestra que el modelo cooperativo va más allá de lo económico. Se convierte en un vehículo de cambio social. Al acercar la educación financiera, el liderazgo y las oportunidades del cooperativismo a mujeres sobrevivientes de violencia doméstica, reafirmamos nuestro compromiso con una sociedad más justa, inclusiva y solidaria”, sostuvo.

El acuerdo no conlleva erogación adicional de fondos públicos y tendrá vigencia hasta el 30 de diciembre de 2028, con el propósito de garantizar continuidad, ejecución sostenida y resultados medibles a largo plazo.

Para la OPM y la CDCOOP, la alianza representa una ruta concreta para atender una de las barreras más complejas que enfrentan muchas sobrevivientes: la dependencia económica que, en demasiados casos, dificulta salir definitivamente de entornos violentos.

Con esta colaboración, ambas entidades buscan que el apoyo a las sobrevivientes no termine en la protección inmediata, sino que avance hacia educación, independencia, empleo, autogestión y reconstrucción de vida.