Petroleo: rebota, pero sigue lejos del pico por Iran

El Brent cerró en $75.26 y el WTI en $71.92, todavía muy por debajo del máximo alcanzado durante la crisis.

Por Redacción InDiarioNegocios|

Infográfica: Petroleo al jueves 25 de junio (INDIARIO)
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Los precios del petróleo cerraron al alza este jueves luego de una sesión marcada por nueva tensión en el estrecho de Hormuz, pero se mantienen muy por debajo de los niveles alcanzados durante el punto más crítico de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El crudo Brent, referencia internacional, subió $1.52, o 2.1%, para cerrar en $75.26 por barril. Mientras, el West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, aumentó $1.58, o 2.3%, para cerrar en $71.92 por barril.

El repunte ocurrió después de que un buque de carga fuera impactado cerca de Omán, lo que obligó a pausar un esfuerzo internacional para facilitar la salida segura de embarcaciones por el estrecho de Hormuz. El incidente reactivó preocupaciones sobre la estabilidad de una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

Rebote tras caer a niveles previos a la guerra

La subida de este jueves llegó apenas un día después de que ambos contratos tocaran sus niveles más bajos desde el 27 de febrero, la víspera del inicio de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El miércoles, el Brent había cerrado en $73.74 y el WTI en $70.34, presionados por señales de mayor flujo de crudo a través del estrecho de Hormuz y por la expectativa de que más barriles retenidos en el Golfo lleguen nuevamente al mercado global.

En términos simples: el mercado corrigió parte de la caída, pero no regresó al nerviosismo extremo de abril.

Comparación con el lunes

Frente al cierre del lunes, el petróleo todavía muestra una baja semanal.

El Brent cerró este jueves en $75.26, por debajo de los $77.90 del lunes. Eso representa una reducción de $2.64 por barril, o cerca de 3.4%.

En el caso del WTI, la comparación con el contrato más activo del lunes muestra una baja de $1.94, desde $73.86 hasta $71.92, equivalente a una caída aproximada de 2.6%.

ReferenciaLunesJuevesCambio

Brent

$77.90

$75.26

-$2.64 / -3.4%

WTI

$73.86

$71.92

-$1.94 / -2.6%

Comparación con la semana pasada

La baja es más notable si se compara con el viernes pasado, cuando el mercado todavía reflejaba mayor incertidumbre sobre la reapertura efectiva del estrecho de Hormuz.

El Brent estaba entonces en $80.38 por barril. Frente al cierre de este jueves, la caída es de $5.12, o aproximadamente 6.4%.

El WTI, que el viernes pasado se ubicaba en $77.54, terminó este jueves en $71.92. Eso implica una baja de $5.62, o cerca de 7.2%.

Muy lejos del pico de la crisis

La diferencia más dramática aparece al comparar los precios actuales con el pico de la crisis de Irán.

El 30 de abril, el Brent llegó a tocar $126.41 por barril, su nivel más alto desde 2022. Al cierre de este jueves, en $75.26, el Brent se encuentra $51.15 por debajo de aquel máximo, una caída aproximada de 40.5%.

El WTI llegó ese mismo día a $110.93 por barril. Frente al cierre de $71.92, la baja es de $39.01, o cerca de 35.2%.

Cerca del precio previo al conflicto

Aunque el mercado repuntó este jueves, los precios siguen mucho más cerca del nivel previo al conflicto que del máximo alcanzado durante la escalada militar.

Antes del inicio de la guerra, el Brent se movía cerca de los niveles bajos de $70 por barril. En reportes recientes, analistas han colocado el nivel previo al conflicto alrededor de $70 a $73 para el Brent. El cierre de este jueves, en $75.26, lo mantiene apenas por encima de esa zona.

En el caso del WTI, el mercado también ha regresado a una zona mucho más cercana a la normalidad previa a la crisis, aunque todavía con una prima de riesgo por la incertidumbre en Hormuz.

Hormuz sigue siendo el punto crítico

El estrecho de Hormuz continúa siendo el eje del mercado. Antes de la guerra, cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo pasaba por esa ruta marítima entre Irán y Omán.

La reapertura parcial y el aumento en el movimiento de tanqueros han reducido la presión sobre los precios. Sin embargo, el ataque reportado contra un buque cerca de Omán dejó claro que el riesgo geopolítico no ha desaparecido.

Estados Unidos ha insistido en que la navegación por Hormuz debe permanecer libre, sin peajes, tarifas o restricciones impuestas por Irán. Pero Teherán ha advertido que no garantiza la seguridad de embarcaciones que utilicen rutas no autorizadas por sus autoridades.

Qué significa para los consumidores

La caída del petróleo frente al pico de abril reduce presión sobre los precios de gasolina, diésel, transporte marítimo y costos energéticos. Sin embargo, el alivio no siempre se refleja de inmediato en el bolsillo del consumidor.

Los precios al detal suelen tardar en absorber las bajas del crudo, especialmente cuando persisten factores como inventarios ajustados, costos de refinación, temporada de huracanes, interrupciones logísticas o aumentos en combustibles derivados.

Aun así, el mensaje del mercado es claro: el petróleo salió del modo de pánico que dominó la crisis de Irán, pero no ha entrado todavía en una etapa de estabilidad completa.

Mercado menos nervioso, pero no tranquilo

El cierre de este jueves resume el momento actual: los precios rebotaron por un nuevo incidente de seguridad, pero siguen muy lejos del máximo de abril y por debajo de los niveles de la semana pasada.

Mientras más tanqueros logren salir del Golfo y más crudo llegue al mercado, mayor será la presión bajista sobre los precios. Pero cualquier nuevo ataque, bloqueo o choque diplomático con Irán puede devolver volatilidad de inmediato.

Por ahora, el petróleo respira. Pero Hormuz sigue teniendo la mano en el pulso del mercado energético global