Puerto Rico conmemora hoy la ciudadanía estadounidense bajo la Ley Jones
El 2 de marzo se recuerda la vigencia de la ley con la que el Congreso de Estados Unidos la concedió a los puertorriqueños en medio de la Primera Guerra Mundial
Por Redacción InDiario|Historia|
Puerto Rico conmemora hoy, 2 de marzo, la concesión de la ciudadanía estadounidense a sus habitantes, otorgada en 1917 mediante la Ley Jones-Shafroth, una legislación federal aprobada por el Congreso de Estados Unidos y firmada por el presidente Woodrow Wilson.
La medida transformó el estatus político de la isla, que desde 1898 había pasado a ser territorio estadounidense tras la invasión ocurrida en el contexto de la Guerra Hispanoamericana. Durante casi dos décadas, los puertorriqueños habían sido considerados “ciudadanos de Puerto Rico”, bajo la Ley Foraker de 1900, sin ciudadanía estadounidense plena.
La Ley Jones no solo otorgó la ciudadanía colectiva a los nacidos en Puerto Rico, sino que también reorganizó el gobierno local, creó un Senado electivo y amplió la Carta de Derechos. Sin embargo, mantuvo intacta la cláusula territorial que otorga al Congreso poderes plenarios sobre Puerto Rico bajo la Constitución federal.
Apenas semanas después de aprobarse la ley, Estados Unidos entró formalmente en la Primera Guerra Mundial, en abril de 1917. Con la nueva ciudadanía, miles de puertorriqueños fueron reclutados al servicio militar obligatorio. Desde entonces, los ciudadanos estadounidenses nacidos en la isla han servido en todos los conflictos bélicos de la nación.
La concesión de la ciudadanía, sin embargo, ha estado rodeada de debate político por más de un siglo. Mientras algunos sectores la consideran un paso decisivo hacia la igualdad plena y eventualmente la estadidad, otros la interpretan como una decisión unilateral del Congreso, adoptada sin un referéndum local previo, que reforzó la condición territorial de Puerto Rico.
A lo largo de las décadas, el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha sostenido, mediante los llamados Casos Insulares, que Puerto Rico es un territorio no incorporado, lo que significa que no todos los derechos constitucionales aplican automáticamente. Aunque los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses por nacimiento, no pueden votar por el presidente si residen en la Isla y solo cuentan con un comisionado residente en la Cámara federal con voz, pero sin voto en el pleno.
Hoy, 109 años después, la fecha continúa siendo recordada como un hito histórico que marcó el inicio de una nueva etapa jurídica y política para Puerto Rico, cuyas implicaciones siguen influyendo en el debate contemporáneo sobre el estatus político del archipiélago caribeño.
