MLB bajo fuego por gorras con cita bíblica y juegos PRIDE
Justicia federal, Florida y voces conservadoras cuestionan a la liga por advertir a jugadores cristianos de los Giants.
Por Redacción InDiario|Deportes|
Major League Baseball enfrenta presión legal, política y cultural luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el fiscal general de Florida, James Uthmeier, iniciaran investigaciones por la controversia generada cuando jugadores cristianos de los San Francisco Giants escribieron una referencia bíblica en sus gorras durante un juego de Pride Night.
El caso involucra a los lanzadores Landen Roupp, JT Brubaker y Ryan Walker, quienes escribieron “Gen 9:12-16” en la visera de sus gorras durante el partido del 12 de junio. El pasaje bíblico hace referencia al arcoíris como señal del pacto de Dios con la humanidad. Otro lanzador de los Giants, Sam Hentges, optó por no utilizar la gorra alusiva al Pride Night y llevó la gorra regular del equipo.
La controversia surgió luego de que MLB emitiera una advertencia por la alteración del uniforme, lo que provocó señalamientos de discrimen religioso por parte de sectores conservadores. Harmeet Dhillon, subprocuradora general de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, anunció que la agencia investigará si la actuación de MLB pudo violar derechos religiosos protegidos por la ley federal.
Dhillon también cuestionó la aparente diferencia de trato entre expresiones religiosas cristianas y mensajes ideológicos o sociales que la liga ha permitido en otros contextos.
Florida abre su propia pesquisa
A la investigación federal se sumó el fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien anunció una pesquisa estatal contra MLB por alegado discrimen religioso. Uthmeier emitió un requerimiento investigativo para que la liga produzca documentos relacionados con sus políticas de uniforme, expresiones religiosas y la aplicación de sus reglas disciplinarias.
El fiscal general sostuvo que, si MLB permite mensajes ideológicos que favorece mientras reprende expresiones de fe cristiana, no se trataría de una aplicación neutral de reglas, sino de discrimen religioso.
La oficina de Uthmeier examinará si la liga incurrió en trato desigual contra jugadores cristianos y si la aplicación de sus normas pudo afectar derechos de empleados o jugadores que trabajan en Florida, estado donde MLB tiene presencia mediante entrenamientos primaverales, operaciones deportivas y equipos profesionales.
Rob Schneider acusa a MLB de ser anti-cristiana
La controversia también provocó la reacción del comediante y actor Rob Schneider, quien salió en defensa de los jugadores cristianos y acusó a Major League Baseball de ser “anti-cristiana”.
Schneider fue más allá de la crítica pública y ofreció pagar cualquier multa que MLB impusiera a jugadores cristianos por utilizar versículos bíblicos en sus uniformes. Su mensaje amplificó la controversia entre sectores conservadores, que ven el caso como parte de un patrón más amplio de tolerancia hacia expresiones políticas o ideológicas progresistas, pero resistencia institucional frente a expresiones públicas de fe cristiana.
Aunque MLB ha dicho que los jugadores no fueron multados ni disciplinados, la intervención de Schneider reforzó la narrativa de que la liga enfrenta un problema de credibilidad cuando intenta presentarse como neutral en asuntos culturales.
Otros jugadores se han opuesto a actividades Pride
El caso de los Giants no es el primero en que jugadores profesionales de béisbol objetan participar en actividades Pride por motivos religiosos o de conciencia.
En 2022, varios jugadores de los Tampa Bay Rays decidieron no utilizar logos con colores del arcoíris durante una actividad Pride del equipo. Entre los jugadores identificados públicamente estuvieron Jason Adam, Jalen Beeks, Brooks Raley, Jeffrey Springs y Ryan Thompson. Adam explicó entonces que la decisión respondía a convicciones de fe y no a una intención de discriminar o menospreciar a ninguna persona.
En el caso más reciente de los San Francisco Giants, Roupp, Brubaker y Walker no se negaron a jugar, pero escribieron una referencia bíblica en sus gorras Pride. Hentges, por su parte, optó por utilizar la gorra regular del equipo.
Fuera de MLB, pero dentro del béisbol profesional estadounidense, la controversia también se extendió a la Atlantic League, donde los York Revolution cancelaron un juego de Pride Night luego de que varios jugadores se negaran a utilizar uniformes temáticos con colores del arcoíris. El equipo sostuvo que la decisión de cancelar el juego respondía a su compromiso con el propósito de la actividad.
MLB niega castigo por contenido religioso
Major League Baseball ha sostenido que el asunto se limitó a una violación de sus reglas de uniforme y no al contenido religioso del mensaje. El comisionado Rob Manfred indicó en una comunicación al senador republicano Josh Hawley que los jugadores no fueron multados ni disciplinados, ni lo serán por el incidente.
Manfred explicó que la liga emitió una advertencia verbal rutinaria antes de conocer que los Giants no habían comunicado adecuadamente a los jugadores que el uso de las gorras alusivas al Pride Night era opcional. Según MLB, los jugadores podían usar la gorra regular del equipo y el problema surgió por la alteración no autorizada del uniforme oficial.
Libertad religiosa versus reglas de uniforme
La controversia coloca nuevamente al deporte profesional en el centro del debate cultural estadounidense. Para sectores conservadores, el caso representa una doble vara: apertura institucional para mensajes asociados a diversidad, inclusión o justicia social, pero límites cuando se trata de expresiones religiosas cristianas.
Para MLB, en cambio, la discusión gira en torno a la aplicación uniforme de sus normas sobre indumentaria oficial dentro del terreno de juego. La liga insiste en que sus reglas buscan evitar alteraciones individuales no autorizadas, independientemente del contenido del mensaje.
Las investigaciones del Departamento de Justicia y del fiscal general de Florida buscarán determinar si la advertencia a los jugadores fue una aplicación neutral de una política de uniforme o si representó un trato discriminatorio por motivos religiosos. El caso podría convertirse en una nueva prueba legal y política sobre hasta dónde llegan las protecciones de libertad religiosa dentro de las ligas deportivas profesionales.




