Trump sostiene ofensiva para proteger el estrecho de Ormuz

La administración sostiene que la ofensiva responde a ataques contra buques comerciales y pretende reducir la capacidad militar de Teherán.

Por Redacción InDiarioNoticias|

El Comando Central de Estados Unidos ataca objetivos en Irán por quinto día consecutivo. (Getty Images)
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La administración del presidente Donald Trump mantuvo su ofensiva contra Irán con una nueva ronda de ataques dirigidos a degradar las capacidades militares del régimen y proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que aviones de combate, drones y buques de guerra utilizaron municiones de precisión para impactar decenas de objetivos militares iraníes, entre ellos instalaciones de vigilancia costera, defensas antiaéreas, infraestructura logística y capacidades marítimas. La operación marcó la sexta noche consecutiva de ataques estadounidenses

Desde la perspectiva de Washington, la ofensiva no constituye una acción aislada, sino una respuesta a los ataques atribuidos a Irán contra embarcaciones comerciales y a los intentos de Teherán de amenazar el tránsito marítimo por una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

“Por instrucciones del comandante en jefe, CENTCOM continúa degradando las capacidades militares iraníes y responsabilizando a Irán por sus recientes ataques contra la navegación comercial”, indicó el mando militar estadounidense. 

En operaciones anteriores, las fuerzas estadounidenses atacaron centros de mando, emplazamientos de defensa aérea, sistemas de misiles y drones, y facilidades de vigilancia costera en distintas zonas, incluyendo Bandar Abás y la isla Gran Tunb. Según CENTCOM, esos objetivos eran utilizados para amenazar a las tripulaciones de embarcaciones que transitan por Ormuz. 

La postura de Trump responde a su política de “paz mediante la fuerza”: presionar militarmente al régimen iraní hasta que abandone las acciones que Washington considera una amenaza para Estados Unidos, sus aliados y el comercio internacional.

La Casa Blanca había presentado en junio un memorando de entendimiento con Irán como un acuerdo que impediría que Teherán desarrollara armas nucleares, restablecería la libre navegación por Ormuz y abriría un espacio para una solución permanente. Sin embargo, Trump dio por terminado ese entendimiento luego de nuevos ataques iraníes contra buques comerciales, según informes periodísticos.

Como parte de la respuesta, Estados Unidos también reanudó el bloqueo naval contra embarcaciones que entraran o salieran de puertos iraníes. CENTCOM aseguró que permitiría el paso de buques que no violaran el bloqueo y mantendría corredores para asistencia humanitaria. 

Irán acusó a Washington de cometer un “crimen de guerra” por un ataque ocurrido cerca de un hospital oncológico infantil en Ahvaz y también reportó proyectiles contra un aeropuerto en la provincia de Semnan. Las autoridades iraníes no informaron inicialmente de muertes en este último incidente, mientras Estados Unidos no confirmó haber atacado deliberadamente instalaciones civiles. 

La administración Trump insiste en que sus operaciones utilizan municiones de precisión contra blancos militares y buscan reducir la capacidad de Irán para lanzar misiles, desplegar drones o atacar embarcaciones, en lugar de permitir que el régimen utilice el estrecho de Ormuz como instrumento de presión económica y militar.

Más de 50,000 militares estadounidenses permanecen desplegados en distintas áreas de Oriente Medio, según CENTCOM, que aseguró que sus fuerzas continúan preparadas para defender al personal estadounidense y responder a nuevas agresiones. 

Para Trump, retroceder después de los ataques iraníes enviaría una señal de debilidad. Su estrategia apuesta a que una ofensiva sostenida y focalizada obligue a Teherán a escoger entre continuar perdiendo capacidades militares o regresar a la negociación bajo condiciones verificables.