Marines refuerzan operaciones en Puerto Rico y el Caribe contra el narcotráfico
Nueva fuerza expedicionaria apoyará misiones de seguridad marítima, interdicción y respuesta rápida bajo el Comando Sur
Por Francisco Rodríguez-Burns|Noticias|
El Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció el despliegue de una nueva fuerza expedicionaria que operará en Puerto Rico y el Caribe como parte de los esfuerzos regionales para combatir el narcotráfico y otras amenazas transnacionales en el hemisferio occidental.
La 24th Marine Expeditionary Unit (24th MEU) asumió oficialmente operaciones bajo la designación de Littoral Combat Force-24 (LCF-24), integrada por más de 1,300 infanteros de marina que participarán en misiones de seguridad marítima, interdicción y respuesta rápida dentro del área de responsabilidad del Comando Sur de Estados Unidos (USSOUTHCOM).
Según el comunicado oficial, la fuerza operará como parte de la Operación Southern Spear o Lanza del Sur, iniciativa enfocada en reforzar la presencia militar estadounidense en el Caribe y América Latina frente al narcotráfico, las redes criminales y organizaciones vinculadas al terrorismo.
El comandante de la unidad, coronel Ryan Lynch, aseguró que las tropas están preparadas para ejecutar operaciones dirigidas a disuadir las amenazas que afectan la región.
“El personal de infanteros de marina y marineros de LCF-24 está preparado para ejecutar todas las misiones asignadas y enfrentar las amenazas que impactan nuestro hemisferio”, sostuvo Lynch.
Las operaciones incluyen misiones de interdicción marítima contra actividades ilícitas y tráfico ilegal, además de apoyo en situaciones de crisis, protección de instalaciones diplomáticas y asistencia en emergencias o desastres naturales.
El comunicado destaca que la fuerza expedicionaria tendrá capacidad para operar desde tierra y desde el buque anfibio USS Fort Lauderdale, permitiendo movilidad rápida en áreas costeras y marítimas del Caribe.
El comandante del Comando Sur, general Francis L. Donovan, afirmó que la operación busca aumentar la presión contra organizaciones criminales y narcotraficantes que utilizan rutas marítimas en la región.
“El hemisferio occidental ya no es un ambiente permisivo para narcoterroristas, sindicatos criminales ni sus patrocinadores”, expresó Donovan en declaraciones escritas.
La presencia de la fuerza militar cobra relevancia en momentos en que agencias federales mantienen operaciones activas de interdicción de drogas en el Caribe, una región utilizada históricamente como corredor para el tráfico de cocaína y otras sustancias ilícitas hacia Estados Unidos.
Las autoridades militares indicaron que LCF-24 permanecerá enfocada en apoyar los objetivos estratégicos de seguridad regional, incluyendo la protección del territorio estadounidense y la cooperación con países aliados en el Caribe y América Latina.
