Aibonito cuadra números mientras la AAA y la AEE colapsan
El verano dejó al municipio número uno en salud fiscal celebrando su índice mientras las dos corporaciones públicas mayores sumaban crisis a crisis
Por Redacción InDiario|Política|
El mismo verano produjo en Puerto Rico dos fotografías de la administración pública que no pueden ser más distintas. El 24 de agosto, el municipio de Aibonito revalidó en el primer lugar del Índice de Salud Fiscal Municipal de ABRE Puerto Rico, con la calificación "Sólida", la más alta de la herramienta que mide a los 78 ayuntamientos con la misma vara. Ese mismo mes, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados implantaba un racionamiento de agua en el área metropolitana, perdía al presidente de su Junta de Gobierno y la Autoridad de Energía Eléctrica veía revocado su contrato de generación temporera de $5,887 millones mientras el sistema encadenaba apagones de cientos de miles de abonados.
Los números del contraste están todos en el récord público. Aibonito encabezó el índice por entregar sus estados financieros a tiempo, mantener control de gastos y presupuesto, y superar en rendimiento económico a los demás municipios, un liderato que revalida de la edición anterior, cuando ya figuraba entre los ayuntamientos que la propia herramienta clasifica como consistentemente buenos en el manejo de sus finanzas. El índice, desarrollado por ABRE Puerto Rico desde 2015 en colaboración con la Oficina del Contralor y el Colegio de Contadores Públicos Autorizados, evalúa 13 indicadores derivados de los estados auditados, y su propósito declarado es que el ciudadano pueda fiscalizar la ejecutoria de su alcalde. La organización ha advertido, además, que cerca de la mitad de los municipios arrastra balances negativos en su fondo general, lo que convierte el desempeño sostenido del pueblo de la montaña en la excepción y no en la regla.
EL VERANO DE LAS CORPORACIONES
Las dos corporaciones públicas más grandes del gobierno central vivieron la temporada opuesta. En la AAA, la crisis del agua entró en su tercer mes con decenas de miles de abonados sin servicio confiable, la gobernadora Jenniffer González Colón criticó públicamente a los funcionarios de la corporación por una falla grave de comunicación en el manejo del embalse Carraízo, la alcaldía de San Juan demandó a la Autoridad, el Senado abrió una investigación especial, y el presidente de la Junta de Gobierno, Héctor Del Río, renunció con efectividad inmediata al denunciar que el plan de racionamiento se anunció e implantó "sin que un asunto de tal magnitud fuera previamente consultado o discutido con la Junta de Gobierno". El líder del Partido Independentista Puertorriqueño, Juan Dalmau, atribuyó la crisis a décadas de lo que llamó incompetencia administrativa de los gobiernos de ambos partidos, al recordar que más de la mitad del agua potable se pierde antes de llegar al cliente.
En el sistema eléctrico, la Central Costa Sur sacó de servicio sus unidades de forma abrupta en tres ocasiones entre julio y agosto, la última con cerca de 197,000 clientes a oscuras, mientras la Junta de Supervisión Fiscal revocaba por encontrarlo "irreparablemente viciado" el contrato de Power Expectations, la pieza mayor del plan para cerrar el déficit de generación, y lo refería a las autoridades pertinentes. En ambas corporaciones, el abonado afectado comparte una condición que no existe en el mercado privado, no puede cambiar de proveedor.
EL DATO QUE DEJÓ EL CAPITAL PRIVADO
El verano dejó un tercer dato que completa el cuadro. Esencia, el desarrollo de más de $2,000 millones en Cabo Rojo, fue diseñado, según sus propios desarrolladores, como una comunidad autosuficiente, abastecida completamente por energía renovable y con infraestructura propia para el manejo de agua y energía, capaz de operar independientemente de los sistemas municipales y de generar excedentes para apoyar la red eléctrica local. Los inversionistas que más dinero están apostando a la isla planificaron sus proyectos para no depender de los servicios cuyo desempeño dominó los titulares de la temporada. Mientras tanto, en la montaña, el municipio que lidera el índice de salud fiscal celebró su revalidación con una frase que resume su fórmula, el dinero público manejado "con orden, transparencia y responsabilidad". El verano de 2026 queda en el récord con esas dos fotografías, la del pueblo que rinde cuentas año tras año, y la de las corporaciones que respondieron a la peor temporada de servicios en años sin que ningún cliente pudiera irse a otra parte.


