Urgen hospital geriátrico para adultos mayores en PR

AESA retomó una propuesta de 2017 ante el acelerado envejecimiento poblacional y la falta de servicios médicos integrados.

Por Redacción InDiarioSalud y Bienestar|

Organización AESA advierte la necesidad urgente de transformar la atención médica para adultos mayores mediante un modelo integrado. (INDIARIO)
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La Asociación Exempleados de Socios en Acción (AESA) urgió a las autoridades gubernamentales y al sector de la salud a retomar la propuesta para establecer en Puerto Rico un hospital geriátrico especializado, ante el acelerado envejecimiento de la población y los retos que enfrentan los adultos mayores para recibir servicios médicos integrados.

La presidenta de AESA, Genoveva Ríos Quintero, sostuvo que la Isla necesita avanzar hacia un modelo de atención hospitalaria especializado, holístico y multidisciplinario, capaz de responder a las necesidades médicas, emocionales, sociales y de rehabilitación de la población adulta mayor.

El planteamiento cobra relevancia en momentos en que Puerto Rico atraviesa una transformación demográfica profunda. Según estimados recientes de la Oficina del Censo de Estados Unidos, las personas de 65 años o más representan el 24.6 % de la población de la Isla, mientras que los menores de 18 años constituyen apenas el 15 %. Por primera vez en la historia moderna de Puerto Rico, los adultos mayores superan por más de 300,000 personas a la población infantil.

AESA recordó que en 2027 se cumplirán diez años de la publicación de un estudio promovido por la organización, en el que se recomendó desarrollar un sistema hospitalario dirigido exclusivamente a la población geriátrica. La investigación fue elaborada por el Comité Especial para el Hospital Geriátrico, integrado por Lydia R. Pellot Zeno, Carmen H. Núñez, Ángel L. Febus Marrero y María del Carmen García Hernández.

Según los hallazgos del estudio, Puerto Rico enfrenta una marcada carencia de servicios hospitalarios integrados para personas de 60 años o más. La investigación advierte que muchos adultos mayores deben trasladarse entre múltiples especialistas, centros de diagnóstico, oficinas médicas y servicios de rehabilitación para recibir atención, lo que fragmenta el cuidado, encarece los procesos y dificulta la continuidad de los tratamientos.

La asesora general de AESA, Lydia R. Pellot Zeno, señaló que el país no puede seguir tratando el envejecimiento poblacional como un asunto futuro, cuando ya representa una de las principales presiones sobre el sistema de salud.

“Puerto Rico enfrenta una transformación demográfica sin precedentes, y nuestro sistema de salud debe evolucionar para responder a esa realidad. Los adultos mayores merecen servicios especializados, accesibles y diseñados con sensibilidad humana, que atiendan no solo sus condiciones médicas, sino también su bienestar integral y su dignidad”, expresó Pellot Zeno.

El estudio también concluye que el modelo actual de atención médica no responde completamente a las necesidades complejas de la población adulta mayor, particularmente ante el aumento de enfermedades crónicas, condiciones degenerativas, limitaciones de movilidad y necesidades de apoyo psicológico y social.

Por su parte, Ángel L. Febus Marrero, asesor del Proyecto del Hospital Geriátrico, sostuvo que el país envejeció a un ritmo más acelerado que la capacidad del sistema de salud para adaptarse a esa realidad.

“Puerto Rico envejeció más rápido de lo que el sistema de salud logró prepararse para atender. Hoy, miles de adultos mayores enfrentan barreras económicas, limitaciones de movilidad y dificultades para acceder a servicios adecuados. La propuesta busca precisamente atender esa realidad mediante un modelo integrado y centrado en la persona”, indicó Febus Marrero.

La propuesta de AESA contempla la creación de hospitales geriátricos especializados donde los adultos mayores puedan recibir, en un mismo lugar, servicios médicos, rehabilitación física, atención psicológica, apoyo social, programas de prevención y estrategias de bienestar.

La organización sostuvo que un modelo de este tipo permitiría reducir la fragmentación de servicios, mejorar la calidad de vida de los pacientes, facilitar la continuidad del cuidado y ofrecer una atención más eficiente y humanizada para la población envejeciente.

AESA reiteró su llamado al Gobierno, a la Legislatura, al Departamento de Salud y a los componentes públicos y privados del sistema sanitario a retomar la discusión sobre esta iniciativa y convertirla en una política pública concreta.

Para la organización, el debate ya no debe limitarse a si Puerto Rico necesita o no un hospital geriátrico especializado, sino a cuándo el país comenzará a construir una estructura de salud ajustada a su nueva realidad demográfica.