OPINIÓN: No hay división

El asesor de asuntos públicos, Ralyant Oxíos, plantea que "señalar lo incorrecto no divide un partido, lo que divide es la conducta incorrecta misma."

Por Ralyant OxiosOpinión|

Ralyant Oxíos, Asesor de Asuntos Públicos
Comparte el artículo:

Durante los pasados meses se ha desatado y viralizado una narrativa conveniente: “en el PNP hay división”, “Thomas Rivera Schatz es el tropiezo de la gobernación”. Pero reducir todo a esa consigna es simplificar un asunto mucho más serio.

Yo no creo que haya tal cosa como división. Porque diferir, señalar y cuestionar no es dividir. Decir la verdad no es dividir. Llamar las cosas por su nombre no es dividir.

La pregunta es sencilla: si uno se opone a lo que está mal, ¿está creando división… o está haciendo lo correcto?

Llevamos poco más de un año de esta administración del Partido Nuevo Progresista, y semana tras semana surge un nuevo señalamiento. Entonces, ¿de quién es la culpa? ¿Del que denuncia… o del que comete la falta?

Pretender que no pasa nada es, en el mejor de los casos, ingenuo. En el peor, cómplice.

No podemos tapar el sol con la mano y fingir que:

  • No rendir planillas está bien.
  • Carpetear a quienes piensan distinto es aceptable.
  • Mentirle en la cara a la gobernadora es irrelevante.
  • Beneficiar clientes de una firma de cabildeo con procesos poco claros no levanta sospechas.
  • Expedir marbetes falsos es un detalle menor.
  • Pagar contratos dudosos de decenas de miles de dólares al o la “baby” no está mal.

Eso no es política. Eso no es estrategia. Eso es un problema de integridad.

Y aquí es donde algunos fallan en el análisis: señalar lo incorrecto no divide un partido, lo que divide es la conducta incorrecta misma. Lo que fractura la confianza no es la denuncia, es la falta.

Porque el silencio no es neutral. El silencio es consentimiento.

En mi opinión, el que calla ante la corrupción no está defendiendo la unidad, está protegiendo el problema.

Y si en la mente de algunos denunciar lo que está mal es “crear división”, entonces que así sea. No me avergüenza estar del lado que incomoda, del lado que cuestiona, del lado que no se queda callado.

Porque al final del día, no hay división.

Lo que hay es una línea clara entre lo correcto y lo incorrecto y cada cual decide de qué lado está.

Y recuerden: Al final, en este mar llamado “política”, los tiburones no se esconden… barren