Trump borra política de Biden sobre identidad de género
Educación revoca la norma que incluyó identidad de género y orientación sexual bajo el Título IX y restablece el marco de 2020
Por Redacción InDiario|Política|
La administración del presidente Donald Trump dio otro paso para desmontar una de las principales políticas educativas de la era Biden al eliminar formalmente la regulación que había incorporado explícitamente la identidad de género y la orientación sexual dentro de la interpretación federal de la discriminación por sexo bajo el Título IX.
El Departamento de Educación anunció el lunes que retiró del Código de Regulaciones Federales la norma promulgada en 2024 y restauró el marco regulatorio establecido durante el primer mandato de Trump en 2020.
La decisión supone un nuevo revés para una política progresista de la administración Biden que provocó una extensa batalla judicial y que nunca llegó a aplicarse plenamente en todo Estados Unidos. Ocho tribunales habían bloqueado la regulación en distintos litigios y, finalmente, un tribunal federal anuló completamente la norma en enero de 2025.
Biden intentó ampliar el significado de “sexo”
El Título IX, aprobado por el Congreso en 1972, prohíbe la discriminación por razón de sexo en instituciones y programas educativos que reciben asistencia financiera federal.
Más de medio siglo después, la administración Biden promulgó una regulación que establecía que la discriminación por sexo también comprendía expresamente aquella basada en estereotipos sexuales, características sexuales, embarazo, orientación sexual e identidad de género.
La medida fue presentada por Biden como una ampliación de las protecciones de derechos civiles. Sus adversarios conservadores argumentaron, en cambio, que el Ejecutivo estaba reinterpretando mediante reglamentación administrativa una ley aprobada por el Congreso décadas antes de que surgiera el actual debate sobre identidad de género.
Ese cuestionamiento no quedó limitado al terreno político.
La regulación fue impugnada en múltiples tribunales federales y terminó anulada en su totalidad el 9 de enero de 2025. Desde entonces, la normativa de 2020 permaneció vigente.
Trump completa el desmantelamiento
La administración Trump había comenzado a aplicar nuevamente las reglas de 2020 apenas iniciada su segunda presidencia. La acción anunciada ahora completa el proceso administrativo al borrar formalmente del código federal la regulación de Biden.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, describió la decisión como un regreso al propósito original del Título IX y sostuvo que la administración continuará defendiendo las oportunidades deportivas, privacidad y derechos de mujeres y niñas. Esa es la posición oficial del gobierno; organizaciones defensoras de estudiantes LGBTQ+ sostienen, por el contrario, que eliminar la regulación retira protecciones federales explícitas que Biden había establecido para esos estudiantes.
Deportes femeninos entran al centro de la batalla
La controversia no se limita al lenguaje utilizado dentro de las escuelas.
La interpretación del concepto de “sexo” tiene consecuencias sobre deportes femeninos, baños, vestidores, procedimientos disciplinarios y políticas relacionadas con estudiantes transgénero.
El Departamento de Educación sostiene actualmente que el Título IX protege espacios íntimos separados por sexo y las competencias deportivas femeninas. Bajo Trump, la agencia también ha abierto investigaciones contra instituciones acusadas de permitir participación deportiva según identidad de género en lugar de sexo biológico.
Aquí se encuentra una de las diferencias ideológicas más profundas entre ambas administraciones.
Biden utilizó la autoridad regulatoria del Departamento de Educación para incorporar explícitamente identidad de género y orientación sexual a su interpretación de las protecciones de Título IX. Trump sostiene que esa interpretación excedió la ley y que las protecciones basadas en sexo deben aplicarse conforme al marco de 2020.
Padres, escuelas e identidad
La administración Trump también ha extendido esta confrontación a las políticas escolares relacionadas con los padres.
Educación ha intervenido en casos donde distritos escolares fueron acusados de ocultar a padres información relacionada con nombres, pronombres o identidad de género de sus hijos. En agosto, por ejemplo, el Departamento anunció acciones relacionadas con tres distritos de Kansas por políticas que, según la agencia, permitían mantener esa información fuera del conocimiento de los padres.
Ese frente forma parte de una disputa nacional mucho mayor: quién determina las políticas sobre identidad de género de menores dentro de las escuelas y qué autoridad corresponde a los padres, los estados y el gobierno federal.
Una política progresista derrotada en los tribunales
La eliminación formal de la regulación permite a Trump cerrar uno de los capítulos más controvertidos de la política educativa de Biden.
No fue únicamente un cambio producido por la alternancia entre un presidente demócrata y otro republicano. La regulación de 2024 encontró obstáculos judiciales sustanciales: fue bloqueada en numerosos litigios y finalmente anulada en su totalidad por un tribunal federal.
Para la administración Trump y sus aliados conservadores, el episodio demuestra los límites de intentar transformar mediante reglamentación administrativa el alcance de una ley aprobada por el Congreso.
Para defensores de los derechos LGBTQ+, representa exactamente lo contrario: la desaparición de una regulación que buscaba garantizar explícitamente que estudiantes transgénero, gays y lesbianas estuvieran protegidos contra determinadas formas de discriminación en instituciones educativas.
Lo que desaparece ahora del código federal es la regulación de Biden.
El debate político y judicial sobre sexo, identidad de género, derechos de los padres y el alcance del poder federal en las escuelas estadounidenses, sin embargo, está lejos de terminar.




