Parte a la eternidad José “Piculín” Ortiz, astro del baloncesto boricua

La Federación de Baloncesto de Puerto Rico confirmó el fallecimiento de "El Concord"; el exjugador tenía 62 años y batallaba contra el cáncer colorrectal.

Por Redacción InDiarioNoticias|

La leyenda del baloncesto puertorriqueño, José "Piculín" Ortíz
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Puerto Rico amaneció de luto este martes tras confirmarse el fallecimiento de José Rafael “Piculín” Ortiz Rijos, una de las figuras más importantes en la historia del baloncesto puertorriqueño. La Federación de Baloncesto de Puerto Rico confirmó la noticia, mientras medios locales reportaron que el exjugador murió a los 62 años luego de enfrentar cáncer colorrectal. 

Nacido el 25 de octubre de 1963 en Aibonito y criado en Cayey, "El Concord" fue mucho más que un centro dominante. Antes del baloncesto, practicó béisbol y voleibol, pero su estatura, talento y disciplina terminaron llevándolo al deporte donde se convertiría en leyenda. 

Su desarrollo lo llevó a Oregon State University, donde brilló en la NCAA y fue nombrado Jugador del Año de la conferencia Pac-10 en 1987. Ese mismo año hizo historia al ser seleccionado por el Jazz de Utah en la posición 15 del sorteo de la NBA, convirtiéndose en el primer jugador nacido en Puerto Rico escogido en un draft de esa liga. 

Ortiz jugó en la NBA con Utah Jazz, entre las temporadas 1988-89 y 1989-90. Tras su paso por la liga estadounidense, se integró al Real Madrid en 1990 y luego al FC Barcelona, donde fue campeón de la Copa del Rey en la temporada 1990-91 y subcampeón de la Copa de Europa. También vistió los uniformes de CAI Zaragoza, Festina Andorra, Unicaja Polti, equipos de Grecia como Larissa, Iraklio Creta y Aris Salónica, además de Guaiqueríes de Margarita en Venezuela. 

En Puerto Rico, su casa deportiva fue el Baloncesto Superior Nacional. Militó con los Atléticos de San Germán, los Cangrejeros de Santurce y los Capitanes de Arecibo. En 24 temporadas en el BSN acumuló promedios de 17.7 puntos y 10.5 rebotes en 505 partidos, además de campeonatos con San Germán y Santurce. 

Con la Selección Nacional, “Piculín” fue columna vertebral durante más de dos décadas, desde 1983 hasta 2004. FIBA destaca su participación en cuatro Juegos Olímpicos —1988, 1992, 1996 y 2004— y cuatro Campeonatos Mundiales —1990, 1994, 1998 y 2002—, además de sus medallas en FIBA Americas, los Goodwill Games y Centrobasket. 

Entre sus logros internacionales figuran el oro en el FIBA Americas Championship de 1995, las platas de 1988, 1993 y 1997, el bronce de 2003, el oro en los Goodwill Games de 1994 y el oro en Centrobasket 2003, según el perfil del Salón de la Fama de FIBA. También fue protagonista de las medallas panamericanas de bronce en 1987 y oro en 1991. 

La consagración internacional de José 'Piculín' Ortiz quedó sellada en 2019, cuando fue exaltado al FIBA Hall of Fame, el máximo reconocimiento que otorga el baloncesto a nivel mundial. La clase del 2019 incluyó figuras históricas del baloncesto mundial, entre ellos el legendario base el argentino Fabricio Oberto y el estadounidense Alonzo Mourning.

Fuera de la cancha, Ortiz también incursionó en proyectos empresariales, iniciativas deportivas y espacios de formación para jóvenes. En Cayey impulsó esfuerzos relacionados al desarrollo del baloncesto, y en años recientes se mantuvo cercano al ambiente deportivo, incluso durante su proceso de salud.

Su legado no se mide únicamente en puntos, rebotes o campeonatos. Se mide en la generación que inspiró, en la camiseta nacional que defendió con carácter y en la manera en que convirtió su nombre en sinónimo de orgullo deportivo.

Puerto Rico pierde a uno de sus gigantes. Pero “Piculín” queda sembrado en la historia como una de las figuras que llevó el baloncesto boricua a mirar de frente al mundo.