Opinión: El mejor atisbo al futuro proviene de los vestigios del pasado

"¿Qué podemos hacer para poder planificar sobre lo verdaderamente incierto? La respuesta está, precisamente en la historia" opina Rivera Justiniano

Por Carlos Rivera Justiniano
Opinión|Feb 18, 2025
El Lcdo. Carlos Rivera Justiniano se desempeña como Secretario Auxiliar de la Gobernación para Asuntos Legislativos & Reglamentarios de la Fortaleza.
Comparte el artículo:

He buscado y buscado, sin éxito, tratando de encontrar una universidad que ofrezca un curso sobre el futuro. Básico, intermedio o avanzado, da igual, pero no lo he encontrado. ¿Cómo será nuestro entorno en los próximos 50, 10, o 5 años? La interrogante sobre cómo será todo mañana, el año que viene o cuando ya no estemos respirando oxígeno en este planeta, no es sólo causa de incontables insomnios, es uno de los miedos más primitivos de la raza humana desde tiempos de la antigüedad.

La incapacidad de poder planificar con precisión quirúrgica nuestro futuro nos lleva rápido a la preocupación; y los métodos que tenemos para poder conocer qué traerán los amaneceres en los días por venir, han sido constantes sólo en su imprecisión a lo largo de la historia de la humanidad. Entonces, ¿qué podemos hacer para poder planificar sobre lo verdaderamente incierto? La respuesta está, precisamente en la historia, que tiene la obstinada cualidad de querer repetirse a sí misma.

De acuerdo con una de las acepciones oficiales de este término, en el Diccionario de la Lengua Española, historia se refiere al “conjunto de acontecimientos ocurridos a alguien a lo largo de su vida o en un periodo de ella”. Desde luego, este término también se refiere a sucesos recordados de manera colectiva por una familia, una sociedad, una nación, un grupo de países o a todo el conjunto de seres o que habitamos la Tierra. El atisbo de lo que sucederá muy bien puede estar esperando escondido en algún recóndito recuerdo de lo que ya ocurrió. La vida en este planeta está intrínsecamente conectada a los ciclos, esto es "autoevidente" para una nave interplanetaria que lleva millones de años dando vueltas en el espacio alrededor del Sol, repitiendo el ciclo cada 365 días. Eso ha sucedido así desde que los humanos podemos contar y continuará ocurriendo por millones de años más, aún cuando no haya homo sapiens sobre la superficie de nuestro mundo. 

Por lo tanto, esta generación moderna con sus teléfonos poderosos, con capacidad de comunicación instantánea a casi cualquier parte del orbe y con mascotas electrónicas con curiosos nombres de inteligencia artificial, puede sentirse muy poderosa: pero ante la incertidumbre del mañana,= no puede hacer absolutamente nada. Pero tal vez, si abre un libro (o una computadora, ¿por qué no?) y aprende un poco sobre lo que sucedió ayer, hace un milenio o en el inicio del marcador tiempo, podrá tener una idea de cómo será el amanecer de algún día en la historia, aun cuando ni siquiera ya estemos aquí.