Platner gana primaria demócrata pese a escándalos en Maine

El candidato respaldado por Bernie Sanders venció pese a un tatuaje vinculado a símbolos nazis, mensajes sexuales y comentarios sobre violación.

Por Redacción InDiarioPolítica|

Foto por Hannah Yoest en Flickr.
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El progresista Graham Platner ganó la primaria demócrata para el Senado federal por Maine, superando una cadena de controversias personales y políticas que amenazaban con descarrilar su candidatura antes de llegar a la elección general.

Platner, veterano de la Infantería de Marina, criador de ostras y figura sin experiencia en cargos electivos de alto nivel, obtuvo la nominación demócrata para enfrentar en noviembre a la senadora republicana Susan Collins, una de las figuras moderadas más reconocidas del Partido Republicano y la única senadora republicana de Nueva Inglaterra.

La victoria representa un triunfo para el ala progresista del Partido Demócrata. Platner recibió el respaldo del senador Bernie Sanders, quien hizo campaña junto a él en Maine y defendió su candidatura en momentos en que otros sectores demócratas expresaban dudas por las revelaciones sobre su pasado.

La campaña de Platner se construyó alrededor de un mensaje populista de izquierda, con énfasis en vivienda, servicios de salud, derechos laborales y críticas a los intereses corporativos en Washington. Sin embargo, el cierre de la primaria estuvo dominado menos por su agenda política y más por las preguntas sobre su carácter, su pasado en redes sociales y su conducta personal.

Entre las controversias más serias figura un tatuaje que, según reportes de prensa, se asemejaba a simbología nazi. Platner ha sostenido que no conocía el significado del símbolo cuando se lo hizo durante su época militar y afirmó que luego lo cubrió. La explicación no frenó las críticas, especialmente porque el asunto fue utilizado por adversarios políticos para cuestionar su juicio y su viabilidad electoral.

También enfrentó señalamientos por mensajes sexuales enviados a varias mujeres mientras estaba casado. Su esposa defendió públicamente la relación y calificó parte de la cobertura como un asunto privado, pero el tema provocó incomodidad dentro del propio Partido Demócrata, particularmente entre quienes temen que Collins y los republicanos conviertan esos episodios en el centro de la campaña de noviembre.

A eso se suman publicaciones antiguas de Reddit en las que Platner hizo comentarios ofensivos sobre raza, policía, violencia política y violación. En uno de los casos más polémicos, se le atribuyeron expresiones en las que sugería que las personas debían asumir responsabilidad para no terminar en situaciones comprometedoras bajo los efectos del alcohol. Platner se disculpó por esos comentarios y ha dicho que no reflejan quién es hoy.

El candidato ha tratado de presentar su historia como una de redención personal. Ha hablado públicamente sobre el estrés postraumático, la depresión y el abuso de alcohol luego de su servicio militar en Irak y Afganistán. Sus defensores argumentan que reconoció sus errores y que los votantes de Maine prefirieron concentrarse en asuntos económicos antes que en controversias de su vida pasada.

Pero para los republicanos, el resultado abre una línea clara de ataque. Collins, quien busca otro término en el Senado, podrá presentar a Platner como una apuesta riesgosa del ala más liberal del Partido Demócrata. Aunque Maine ha mostrado inclinaciones demócratas en elecciones presidenciales recientes, Collins ha logrado sobrevivir políticamente por décadas con una imagen de independencia y experiencia.

La contienda será una de las más observadas del ciclo electoral. Los demócratas necesitan ganar escaños para recuperar el control del Senado, y Maine aparece en el mapa como una de sus oportunidades más importantes. Sin embargo, la nominación de Platner obliga al partido a defender a un candidato que moviliza a la base progresista, pero que llega a la elección general cargando un expediente de controversias que difícilmente desaparecerá.

La pregunta ahora es si el mensaje económico y antiestablecimiento de Platner será suficiente para neutralizar los ataques sobre su pasado. En una elección cerrada, el candidato respaldado por Sanders tendrá que convencer no solo a los progresistas que lo llevaron a la victoria, sino también a votantes moderados e independientes que durante años han mantenido a Susan Collins en el Senado.