"Conchita" convierte a Condado en aula de conservación

La liberación de tortugas marinas detrás de La Concha mostró cómo la actividad turística y la protección ambiental pueden coexistir en una zona urbana

Por Redacción InDiarioNoticias|

Una de las crias de "Conchita" camina rumbo al mar. (INDIARIO)
Comparte el artículo:

Una liberación en pleno corazón turístico

La playa de Condado, una de las zonas turísticas más transitadas de San Juan, se convirtió el pasado domingo en escenario de conservación ambiental con la liberación de las tortugas marinas recién nacidas del nido “Conchita”, ubicado detrás del hotel La Concha.

La actividad reunió a representantes de La Concha, The Condado Collection, Paulson Puerto Rico y el Grupo Tortuguero Siete Quillas, como parte de una colaboración dirigida a proteger los nidos de tortugas marinas, educar a residentes y visitantes, y demostrar que el desarrollo turístico puede operar de forma compatible con la conservación de los recursos naturales.

Al centro, la fundadora de Siete Quillas, Hilda Benítez, junto al Co-CEO de Paulson Puerto Rico, Rolando Padua, y el gerente general de La Concha, Mike Rivera y su esposa. También en la foto, Marian Medica, CCO; la Chef Nasha Fondeur, y Grisel Avilés, Executive Assistant de Paulson Puerto Rico. (INDIARIO)

El significado del nido “Conchita”

El nido “Conchita” tuvo un significado particular para los voluntarios y colaboradores, pues fue el primer nido de una tortuga marina identificada y marcada por el Grupo Tortuguero Siete Quillas durante la temporada de anidación.

Desde entonces, el proceso de protección, monitoreo y educación se convirtió en un esfuerzo compartido entre la organización ambiental, el hotel y las entidades vinculadas a la operación turística en la zona.

Turismo y conservación bajo la misma sombrilla

Para Rolando Padua, Co-CEO de Paulson Puerto Rico y presidente de la Fundación Alma de Bahía, el evento representa un ejemplo concreto de cómo la industria hotelera puede participar activamente en la protección ambiental.

“Este es un claro ejemplo de cómo la industria hotelera puede coexistir de manera responsable con la protección y conservación de nuestros recursos naturales”, expresó Padua.

El ejecutivo señaló que, desde el inicio de la temporada de anidación, han trabajado junto al equipo de Siete Quillas y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) en esfuerzos de educación, monitoreo y protección de los nidos de tortugas marinas en la playa de Condado.

Padua también vinculó esa gestión con la transformación reciente de La Concha a Autograph Collection y el desarrollo de Luxe Beach Club, al plantear que el progreso económico y la conservación ambiental pueden fortalecerse mutuamente cuando existe planificación, compromiso y colaboración entre sectores.

Una playa urbana convertida en aula viva

La fundadora y directora ejecutiva del Grupo Tortuguero Siete Quillas, Hilda Benítez, destacó que la liberación de tortugas marinas en una playa urbana como Condado representa un desafío, pero también una oportunidad educativa.

“Liberar tortugas marinas en peligro de extinción en plena zona urbana de Condado representa un gran reto, pero también una oportunidad invaluable”, sostuvo Benítez.

Turistas, vecinos y empleados compartieron en este encuentro educativo sobre la protección de especies marinas como el tinglar. (Suministrada)

Según la líder ambiental, la presencia de nidos en una playa tan concurrida permite convertir el espacio en un “aula viva” para orientar a residentes, niños y turistas sobre los riesgos que enfrentan estas especies, incluyendo la contaminación, la iluminación artificial y el desarrollo costero.

El momento de las “Conchitas”

La liberación también tuvo un componente emocional para el equipo de La Concha. Mike Rivera, gerente general del hotel, afirmó que ver a las crías llegar al mar reafirmó el compromiso de la hospedería con las especies que comparten ese entorno natural.

“Ver a las ‘Conchitas’ llegar al mar fue uno de esos momentos que nos recuerdan por qué hacemos este esfuerzo”, expresó Rivera.

La nueva generación de tinglares hacen su primera llegada al mar. Se espera que regresen a su lugar nacimiento en una década. (Suministrada)

El gerente general indicó que el nombre fue adoptado con cariño por el personal del hotel para referirse a las pequeñas tortugas, que ya forman parte de la historia de la propiedad y de la comunidad vinculada a la playa.

Una alianza de más de dos años

La colaboración entre Paulson Puerto Rico, The Condado Collection y Siete Quillas comenzó hace más de dos años mediante una iniciativa educativa que incluyó la instalación de letreros informativos en las costas de Condado y Ocean Park.

Esos avisos buscan orientar a residentes y visitantes sobre la temporada de anidación de tortugas marinas y las mejores prácticas para protegerlas.

Los riesgos en zonas urbanas

El caso de “Conchita” confirma la importancia de esa educación constante. En áreas urbanas y turísticas, la protección de los nidos requiere reducir riesgos, evitar intervenciones indebidas, controlar fuentes de luz artificial y mantener distancia durante los procesos de anidación y liberación.

Más allá del momento simbólico de ver a las tortugas avanzar hacia el mar, la actividad dejó planteado un mensaje de política pública y responsabilidad privada: las playas turísticas también son hábitats naturales, y su manejo exige equilibrio entre recreación, actividad económica y conservación.

Voluntarios de Siete Quillas y empleados de Paulson Puerto Rico y La Concha celebran la liberación de las "Conchitas" como fueron bautizadas. (Suministrada)

Conservación en la capital

Con la liberación del nido “Conchita”, Condado volvió a demostrar que la protección de especies marinas no ocurre solamente en reservas alejadas o playas remotas.

También puede ocurrir en el corazón turístico de la capital, frente a residentes, visitantes y empresas que tienen ante sí el reto de convivir responsablemente con el ecosistema costero.