Racionamiento impactará a sectores de Rio Grande y Canóvanas
AAA implementa medida operacional ante la sequía y alternará el servicio en dos zonas durante el mes de julio
Por Redacción InDiario|Noticias|
La crisis de agua en el este de Puerto Rico suma un nuevo capítulo. La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados anunció que, desde este lunes 6 de julio a las 6:00 a.m., comenzará un plan de interrupciones programadas de 48 horas para abonados de comunidades en Río Grande y Canóvanas que se sirven de la Planta de Filtración Guzmán Arriba.
La corporación pública atribuyó la medida a las condiciones de sequía en la zona este, que han reducido la producción de agua en dicha planta. Según el presidente ejecutivo de la AAA, Luis Reinaldo González Delgado, el plan busca “administrar responsablemente” la producción disponible y mantener el servicio de manera alternada hasta que se registren lluvias suficientes que permitan recuperar los caudales.
El racionamiento dividirá a los abonados en dos zonas. La Zona A, en Río Grande, incluye los sectores Guzmán Arriba, El Rayo, Los Piza, Malpica Final y Los Márquez. La Zona B, en Canóvanas, comprende las comunidades Palmasola, Peniel, El Hoyo, Las Magas y Las Vegas. Mientras una zona recibe servicio, la otra permanecerá bajo interrupción programada.
Como parte de la primera fase, los abonados de la Zona A comenzarán sin servicio este lunes a las 6:00 a.m. por un periodo de 48 horas. Luego, el turno pasará a la Zona B, cuyos abonados iniciarían su interrupción el miércoles 8 de julio a las 6:00 a.m., conforme al calendario establecido por la AAA.
La agencia informó que la alternancia continuará durante el mes de julio, aunque el plan podría ser modificado o suspendido si mejoran las condiciones de captación de agua. La AAA indicó, además, que coordina con los municipios de Río Grande y Canóvanas, así como con sus oficinas municipales de manejo de emergencias, la distribución de agua potable durante los periodos sin servicio.
El anuncio llega en momentos en que varias comunidades del este han enfrentado interrupciones recurrentes por la baja producción de fuentes superficiales. La propia gobernadora Jenniffer González había advertido el 24 de junio que el racionamiento era una posibilidad real para sectores de Loíza y Canóvanas si persistía la merma en los cuerpos de agua que suplen a la región.
Con este nuevo calendario, la sequía deja de ser una advertencia técnica y se convierte en una realidad diaria para familias, comercios y comunidades enteras que deberán organizar su consumo alrededor de turnos de 48 horas. La pregunta ahora será si las medidas de mitigación de la AAA llegan a tiempo y con suficiente alcance para evitar que el racionamiento se convierta en otra crisis operacional prolongada.
