Autopsia demócrata sacude al DNC y golpea a Kamala Harris
Informe postelectoral critica la campaña de 2024 y desata cuestionamientos contra Ken Martin
Por Redacción InDiario|Política|
El Partido Demócrata volvió a mirar hacia su derrota de 2024, pero el ejercicio terminó abriendo una nueva herida interna. Un informe postelectoral de 192 páginas divulgado por el Comité Nacional Demócrata, conocido como el DNC, concluyó que la campaña presidencial de Kamala Harris falló en conectar con votantes rurales, no atacó con suficiente fuerza a Donald Trump y subestimó sectores claves del electorado que terminaron inclinando la elección. La información fue reseñada por The Associated Press.
Según AP, el informe sostiene que Harris prácticamente descartó a la América rural al asumir que los márgenes en zonas urbanas y suburbanas serían suficientes para compensar las pérdidas en comunidades menos pobladas. El documento también señala una pérdida de conexión con votantes del Medio Oeste, el Sur y hombres de color, sectores que el partido reconoce como indispensables si quiere reconstruir una coalición electoral competitiva.
El reporte también acusa a la campaña demócrata de no haber utilizado suficiente “fuego negativo” contra Trump, particularmente en torno a sus convicciones penales y otros flancos políticos. De acuerdo con AP, la autopsia concluye que los demócratas apostaron demasiado a argumentos racionales y no respondieron con la misma intensidad comunicacional que la campaña republicana y los comités aliados a Trump.
Pero el contenido del informe quedó parcialmente eclipsado por la crisis política que provocó su publicación. El presidente del DNC, Ken Martin, divulgó el documento tras intensa presión de operadores demócratas, luego de haber prometido originalmente hacerlo público antes de asumir la dirección del comité. Martin había decidido mantenerlo reservado bajo el argumento de que podía distraer al partido de las elecciones de medio término de noviembre.
En un mensaje publicado en la plataforma del DNC, Martin admitió que el informe “no estaba listo” y que carecía de material de respaldo suficiente. Aun así, defendió la publicación como un acto de transparencia y reconoció que su decisión de retrasarlo terminó creando una controversia mayor. “No quería crear una distracción”, escribió Martin.
La reacción no tardó. Según AP, estrategas y figuras cercanas al Partido Demócrata cuestionaron duramente el manejo de Martin. El exasesor de Barack Obama, Dan Pfeiffer, sostuvo que Martin debía dejar el cargo, mientras otros operadores demócratas criticaron lo que describieron como una ejecución deficiente y una pérdida de confianza en la maquinaria nacional del partido.
El informe, además, fue recibido con reservas dentro del propio DNC. Martin aclaró que no endosaba todo su contenido ni sus omisiones, y el comité incluyó anotaciones y advertencias en el documento para señalar afirmaciones que, según la organización, no estaban suficientemente sustentadas. Durante una conversación con empleados, Martin informó que Paul Rivera, el consultor principal detrás del informe, ya no trabajaba con el DNC, según reportó AP citando a una persona familiarizada con la llamada.
Una de las críticas más fuertes al documento es lo que dejó fuera. La autopsia cuestiona el uso de la política de identidad y la falta de conexión con ciertos votantes, pero no aborda de lleno decisiones medulares de la campaña de 2024, como la insistencia inicial del expresidente Joe Biden en buscar la reelección, la selección acelerada de Harris tras su salida de la contienda ni las divisiones internas por la guerra en Gaza. La congresista Alexandria Ocasio-Cortez calificó la omisión sobre Gaza como “notable”, según AP.
El análisis también plantea que los demócratas redujeron apoyo y entrenamiento a organizaciones estatales, enfrentaron cambios adversos en registros electorales y demostraron una “incapacidad o falta de voluntad” para escuchar a todos los votantes. En su propio mensaje, Martin sostuvo que el partido debe reconstruir su marca, invertir en una estrategia de 50 estados, competir en todos los condados y dejar de depender únicamente de un mensaje anti-Trump.
El resultado es una autopsia que pretendía explicar una derrota, pero que terminó retratando otra crisis: la de un partido que todavía debate si su problema fue de mensaje, de estructura, de candidato o de credibilidad. Para los demócratas, la publicación llega en un momento incómodo, con las elecciones de medio término acercándose y con una pregunta todavía sin resolver: si el partido aprendió realmente de 2024 o si apenas comenzó a pelear por quién carga con la culpa.




