Sargazo: El invitado que llegó para quedarse y al que el gobierno recibe con escoba*

Columna sobre las estrategias fallidas del gobierno contra el sargazo y consejos prácticos de que debe haber por Lic. Quiñones.

Por Lic. QuiñonesOpinión|

Imagen generada con IA para ilustrar la columna.
Comparte el artículo:

Cada verano pasa lo mismo. Llegas a la playa con los nenes, la sombrilla y las cervezas... y te recibe una pared marrón de 3 pies de alto que huele a huevo podrido.

Ese es el sargazo. Y el gobierno de Puerto Rico lleva años tratándolo como lo que es: un problema estacional que se barre y ya.

Spoiler: Ya no es estacional. Y barrer no es un plan.

¿Qué ha hecho el gobierno hasta ahora?

1. El modo "bomberos"

Cuando el sargazo llega a Ocean Park, Condado o Luquillo, aparecen brigadas de DRNA, municipios y contratistas. Recogen a pico y pala, camiones llenos, y lo botan en vertederos.

Funciona por 2 semanas. Después vuelve otra ola. Es como trapear mientras el techo gotea.

2. Los anuncios y las mesas de trabajo

Cada año hay conferencia de prensa. "Activamos el plan interagencial". "Estamos monitoreando con satélites". "Hablamos con NOAA".

Se crea un comité. Se firma un memorando. Y cuando se va el sargazo, se olvida el comité hasta el año que viene.

3. El sálvese quien pueda

Al gobierno central le toca "coordinar". A los municipios les toca limpiar sus playas. A los hoteles les toca limpiar el frente. Resultado: Luquillo está limpio y 2 playas más allá parece un basurero. No hay un plan de isla completo, hay 78 planes distintos.

4. Cero prevención real

Aquí no se ha invertido serio en barreras marinas, en boyas de contención, ni en usar el sargazo como abono o material de construcción como ya hacen en México y República Dominicana.

¿Por qué? Porque eso cuesta chavos y da trabajo. Barrer es más barato... hasta que te mata el turismo.

Lo que el gobierno no te dice

El sargazo ya no es "alga". Es un síntoma. Viene por el cambio climático, por los fertilizantes que botan al mar en África y Suramérica, y por el agua más caliente. Va a seguir llegando, y peor.

Y mientras tanto nos está costando dinero real:

  1. Turismo: ¿Quién paga $400 la noche en un hotel para oler sargazo? Las cancelaciones en julio-agosto ya son un patrón.
  2. Salud: El gas que suelta irrita pulmones. Pregúntale a los que viven en la costa.
  3. Pescadores: Las lanchas no pueden salir y los peces se van.

¿Qué debería hacer el gobierno ya?

Dejar de barrer y empezar a planificar como sociedad.

  1. Un plan nivel Isla, no 78 municipales. Con fondos, con equipo, con protocolo. Si llega a Fajardo, se sabe quién lo recoge, a dónde va, y quién paga.
  2. Dejar de botarlo y empezar a usarlo. En Cancún ya hacen bloques, fertilizante y hasta zapatos con sargazo. Aquí lo enterramos en el vertedero y después nos quejamos de que se llenan.
  3. Proteger al turismo. Fondo de emergencia para hoteles y comerciantes cuando una playa se cierre por sargazo. Y campañas honestas: "Esta semana la playa X está mala, pero ve a la Y".
  4. Decir la verdad. Esto no se va a ir. El gobierno tiene que decirle al pueblo: "El sargazo llegó para quedarse. Vamos a aprender a vivir con él y a sacarle provecho".

La conclusión

El gobierno ha trabajado el sargazo como trabaja todo en PR: apagando fuegos.

Esperan a que llegue, limpian, hacen conferencia, y cruzan los dedos para que el próximo año no sea tan malo.

Esa no es estrategia. Eso es esperanza.

Y la esperanza no limpia playas.

Si de verdad queremos salvar nuestras playas y el turismo, hay que invertir ahora. En tecnología, en reciclaje de sargazo y en un plan que dure más que una temporada.

Porque el sargazo no se va a ir. La pregunta es si nosotros nos vamos a quedar mirando cómo nos tapa las playas.

¿Y tú qué has visto en tu playa? ¿El gobierno ha limpiado o te dejaron solo con el pico y la pala?