Platner: imputaciónes de violación jamaquean su candidatura

Aliados retiraron respaldos tras alegaciones de agresión sexuall que el candidato al Senado negó de inmediato.

Por Redacción InDiarioPolítica|

Graham Platner, candidato demócrata al Senado por Maine enfrenta alegaciones de violación por parte de una mujer. (Archivo)
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La candidatura demócrata de Graham Platner al Senado federal por Maine quedó en estado crítico luego de que una nueva alegación de agresión sexual provocara una ruptura pública con figuras nacionales de su propio partido y aumentara la presión para que abandone la contienda.

La controversia estalló tras un reporte de Politico, reseñado por medios nacionales, en el que Jenny Racicot, una exnovia de Platner, alegó que el candidato la agredió sexualmente en 2021. Platner negó la acusación y la calificó como “categóricamente falsa”, mientras su campaña indicó que evaluaba los próximos pasos.

Jenny Racicot acusa a Graham Platner de violación, y niega motivaciones políticas en su contra. (CNN)

Khanna rompe con Platner

Uno de los golpes políticos más fuertes vino del congresista demócrata Ro Khanna, de California, quien retiró su endoso y pidió públicamente a Platner salir de la carrera.

Khanna había sido uno de los aliados progresistas más visibles de Platner, una figura insurgente dentro del Partido Demócrata que había construido su campaña con un discurso populista de izquierda, crítica a las guerras y énfasis en desigualdad económica.

Pero la nueva alegación cambió el cálculo político. Khanna sostuvo que la agresión sexual y la violencia contra las mujeres constituyen una “línea roja” y afirmó que las denuncias eran “muy serias y creíbles”, según reportó Fox News.

La presión del partido

La reacción no se limitó a Khanna. El Partido Demócrata de Maine pidió formalmente a Platner retirarse como nominado al Senado federal, al señalar que en las últimas semanas varias mujeres han presentado alegaciones serias contra el candidato.

El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, y la senadora Kirsten Gillibrand, presidenta del Comité de Campaña Senatorial Demócrata, también reclamaron su salida. Ambos advirtieron que, si Platner permanece como candidato, el comité no invertiría recursos en la contienda.

El senador demócrata Ruben Gallego, de Arizona, retiró igualmente su endoso, aunque sin llegar a pedir directamente que Platner abandone la carrera. La suma de estos movimientos dejó al candidato sin parte importante del respaldo nacional que necesitaba para enfrentar a la senadora republicana Susan Collins.

Una candidatura ya golpeada

La alegación llega sobre una campaña que ya venía cargando controversias. Platner había enfrentado cuestionamientos por mensajes sexualmente explícitos enviados a varias mujeres mientras estaba casado, comentarios ofensivos en internet y un tatuaje asociado con simbología nazi, cuya connotación él dijo desconocer antes de cubrirlo.

Hasta ahora, parte del ala progresista demócrata había defendido a Platner bajo el argumento de que se trataba de una figura con un pasado complejo, veterano de combate y con experiencias personales difíciles, pero con una agenda política atractiva para votantes descontentos con el establishment.

Ese argumento comenzó a perder fuerza con la nueva acusación. Lo que antes algunos aliados describían como errores personales o episodios superados pasó a convertirse en una crisis de viabilidad electoral y de credibilidad moral para el partido.

El factor Susan Collins

La controversia ocurre en una carrera clave para el control del Senado federal. Maine es uno de los estados donde los demócratas aspiraban a competir seriamente contra Susan Collins, republicana moderada que ha logrado sobrevivir políticamente en un estado que también vota por demócratas en otras contiendas.

Collins calificó las alegaciones como “espantosas”, pero evitó involucrarse en la selección del candidato demócrata, al indicar que esa decisión le corresponde al partido contrario.

Para los demócratas, el problema es doble: sostener a Platner podría convertir la elección en un referéndum sobre su conducta personal; sustituirlo, por otro lado, requeriría moverse con rapidez y reorganizar una campaña estatal en cuestión de días.

El reloj electoral corre

La dimensión práctica de la crisis está en el calendario. Según reportes nacionales, el plazo para que Platner pueda retirarse y permitir que el partido busque un reemplazo en la papeleta vence el 13 de julio.

Eso deja a los demócratas con una ventana estrecha para resolver una crisis que combina acusaciones graves, divisiones internas, riesgo electoral y presión pública.

Platner, por ahora, niega la alegación y mantiene que ha sido blanco de ataques políticos coordinados. Sin embargo, la pérdida de endosos, el rechazo del partido estatal y la advertencia de que el aparato senatorial demócrata no invertirá en su campaña colocan su candidatura en una posición cada vez más difícil de sostener.

La pregunta ya no es solo si Platner puede sobrevivir políticamente a la controversia. La pregunta más urgente para los demócratas es si insistir con su candidatura podría entregar una carrera competitiva antes de que comience la campaña general.