Aguada se posiciona como capital del cacao boricua

El festival municipal reunió a productores, agroempresarios y propuestas gastronómicas que muestran el crecimiento del cacao en toda la Isla.

Por Redacción InDiarioNoticias|

El alcalde de Aguada, Christian Cortés Feliciano, hace entrega de la proclama del Festival del Cacao (Suministrada)
Comparte el artículo:

Aguada quiere ocupar un lugar protagónico en el nuevo mapa agrícola y gastronómico de Puerto Rico. Con la tercera edición del Festival Aguada Sabe a Cacao, el municipio volvió a colocar sobre la mesa una industria que combina agricultura, turismo, investigación, emprendimiento y cocina local.

El evento, celebrado este fin de semana en el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado, reunió a fincas cacaoteras, agroempresarios, artesanos, educadores y propuestas culinarias vinculadas al cacao, un cultivo que en los últimos años ha ido recuperando terreno en distintas regiones de la Isla.

Artesanos y comerciantes participaron del evento en el Coliseo "Chavalillo" Delgado. (Suministrada)

El alcalde Christian Cortés Feliciano sostuvo que Aguada se ha convertido en uno de los municipios con mayor actividad en la producción de cacao, al destacar la presencia de iniciativas como Hacienda Jeanmarie, Hacienda Vidmary, Finca El Comal, Finca Chokolat, Finca Montaña y Finca Casa Azul Bed and Breakfast.

“Aguada es sin duda el municipio con más iniciativas de producción de cacao”, expresó Cortés Feliciano al celebrar el alcance de la tercera edición del festival.

La actividad también integró a otros productores y comercios aguadeños, entre ellos West Cacao, Oleato, Masa Viva, Plátano Loco, Ylang Ylang, Hotel Oasis, Sugar By K y Tiramisú, además de proyectos agrícolas de otros municipios como Wild Culture Mushrooms, Finca Providencia, Cacao El Grito, Finca Conuco, Finca Cacao Arabuco Kai, Finca Don Jaime, Finca Jo Jos Bean to Bar, Chocolate Campesino, Finca Las Tres Palmas, Finca Alma, Finca Cacao Borikén y Finca Monte Bahía.

Aunque Aguada reclama un lugar de liderazgo, el movimiento cacaotero ya no se limita a un solo municipio. En la zona oeste se han desarrollado fincas en Aguada, San Sebastián, Añasco, Moca, Rincón y Mayagüez. También hay productores en Caguas, San Juan, Aibonito, Naranjito, Orocovis, Lares, Ponce y otros pueblos, lo que apunta a una industria dispersa pero con creciente identidad puertorriqueña.

Durante los dos días del festival, el público tuvo acceso a chocolates artesanales, bebidas, postres, productos derivados del cacao, ofertas gastronómicas y exhibiciones educativas. La propuesta buscó acercar al consumidor a la cadena completa: desde la finca y la semilla hasta la barra de chocolate, el postre o la bebida servida en mesa.

El resurgimiento del cacao en Puerto Rico ocurre luego de largos periodos de abandono agrícola. Aunque el cultivo tuvo presencia histórica en la Isla, las plantaciones fueron afectadas por fenómenos atmosféricos, cambios económicos y la pérdida de continuidad en la producción. Hoy, sin embargo, el cacao vuelve a insertarse como un producto de valor añadido con potencial comercial, turístico y educativo.

Puerto Rico cuenta con condiciones favorables para este cultivo, particularmente en zonas con buena humedad y sombra. Expertos agrícolas han señalado que el cacao puede coexistir con otros cultivos en sistemas agroforestales, lo que permite combinar producción, conservación y diversificación agrícola.

El profesor José Zamora, especialista en frutales del Servicio de Extensión Agrícola del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, ha explicado que el cacao puede sembrarse en distintas partes de la Isla siempre que existan condiciones adecuadas de humedad. También ha destacado que el árbol puede crecer junto a cultivos como la pana, que le proveen la sombra necesaria para su desarrollo.

El cultivo tiende a favorecer zonas montañosas y húmedas. El árbol comienza a producir frutos aproximadamente entre los dos y tres años y medio, y una vez alcanza madurez puede generar producción durante todo el año, con temporadas de mayor rendimiento entre octubre y enero.

El cacao vuelve a insertarse como un producto de valor añadido con potencial comercial, turístico y educativo. (Suministrada)

El impulso institucional también ha sido clave. En 2021, el Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico lanzó la Academia del Cacao, una iniciativa dirigida a capacitar a personas interesadas en el cultivo mediante talleres teóricos y prácticos sobre sistemas agroforestales y buenas prácticas agrícolas.

Esa combinación de investigación, capacitación y emprendimiento ha permitido que el cacao deje de verse únicamente como un cultivo agrícola y comience a proyectarse como una industria con múltiples capas: producción primaria, manufactura artesanal, turismo rural, gastronomía, educación y exportación potencial.

Para Aguada, el festival representa más que una celebración anual. Es una apuesta municipal por convertir el cacao en marca de pueblo, atraer visitantes, apoyar agroempresas locales y fortalecer una economía vinculada al campo.

La tercera edición de Aguada Sabe a Cacao confirmó que el interés por el producto existe, que los productores se multiplican y que Puerto Rico tiene espacio para competir con una propuesta propia. El reto ahora será sostener la producción, ampliar los mercados y convertir el entusiasmo del festival en una industria estable para los agricultores y empresarios que están apostando por el cacao boricua.