Rogers y El-Sayed chocan por la Hermandad Musulmana
En el último debate senatorial de Michigan, el republicano cuestionó los presuntos vínculos de su rival demócrata, quien negó las acusaciones.
Por Redacción InDiario|Política|
Un enfrentamiento sobre presuntos vínculos con la Hermandad Musulmana protagonizó uno de los momentos más tensos del último debate entre los candidatos al Senado federal por Michigan, celebrado este miércoles, 21 de octubre, cuando el republicano Mike Rogers cuestionó las relaciones del demócrata Abdul El-Sayed con esa organización islamista y puso en duda sus posiciones sobre seguridad nacional.
El intercambio ocurrió durante una discusión sobre el financiamiento de las agencias del orden público, cuando Rogers, excongresista y antiguo funcionario del FBI, recordó una carta de 2012 que presuntamente llevaba la firma de su contrincante y que estaba dirigida al entonces presidente egipcio Mohamed Morsi, vinculado a la Hermandad Musulmana.
Según un reportaje de The Washington Free Beacon, la comunicación solicitaba una depuración de las fuerzas policiales egipcias durante el gobierno de Morsi.
Rogers utilizó el documento para cuestionar el historial político de El-Sayed, quien también ha enfrentado críticas por sus posiciones progresistas sobre el financiamiento policial en Estados Unidos.
Rogers cuestiona sus vínculos y lealtad
Durante el debate, Rogers sostuvo que las presuntas conexiones de su adversario con organizaciones relacionadas con la Hermandad Musulmana representan un asunto que los electores deben examinar antes de los comicios del próximo 3 de noviembre.
El republicano argumentó que determinadas organizaciones islamistas han sido objeto de restricciones en distintos países debido a sus actividades políticas y sus presuntas conexiones con movimientos extremistas.
Rogers también cuestionó si El-Sayed podría obtener una autorización de seguridad federal debido a las asociaciones que le atribuye.
En uno de sus señalamientos más fuertes, el candidato republicano planteó que los votantes necesitan conocer las lealtades de quienes aspiran a ocupar un escaño en el Senado estadounidense.
Las acusaciones forman parte de una controversia que ha trascendido a la campaña nacional, luego de que el presidente Donald Trump también cuestionara públicamente las presuntas conexiones de El-Sayed con la Hermandad Musulmana.
El-Sayed responde y denuncia ataques religiosos
El candidato demócrata rechazó categóricamente las acusaciones y aseguró que nunca ha pertenecido a la organización.
Visiblemente molesto, El-Sayed reprochó a Rogers que utilizara su ascendencia familiar y su religión para cuestionar su lealtad a Estados Unidos.
«Cuestionar mi compromiso con la Constitución está realmente por debajo de ti», respondió el demócrata durante el intercambio.
El-Sayed defendió su identidad estadounidense y recordó que la Constitución garantiza la libertad religiosa, incluyendo el derecho de los musulmanes a practicar su fe.
También criticó que Rogers recurriera a controversias relacionadas con su madre biológica, quien, según publicaciones atribuidas a una media hermana del candidato, habría participado en actividades vinculadas a la Hermandad Musulmana durante la década de 1970.
El demócrata sostuvo que no fue criado por su madre biológica y que las supuestas actividades de familiares no constituyen evidencia de participación personal en la organización.
Hasta el momento, no se ha presentado evidencia concluyente que demuestre que El-Sayed haya pertenecido a la Hermandad Musulmana.
De hecho, el propio Fox News, que reseñó el intercambio, reconoció que no existe evidencia que establezca una afiliación del candidato con ese movimiento.
Una organización bajo escrutinio internacional
La Hermandad Musulmana fue fundada en Egipto en 1928 y constituye uno de los movimientos islamistas más influyentes del mundo árabe.
Su trayectoria incluye participación política, actividades sociales y religiosas, así como controversias relacionadas con sus posiciones ideológicas y las actuaciones de distintas ramas y organizaciones vinculadas al movimiento.
Varios gobiernos han prohibido determinadas estructuras de la Hermandad Musulmana o las han designado como organizaciones terroristas.
Durante la administración Trump, Estados Unidos también ha adoptado medidas dirigidas contra ramas específicas del movimiento.
Sin embargo, las restricciones impuestas a determinadas organizaciones no significan que todos sus simpatizantes, asociados o personas señaladas por adversarios políticos tengan vínculos con actividades terroristas.
La controversia trasciende la religión
Las acusaciones contra El-Sayed han incluido señalamientos sobre donantes de campaña y organizaciones vinculadas a comunidades musulmanas.
Rogers ha cuestionado contribuciones procedentes de personas relacionadas con entidades como el Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR), organización de defensa de derechos civiles que ha rechazado las acusaciones de mantener vínculos con movimientos terroristas.
Michigan ante una elección de importancia nacional
El debate constituye el último encuentro televisado entre Rogers y El-Sayed antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Ambos aspiran a ocupar el escaño que dejará vacante el senador demócrata Gary Peters, quien decidió no buscar la reelección.
Además de la controversia sobre la Hermandad Musulmana, los candidatos confrontaron sus posiciones sobre la guerra con Irán, los aranceles comerciales, los costos de energía, el acceso a servicios médicos y las políticas del presidente Trump.
El-Sayed acusó a Rogers de respaldar iniciativas de la administración republicana que, según su interpretación, han contribuido al encarecimiento del costo de vida.
Rogers, por su parte, cuestionó las propuestas económicas y sanitarias del demócrata, particularmente su respaldo a un sistema federal de seguro médico universal.
El resultado de Michigan tendrá implicaciones para la composición del Senado, donde republicanos y demócratas buscan asegurar los escaños necesarios para controlar la cámara legislativa.
A menos de dos semanas de las elecciones, la discusión sobre seguridad nacional, extremismo y libertad religiosa se ha convertido en uno de los asuntos más controvertidos de la campaña.




