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Textos de Fauci revelan dudas sobre vacuna en embarazo

Mensajes de 2021 muestran incertidumbre sobre posibles riesgos, aunque estudios posteriores no hallaron aumento de abortos.

Por Redacción InDiarioNoticias|

Mensajes de texto del Dr. Fauci en 2021 presentan dudas sobre el riesgo de aborto en temprana etapa. (Indiario)
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Mensajes privados recién divulgados del teléfono oficial del doctor Anthony Fauci revelan que altos funcionarios de salud de la administración Biden discutieron internamente posibles riesgos de administrar las vacunas contra el COVID-19 a mujeres embarazadas, meses antes de que las autoridades federales recomendaran explícitamente su vacunación.

Los intercambios, correspondientes a enero de 2021, involucraron a Fauci, entonces director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas; al entonces cirujano general Vivek Murthy; y a la entonces directora de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky.

Las conversaciones forman parte de aproximadamente 34,000 mensajes de texto y 522 mensajes de voz obtenidos del teléfono gubernamental de Fauci y que actualmente son examinados por las oficinas de los senadores republicanos Ron Johnson y Rand Paul, quienes investigan diferentes aspectos de la respuesta federal a la pandemia.

“Esto carece de datos”

En uno de los intercambios, Murthy preguntó si existían datos que permitieran determinar cuál era el momento más seguro durante el embarazo para recibir la vacuna.

Walensky respondió que, en aquel momento, la discusión era esencialmente “data free”, mientras explicaba que el CDC había comenzado a recopilar información mediante su sistema de vigilancia V-safe.

Inicialmente, Fauci indicó que no conocía razones teóricas para preferir una etapa particular del embarazo. Sin embargo, después de consultar con otros científicos, planteó una preocupación adicional: que la fiebre y una respuesta inflamatoria intensa después de la segunda dosis teóricamente podrían representar un riesgo durante el primer trimestre. Walensky contestó que era un punto que debía considerarse.

Murthy también mencionó que había recibido preguntas sobre posibles efectos del ARN mensajero sobre el desarrollo fetal. Los mensajes muestran que los tres funcionarios estaban evaluando escenarios para los cuales todavía existían datos clínicos limitados.

Preocupación privada frente al mensaje público

Los documentos han reabierto el debate en Washington sobre cuánto conocían las autoridades sanitarias acerca de las incertidumbres existentes durante las primeras etapas de la campaña de vacunación y cómo comunicaron esas dudas al público.

Daily Caller sostiene que los mensajes privados contrastan con el nivel de confianza que los funcionarios proyectaron posteriormente. Fauci dijo públicamente en febrero de 2021 que hasta ese momento no se habían observado señales de alarma entre mujeres embarazadas.

Sin embargo, los propios textos también muestran que Fauci enfatizó que cualquier riesgo potencial debía compararse con los peligros que representaba contraer COVID-19 durante el embarazo. Para finales de enero afirmó que no habían surgido señales de seguridad entre más de 10,000 embarazadas que ya habían recibido la vacuna.

El Wall Street Journal señaló que esas discusiones reflejaban la incertidumbre científica existente en aquel momento y eran compatibles con la política vigente, que inicialmente dejaba la decisión de vacunarse a la mujer y su médico. El CDC no emitió una recomendación explícita favorable a la vacunación de embarazadas hasta abril de 2021.

Lo que encontraron los estudios posteriores

La existencia de aquellas preocupaciones teóricas no demuestra que las vacunas provocaran abortos espontáneos.

En agosto de 2021, el CDC informó que un análisis de aproximadamente 2,500 embarazadas vacunadas antes de las 20 semanas de gestación no encontró un aumento en el riesgo de aborto espontáneo.

Con el paso de los años, los datos disponibles se ampliaron considerablemente. El CDC señala actualmente que estudios que abarcan más de un millón de mujeres embarazadas no han encontrado un aumento del riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, muerte fetal o defectos congénitos asociado con las vacunas de ARN mensajero contra el COVID-19.

También sostiene que el propio COVID-19 puede representar un riesgo mayor durante el embarazo, incluyendo mayor probabilidad de hospitalización, cuidados intensivos, parto prematuro y otras complicaciones.

Las recomendaciones federales para 2025-2026 ya no presentan la vacunación contra COVID-19 como una decisión idéntica para toda la población. El CDC utiliza ahora un esquema de decisión individual, en el que pacientes y profesionales de salud deben evaluar riesgos y beneficios particulares.

Johnson y Paul prometen más documentos

La publicación representa apenas una pequeña fracción del material recuperado del teléfono de Fauci.

Johnson ha indicado que su equipo continuará revisando las decenas de miles de comunicaciones y anticipó que podrían divulgarse nuevos documentos. Su oficina también ha planteado citar a Fauci para una entrevista transcrita si este no comparece voluntariamente.

Los mensajes no prueban por sí solos que las recomendaciones posteriores fueran médicamente incorrectas. Sí documentan que, durante los primeros meses de vacunación, los principales funcionarios sanitarios estadounidenses discutían privadamente incertidumbres y riesgos teóricos mientras recopilaban evidencia que todavía era limitada.

La controversia que ahora regresa al Congreso apunta precisamente a esa diferencia: qué sabían los funcionarios en cada momento, qué tan concluyente era la evidencia disponible y cuánto de esa incertidumbre fue transmitida con claridad al público estadounidense.