Erosión amenaza a Loíza: estudiantes proponen soluciones
Proyecto de la Politécnica identifica un retroceso costero de 25 metros en dos décadas y la alcaldesa reclama acción al DRNA.
Por Redacción InDiario|Noticias|
La erosión costera continúa amenazando comunidades de Loíza, donde algunas zonas han perdido hasta 25 metros de terreno, equivalentes a unos 82 pies, durante los pasados 20 años. Ante esta preocupante realidad, estudiantes de la Universidad Politécnica de Puerto Rico (PUPR) presentaron varias propuestas de ingeniería dirigidas a mitigar el deterioro de las costas y proteger a las comunidades más vulnerables.
Las alternativas fueron presentadas a la alcaldesa Julia Nazario Fuentes como parte de un Proyecto de Graduación (Capstone) enfocado en estrategias para combatir la erosión costera, particularmente en los sectores Las Carreras, Villa Cristiana y Vieques, donde el avance del mar representa una amenaza creciente para residentes, propiedades e infraestructura.
El encuentro contó con la participación de estudiantes, profesores universitarios y la directora de la Oficina de Planificación municipal, Yeidy Mar Escobar.
Tres alternativas para enfrentar el avance del mar
Durante una presentación audiovisual, los futuros ingenieros expusieron los resultados de su investigación, que incluyó un análisis de las condiciones costeras, posibles soluciones, estimados de costos y los requisitos de permisología estatal y federal necesarios para desarrollar las obras.
Entre las alternativas propuestas figuran:
- Arrecifes artificiales: estructuras que podrían contribuir a reducir la energía del oleaje antes de que alcance la costa.
- Sistema de pilotes mar adentro: una intervención estructural cuya configuración tendría que evaluarse para determinar su capacidad de mitigar el impacto de las olas.
- Trasplante de mangles rojos: una solución basada en la naturaleza, dirigida a favorecer la estabilización de determinadas áreas costeras donde las condiciones permitan su establecimiento.
Las propuestas representan opciones que deberán someterse a estudios adicionales de viabilidad técnica, ambiental y económica antes de considerar su implantación.
“Ver a esta nueva generación de ingenieros puertorriqueños poner su talento, conocimiento e investigación al servicio de nuestras comunidades, nos llena de orgullo y esperanza”, expresó Nazario Fuentes.
La alcaldesa agradeció a la Universidad Politécnica, al profesorado y al equipo de planificación municipal por desarrollar alternativas que podrían contribuir a fortalecer la resiliencia costera del municipio.
La erosión ya provoca daños y amenaza comunidades
Según los datos expuestos durante la presentación, el retroceso de la línea costera en determinadas áreas de Loíza ha alcanzado aproximadamente 25 metros en las últimas dos décadas, una pérdida de terreno que ha contribuido al deterioro ambiental y estructural, además de aumentar la vulnerabilidad de viviendas y otras instalaciones cercanas al litoral.
El problema representa un desafío particularmente complejo para un municipio cuyos recursos económicos son limitados frente a la magnitud de las intervenciones necesarias.
Nazario Fuentes reconoció que el revestimiento de piedras utilizado para proteger determinados tramos de costa no constituye la solución ideal, pero sostuvo que continúa siendo una de las alternativas económicamente accesibles para el gobierno municipal mientras se desarrollan proyectos de mayor alcance.
Alcaldesa denuncia incumplimiento del DRNA
Más allá de las propuestas universitarias, la alcaldesa dirigió sus críticas al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), al señalar que una iniciativa de mitigación anunciada a principios de 2026 todavía no se ha materializado.
Según recordó, el secretario de la agencia, Waldemar Quiles, había anunciado un proyecto que contemplaba la instalación de estructuras conocidas como trapbags, utilizadas como barreras de protección costera, junto con la siembra de vegetación.
La iniciativa, de acuerdo con Nazario Fuentes, sería financiada con fondos del DRNA y desarrollada en colaboración con la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla.
Sin embargo, la ejecutiva municipal aseguró que las obras prometidas no se han realizado, mientras las comunidades continúan expuestas al avance de la erosión.
“El DRNA no cumplió, y ahora vemos las consecuencias”, denunció la alcaldesa.
Sus expresiones colocan nuevamente sobre la mesa la necesidad de esclarecer el estado de los proyectos anunciados, los recursos disponibles y el calendario previsto para su ejecución.

Una amenaza que requiere soluciones permanentes
La presentación de los estudiantes de la Universidad Politécnica abre la puerta a nuevas alternativas para atender un problema que exige planificación, inversión y coordinación entre el gobierno municipal, las agencias estatales, las autoridades federales y el sector académico.
No obstante, la viabilidad de las soluciones dependerá de estudios técnicos, permisos ambientales y la identificación de fondos para su construcción y mantenimiento.
Mientras tanto, las comunidades costeras de Loíza continúan enfrentando una amenaza que no se detiene con anuncios ni promesas.
El desafío para las autoridades será transformar las propuestas y compromisos gubernamentales en proyectos concretos, antes de que el avance del mar provoque pérdidas adicionales de terreno, infraestructura y patrimonio comunitario.




