¿Arrancar una cana hace que salgan más? La ciencia responde

Los dermatólogos desmienten uno de los mitos más populares sobre el cabello y advierten que arrancar las canas repetidamente puede causar daños.

Por Redacción InDiarioEntretenimiento y Estilo|

"Si te arrancas una cana te saldrán siete más", ¿mito o realidad?
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¿Quién no ha escuchado alguna vez que arrancarse una cana provoca que salgan siete más? Esta advertencia, transmitida de generación en generación, ha provocado que muchas personas eviten quitarse sus primeros cabellos blancos por temor a multiplicarlos. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que se trata de un mito sin fundamento.

Según explica un artículo publicado por Telecinco el pasado 21 de octubre, arrancar una cana no provoca que aparezcan otras a su alrededor. Lo que sí puede ocurrir es que la práctica repetida termine perjudicando la salud del cuero cabelludo y debilitando el crecimiento del cabello.

¿Por qué aparecen las canas?

El color natural del cabello depende de la melanina, un pigmento producido por células especializadas llamadas melanocitos, localizadas en los folículos pilosos.

Con el paso de los años, estas células disminuyen progresivamente su capacidad para producir pigmento, ocasionando que el cabello pierda su color original y adquiera tonalidades grises, plateadas o blancas.

De acuerdo con la Academia Americana de Dermatología, el proceso suele comenzar entre los 30 y 40 años, aunque algunas personas experimentan la aparición de canas mucho antes.

La genética desempeña un papel fundamental. Si los padres comenzaron a encanecer a edades tempranas, existe una mayor posibilidad de que sus hijos experimenten un proceso similar.

Otros factores que pueden contribuir al encanecimiento prematuro incluyen el estrés, el tabaquismo, determinadas deficiencias nutricionales y algunas condiciones médicas.

¿Qué ocurre cuando arrancamos una cana?

La explicación científica es relativamente sencilla: cada cabello crece desde su propio folículo piloso.

Cuando una persona arranca una cana, únicamente extrae el cabello de ese folículo, sin modificar la producción de pigmento de los folículos vecinos.

Por lo tanto, quitar un pelo blanco no transmite ninguna señal que provoque que los cabellos cercanos también pierdan su color.

Si después de arrancar una cana aparecen otras, lo más probable es que esos folículos ya estuvieran experimentando el proceso natural de pérdida de pigmentación.

Además, cuando el cabello arrancado vuelve a crecer, generalmente lo hace del mismo color blanco o gris, porque extraerlo no restablece la producción de melanina.

El verdadero peligro: perder cabello

Aunque arrancarse una cana ocasionalmente no suele provocar consecuencias permanentes, convertir esta práctica en un hábito puede resultar perjudicial.

La Academia Americana de Dermatología advierte que arrancar repetidamente los cabellos puede ocasionar adelgazamiento capilar.

Los tirones frecuentes pueden irritar el cuero cabelludo, provocar inflamación y causar daños al folículo piloso.

Con el tiempo, un folículo afectado podría producir cabellos más débiles o incluso dejar de generar cabello normalmente.

En otras palabras, el verdadero riesgo de arrancarse las canas no es que aparezcan más, sino que termine creciendo menos cabello.

¿Se pueden prevenir o revertir las canas?

La Cleveland Clinic explica que el encanecimiento forma parte del proceso natural de envejecimiento y que actualmente no existe un tratamiento médico eficaz que garantice recuperar el color original del cabello cuando la pérdida de pigmentación responde a la edad.

Sin embargo, cuando las canas aparecen prematuramente debido a determinadas deficiencias nutricionales o condiciones médicas, atender esas causas puede ayudar a preservar la salud capilar.

Mantener una alimentación equilibrada, evitar fumar y controlar el estrés son medidas que contribuyen al bienestar general, aunque no garantizan detener la aparición de cabellos blancos.

Para quienes prefieren disimular las canas, los tintes capilares constituyen una alternativa cosmética. También pueden recortarse cuidadosamente los cabellos blancos aislados sin necesidad de arrancarlos desde la raíz.

Un mito que ha sobrevivido generaciones

La creencia de que arrancar una cana provoca la aparición de muchas otras probablemente surgió de una coincidencia: las primeras canas suelen descubrirse cuando el proceso natural de encanecimiento ya ha comenzado.

Al quitarse una, la persona puede observar semanas después que han aparecido otras y atribuir erróneamente ese cambio al cabello que arrancó.

Pero la explicación está en la biología, no en las pinzas.

La ciencia lo confirma: arrancarse una cana no hace que salgan siete más. Sin embargo, hacerlo constantemente podría terminar causando un problema mucho mayor que tener el cabello blanco: perderlo.