Comisionado Residente declara guerra a "claque" del gobierno

Pablo José Hernández exigió la destitución de Francisco Domenech y denunció una estructura que compra silencios, reparte favores y protege al poder.

Por Redacción InDiarioPolítica|

El comisionado residente, Pablo José Hernández Rivera, durante el mensaje en conmemoración del natalicio de Luis Muñoz Rivera en Barranquitas (INDIARIO)
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El comisionado residente Pablo José Hernández Rivera convirtió este domingo la conmemoración del natalicio de Luis Muñoz Rivera en una ofensiva frontal contra las prácticas de favoritismo, presión política y compra de lealtades que, según denunció, contaminan al Gobierno y alcanzan a políticos, analistas, contratistas y miembros de la prensa.

En un discurso pronunciado en Barranquitas bajo el título “El pueblo contra la claque”, Hernández Rivera dejó a un lado el lenguaje diplomático y acusó directamente a una estructura de poder que, a su juicio, utiliza presupuestos, contratos, destaques y acceso al Gobierno para premiar silencios, castigar la fiscalización y proteger a funcionarios cuestionados.

Inspirado en el editorial “Los Apóstatas”, publicado por Luis Muñoz Rivera en el periódico La Democracia, el comisionado residente sostuvo que los oportunistas denunciados por el prócer autonomista no han desaparecido, sino que simplemente cambiaron de nombre.

“Los apóstatas de ayer son la claque de hoy”, sentenció.

“En el Gobierno hay gente que compra”

Hernández Rivera afirmó que la llamada claque no responde exclusivamente a un partido político, sino que atraviesa colectividades, sectores económicos y espacios de opinión pública.

Su señalamiento más severo fue inequívoco: “En el Gobierno hay gente que compra y en Puerto Rico hay gente que se vende”.

El comisionado residente denunció a políticos que utilizan el presupuesto público y los destaques de empleados como instrumentos para comprar silencio, así como a funcionarios electos que abandonan su deber de fiscalizar por temor a perder fondos, contratos o privilegios.

También apuntó contra dirigentes que denuncian represalias únicamente cuando resultan perjudicados, pero utilizan tácticas similares contra sus adversarios cuando controlan el poder.

“El político que usa el presupuesto y los destaques para comprar silencio, ese es de la claque”, expresó. “El político que calla y no fiscaliza para que no le corten el presupuesto o le quiten un destaque, ese es de la claque”.

La expresión ocurre en momentos en que La Fortaleza y el Senado mantienen una confrontación pública por la cancelación de destaques del Departamento de Justicia en la Cámara Alta, una controversia que ha profundizado las divisiones internas dentro del Partido Nuevo Progresista.

Sin mencionar por nombre al presidente senatorial Thomas Rivera Schatz, Hernández Rivera criticó al “líder senatorial” que denuncia represalias por la remoción de destaques, pero que, según sostuvo, previamente cerró por “capricho” la oficina del comisionado residente en el Capitolio.

Dardos contra analistas y periodistas

El mensaje también incluyó una acusación directa contra quienes utilizan los medios de comunicación para defender o atacar al Gobierno a cambio de acceso, contratos o posibles beneficios.

Hernández Rivera identificó como parte de la claque al analista que cobra del Gobierno mientras se presenta públicamente como una voz independiente, pero también al que ataca a la administración con la expectativa de recibir una oferta que compre su silencio.

“El analista que cobra del Gobierno, y defiende al Gobierno en los medios mientras presume de su objetividad, ese es de la claque”, manifestó.

El comisionado residente fue más lejos al denunciar presuntas interferencias del poder político sobre el contenido periodístico.

“El secretario de la Gobernación que presume que puede matar historias negativas en la prensa, ese es de la claque. Y el de la prensa que permite ese tipo de presión e interferencia, ese también es de la claque”, afirmó.

La denuncia constituye un ataque directo al secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, quien se ha convertido en el centro de una creciente controversia por alegaciones relacionadas con su intervención en asuntos gubernamentales y políticos.

Exige nuevamente la salida de Domenech

Hernández Rivera reiteró que la gobernadora Jenniffer González Colón debe destituir a Domenech y romper con el grupo que, según denunció, lo protege desde el poder.

“Por el bien de Puerto Rico urge que la gobernadora despida a Francisco Domenech y su claque”, expresó.

El comisionado residente sostuvo que las alegaciones contra el funcionario son “creíbles, constantes y ahora bajo investigación”, y advirtió que la permanencia de Domenech en La Fortaleza no constituye únicamente un problema político interno.

Aseguró que la controversia lacera la reputación de Puerto Rico en Washington y podría poner en peligro asignaciones federales, incluyendo los fondos del Plan Vital, cuya vigencia actual se extiende hasta 2027.

La advertencia eleva la controversia a un asunto de confianza federal y coloca nuevamente a la gobernadora ante una decisión que hasta ahora ha rechazado tomar: mantener en su cargo a su principal asesor político o cortar de raíz una crisis que continúa ampliándose.

Propone que el pueblo pueda sacar a un gobernador

Hernández Rivera no limitó su mensaje a denunciar la corrupción política. También propuso cambios profundos al sistema electoral para que los ciudadanos puedan intervenir cuando entiendan que un gobierno ha abusado del poder.

La primera propuesta sería establecer un referéndum revocatorio que permita remover a un gobernador antes de que finalice su término.

“Que la claque sepa que si abusa desde el Gobierno, como está abusando ahora, los podemos sacar antes de que termine el cuatrienio”, declaró.

También planteó adoptar el voto por orden de preferencia o establecer una segunda vuelta electoral entre los dos candidatos con mayor respaldo cuando ninguno alcance un porcentaje mínimo.

Según Hernández Rivera, ese sistema impediría que una candidatura alcance la gobernación con apenas una tercera parte de los votos mientras la oposición permanece fragmentada.

Su tercera propuesta permitiría a los ciudadanos someter legislación o enmiendas constitucionales mediante la recolección de firmas y llevarlas directamente a referéndum, sin depender exclusivamente de la voluntad de la Asamblea Legislativa.

Un desafío al poder desde dentro

En la parte más personal del mensaje, Hernández Rivera reconoció que algunos esperaban que su apellido y su trayectoria familiar lo convirtieran en otro integrante de la estructura política tradicional.

“Muchos pensaban que por mi trasfondo familiar yo sería parte de la claque”, expresó.

Sin embargo, aseguró que su entrada al servicio público estuvo motivada por la indignación ante la traición al legado de figuras como Luis Muñoz Rivera, José Celso Barbosa, José de Diego, Luis Muñoz Marín, Luis A. Ferré y Rafael Hernández Colón.

También reconoció que dentro de su propio partido existen dirigentes con una actitud “jaiba y cínica” hacia el pueblo, una admisión que amplía su crítica más allá del Gobierno del PNP y la dirige igualmente hacia sectores del Partido Popular Democrático.

Hernández Rivera cerró su mensaje repitiendo en cuatro ocasiones la consigna “El pueblo contra la claque”, en lo que pareció ser no solo una denuncia contra Domenech y La Fortaleza, sino el intento de convertir la indignación pública en una nueva bandera política.

“Si esa es la rebeldía, seamos rebeldes”, concluyó.