Ponce llenó. Ahora el mensaje tiene que llegar - Opinión

Danny Hernández celebra el éxito de la asamblea del PPD en Ponce, pero advierte que la nueva filosofía necesita un mensaje claro y coherente.

Por Danny "El Machete" HernándezOpinión|

Según el Comisionado Electoral del PPD, Ernesto González, participaron sobre 7,400 electores en las votaciones y estiman en sobre 8,000 los asistentes al evento. (INDIARIO)
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En comunicación política hay una regla que no falla. La gente no recuerda un discurso completo. Recuerda una imagen, una frase y un sentimiento. Con eso en mente, vale la pena mirar lo que pasó ayer en la Asamblea General del Partido Popular Democrático en el Complejo Ferial de Ponce.

Empiezo por la imagen, porque ahí el PPD salió bien. Había mucha gente y se notaba contenta. No fue una asistencia de compromiso, de llegar, marcar e irse. La gente se quedó hasta escuchar el mensaje de Pablo José Hernández, y eso, en un evento largo de domingo, dice mucho. Los alcaldes dijeron presente. La foto que queda es la de un partido vivo, organizado y con ánimo, algo que hace cuatro años pocos hubieran apostado.

Esa imagen no se da sola. Ponce fue un gran anfitrión. La alcaldesa Marlese Sifre y su equipo se lucieron en la logística y en el recibimiento. Cuando la gente llega contenta, eso se ve en cámara.

La elección abierta de la Junta de Gobierno también ayudó a llenar. Por primera vez cualquier popular presente podía votar, y eso le dio a la gente una razón más para ir. 

Ahora, el mensaje. La asamblea se anunció como el lugar donde se presentaría la nueva filosofía del PPD. Y el discurso tuvo contenido de verdad. La idea central es poner primero al ser humano, pero como parte de un pueblo. La explicó con una historia buena, la de una madre y su hija en una escuela de residencial que hoy tienen otra vida. Esa historia funciona porque se entiende sin explicación.

Lo mejor del mensaje, desde mi oficio, fue la agenda de más poder al pueblo. Segunda vuelta si nadie saca mayoría. Referéndum para proponer y derogar leyes. Presupuesto participativo en las comunidades. Poder cambiar un mal gobierno en las urnas y no en la calle. Y sacar la Junta con disciplina fiscal. Eso es concreto, es nuevo y es difícil de atacar. Ahí estaba el titular.

Ahora, estas ideas no nacen de cero, y eso no es malo. Poner primero al ser humano suena casi idéntico a Primero la Gente, el eslogan de Alejandro García Padilla. Y el presupuesto participativo, donde la comunidad decide si el dinero va para asfaltar o para talleres, tiene su raíz en las Comunidades Especiales de Sila María Calderón, una iniciativa que ha sobrevivido cambios de gobierno porque funcionó. Ambas ideas son correctas. Lo que me parece injusto es no nombrarlas. El mismo discurso citó a Muñoz Marín y a Rafael Hernández Colón, pero dejó fuera a Sila y a Alejandro. Eso deja la impresión de que el PPD no reconoce sus propios aciertos recientes. Una refundación no tiene que esconder su historia. Puede usarla como prueba de que lo que promete, ya lo ha hecho antes.

Pero un discurso no compite solo. Compite consigo mismo. En la segunda mitad, el mensaje pasó de filosofía a mitin. Llegó la lista de casos del gobierno, el ataque al presidente del Senado y el cabro que siempre tira pa'l monte. Al público en el salón le encantó. El problema es que pocos minutos antes el mismo discurso dijo que ver a la gente como rojos o azules es politiquería. Cuando un mensaje predica una cosa y practica otra en la misma tarima, el adversario no tiene que inventar nada. Solo tiene que editar. Y entre una segunda vuelta y un cabro, el editor siempre escoge el cabro.

Hay un detalle más. La filosofía como documento todavía no se ha publicado, porque se someterá a la nueva Junta. Mientras no esté en papel, otros van a definir lo que dice. En comunicaciones, lo que tú no defines, te lo define otro.

¿Qué se queda en la gente? Creo que tres cosas. Que el PPD está organizado y tiene ánimo. Que Pablo José quiere pelear. Y que hay algo sobre darle más poder al pueblo que todavía no está claro del todo. Las dos primeras son buenas noticias para el partido. La tercera es la tarea.

Muñoz Marín ganó explicando ideas grandes con palabras sencillas, una y otra vez, hasta que el pueblo las repetía solo. Esa es la vara. La asamblea demostró que la gente está. Ahora toca que el mensaje llegue tan claro como llegó la gente.

Danny "El Machete" Hernández

Daniel Hernández es asesor de comunicaciones por más de 25 años y fundador de la agencia 90 Grados.