Escuela de California resiste cambio de mascota
Marysville High retiró oficialmente el nombre "Indians", pero busca permiso tribal para conservar su tradición centenaria
Por Redacción InDiario|Deportes|
Una escuela superior del norte de California quedó en el centro de una nueva controversia cultural luego de retirar oficialmente su histórica mascota “Indians” para cumplir con una ley estatal firmada por el gobernador Gavin Newsom.

Marysville High School, que por casi un siglo utilizó ese nombre como parte de su identidad deportiva y comunitaria, anunció que dejará de usarlo de manera oficial tras la entrada en vigor de la expansión de la California Racial Mascots Act.
La medida estatal prohíbe, desde el 1 de julio de 2026, que las escuelas públicas de California utilicen términos considerados despectivos hacia los nativos americanos como nombre de escuela, equipo atlético, mascota o apodo. La ley incluye expresamente términos como “Apaches”, “Braves”, “Chiefs”, “Chieftains”, “Comanches”, “Indians”, “Savages”, “Squaw” y “Tribe”.
La escuela no quiere reemplazar la mascota
Aunque Marysville High School dejó de utilizar oficialmente el nombre para cumplir con la ley, el distrito escolar no ha iniciado un proceso para sustituir la mascota por otra identidad.
El superintendente del Marysville Joint Unified School District, Jordan Reeves, indicó que la Junta de Síndicos reconoce la historia y tradición asociada con la mascota, así como la conexión que muchos exalumnos, estudiantes, empleados y miembros de la comunidad mantienen con ella.
Reeves sostuvo que el distrito se ha reunido con representantes tribales locales para intentar obtener autorización escrita, pero no logró asegurar ese consentimiento antes de que la ley entrara en vigor. Según el distrito, los líderes tribales consultados han optado mayormente por mantenerse neutrales por el momento.
La ley permite una excepción: una escuela pública puede conservar uno de esos términos si recibe consentimiento escrito de una tribu local reconocida federalmente. También están exentas las escuelas operadas por tribus u organizaciones tribales.
Tradición local frente a mandato estatal
El caso de Marysville refleja el choque entre dos visiones. Para los defensores de la ley, los nombres y símbolos indígenas utilizados como mascotas escolares perpetúan estereotipos culturales y deben ser eliminados de los espacios educativos públicos.
Para sectores de la comunidad escolar, sin embargo, la mascota forma parte de una tradición local que, según alegan, ha sido utilizada con respeto y orgullo por generaciones. Fox News reportó que exalumnos y empleados de la escuela rechazaron la eliminación del nombre y defendieron que los estudiantes lo asociaban con respeto, liderazgo e identidad comunitaria.
El debate no es nuevo en California. El estado ya había prohibido en 2015 el uso del término “Redskins” en escuelas públicas. La ley firmada por Newsom en 2024 amplió la prohibición a una lista más amplia de términos relacionados con nativos americanos.
Reemplazo gradual de uniformes y materiales
La legislación no obliga a las escuelas a desechar inmediatamente todos los uniformes o materiales adquiridos antes del 1 de julio de 2026. Permite el uso limitado de artículos existentes, siempre que la escuela seleccione una nueva mascota o nombre, deje de comprar materiales nuevos con el término prohibido y remueva rótulos o instalaciones con esos nombres cuando sean reemplazados en el curso normal de mantenimiento.
También establece que el reemplazo de materiales y accesorios vinculados a la nueva identidad escolar debe completarse antes del año académico 2028-2029.
En la práctica, esto significa que algunas escuelas podrían mantener rastros visuales de sus antiguas mascotas durante varios años, aunque ya no puedan utilizarlas oficialmente en registros, competencias o materiales nuevos.
La batalla cultural llega al deporte escolar
El caso de Marysville High School se suma a una discusión nacional sobre hasta dónde puede llegar el gobierno al regular símbolos, nombres y tradiciones deportivas locales.
En estados como Nueva York, disputas similares han terminado en litigios y reclamos ante tribunales por parte de distritos escolares que alegan que las prohibiciones estatales borran tradiciones comunitarias y no siempre reflejan la opinión de las tribus o comunidades locales.
California, en cambio, ha optado por una política más amplia: prohibición general, excepción por consentimiento tribal y cumplimiento mediante los procedimientos uniformes de querellas educativas.
Para Marysville, el camino ahora depende de una autorización tribal que todavía no ha llegado. Hasta entonces, la escuela deberá cumplir con la ley, aunque su comunidad insista en que la mascota no representa burla ni menosprecio, sino una tradición que consideran parte de su historia.
El caso deja una pregunta abierta: si una comunidad escolar entiende que honra una tradición, pero el Estado determina que esa tradición es ofensiva, ¿quién debe tener la última palabra?



