Sacan de la papeleta al "otro" Dan Sullivan en Alaska

Funcionaria electoral concluye que su candidatura podía confundir votantes en primaria clave al Senado

Por Redacción InDiarioNoticias|

Dan Sullivan, senador republicano por Alaska, y Daniel "Dan" Sullivan Jr. precandidato descalificado. (NYT)
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Una funcionaria electoral de Alaska determinó que Daniel J. Sullivan Jr., un candidato republicano con el mismo nombre que el senador incumbente Dan S. Sullivan, no podrá aparecer en la papeleta primaria de agosto para el Senado federal, al concluir que su candidatura no fue presentada de buena fe y podía inducir a confusión entre los votantes.

La decisión representa una victoria inmediata para el senador Sullivan, quien busca la reelección en una contienda considerada importante para el control del Senado de Estados Unidos. Pero también abre una controversia más amplia sobre acceso a la papeleta, tácticas electorales, libertad política y el límite entre una candidatura legítima y una candidatura potencialmente diseñada para confundir.

La directora de la División de Elecciones de Alaska, Carol Beecher, concluyó que Daniel J. Sullivan Jr. no cumple con los requisitos para permanecer en la papeleta. Según reportes de prensa, la funcionaria citó varios elementos que levantaron sospechas: la similitud del nombre con el incumbente, la afiliación republicana, cambios recientes en su registro político, parecidos en elementos de campaña y vínculos con figuras asociadas a consultores demócratas.

El candidato descalificado, un exmaestro de Petersburg, niega haber actuado de mala fe. Ha sostenido que su candidatura responde a su inconformidad con el historial del senador incumbente y que compartir nombre con él es una coincidencia, no una estrategia política.

Un nombre, dos candidatos y una papeleta peligrosa

El caso generó atención nacional porque Alaska utiliza un sistema electoral particular: todos los candidatos compiten en una primaria abierta y los cuatro con más votos pasan a la elección general, donde se utiliza voto por orden de preferencia.

En ese contexto, dos candidatos republicanos llamados Dan Sullivan podían producir confusión real en una papeleta ya de por sí compleja para muchos votantes. Para los republicanos, ese era precisamente el peligro.

La campaña del senador Sullivan y dirigentes republicanos denunciaron que el “otro” Dan Sullivan era un candidato señuelo, colocado para dividir, confundir o debilitar el voto del incumbente. Algunos sectores del Partido Republicano lo apodaron “Decoy Dan”, o “Dan señuelo”, al argumentar que su presencia en la papeleta beneficiaría indirectamente a la excongresista demócrata Mary Peltola, quien aspira al Senado.

Peltola y su equipo han negado cualquier coordinación con Daniel J. Sullivan Jr. La determinación electoral, según AP, tampoco encontró evidencia directa de coordinación política con demócratas, aunque sí mencionó circunstancias que, a juicio de la funcionaria, apuntaban a una candidatura problemática.

La pelea por el Senado

La contienda de Alaska es una de las carreras que los demócratas observan con interés en 2026. Sullivan, republicano incumbente, busca retener el escaño en un estado que usualmente favorece al GOP, pero donde Peltola ya demostró capacidad para ganar votos moderados, independientes y nativos de Alaska.

Peltola hizo historia al convertirse en la primera persona nativa de Alaska electa al Congreso. Aunque perdió su escaño en la Cámara en 2024, su entrada a la carrera senatorial convirtió la elección en una de las más observadas del ciclo.

Ese trasfondo explica la intensidad de la disputa. En una elección cerrada, un candidato con el mismo nombre del incumbente no es un detalle menor. Puede cambiar percepciones, fragmentar apoyos o crear errores en votantes que entran a la caseta con una intención clara, pero se encuentran con dos nombres casi idénticos.

¿Protección electoral o exceso del Estado?

La decisión también ha provocado preocupaciones entre defensores de derechos civiles y observadores legales. El argumento es sencillo: aunque una candidatura pueda parecer extraña o políticamente conveniente para un bando, sacar a un candidato de la papeleta por presunta mala fe es una medida extrema.

La ACLU de Alaska y otros críticos han advertido que el Estado debe tener mucho cuidado cuando investiga o descalifica candidatos por razones que van más allá de requisitos objetivos como edad, residencia, ciudadanía o cumplimiento formal de documentos.

Ese es el punto más delicado del caso. Si el Estado puede concluir que una candidatura es engañosa por su nombre, diseño de campaña, afiliación o historial político, también podría abrir la puerta a disputas futuras sobre intención, motivación o estrategia electoral.

Para los republicanos, la decisión protege la integridad del voto. Para los críticos, puede convertirse en un precedente peligroso si se utiliza para limitar candidaturas incómodas.

Puede apelar

Daniel J. Sullivan Jr. todavía puede impugnar la determinación. Según AP, las papeletas primarias están programadas para imprimirse antes del 28 de junio, lo que reduce el margen para una pelea judicial prolongada antes de la primaria de agosto.

Si apela, los tribunales tendrán que evaluar si la División de Elecciones actuó dentro de su autoridad o si la descalificación invade derechos constitucionales de participación política y acceso a la papeleta.

Mientras tanto, el senador Dan S. Sullivan evita, por ahora, el escenario incómodo de competir contra otro republicano con prácticamente el mismo nombre.

La controversia deja una pregunta de fondo para Alaska y para el país: ¿hasta dónde debe llegar el gobierno para proteger al votante de una posible confusión?

En esta ocasión, la respuesta de la División de Elecciones fue clara: el “otro” Dan Sullivan no va en la papeleta.