Jenniffer enfrenta en Washington preguntas crisis en Puerto Rico

La vista sobre los territorios abrió espacio para cuestionamientos sobre el DDEC, fondos federales, Medicaid, energía, Luma y la estadidad

Por Redacción InDiarioPolítica|

La gobernadora Jenniffer González participó de una vista pública sobre la situación de los territorios del Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado Federal (Suministrada)
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La gobernadora Jenniffer González Colón compareció este miércoles ante el Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado de Estados Unidos en una vista pública sobre la situación de los territorios estadounidenses que terminó convirtiéndose en una radiografía política de los principales retos que enfrenta Puerto Rico.

Aunque la comparecencia estaba dirigida a examinar el estado general de los territorios, la gobernadora tuvo que responder preguntas sobre temas internos de su administración, incluyendo la controversia que involucra al secretario de la Gobernación, Francisco Domenech, y las denuncias hechas por el exsecretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio, Sebastián Negrón Reichard.

El presidente del comité, el senador republicano Mike Lee, abrió una línea de preguntas sobre el manejo de fondos federales y los señalamientos relacionados con el DDEC. Lee cuestionó si la gobernadora o alguien de su oficina había alentado o solicitado revertir acciones disciplinarias vinculadas a investigaciones internas, y preguntó cómo el Congreso podía tener certeza de que los fondos federales enviados a Puerto Rico no estaban siendo utilizados indebidamente.

González Colón rechazó los señalamientos y sostuvo que las alegaciones son falsas. La gobernadora afirmó que, ante preocupaciones levantadas por Negrón Reichard sobre un contrato, ella ordenó cancelarlo y evitar su adjudicación. También indicó que existe una investigación que debe seguir su curso y defendió que su administración ha aumentado la colaboración con agencias federales, incluyendo el FBI, para fortalecer los controles y la supervisión.

La discusión llevó hasta Washington una controversia que ya había escalado en Puerto Rico, luego de que Negrón Reichard denunciara presuntas presiones indebidas y posibles conflictos de interés relacionados con procesos internos del DDEC. El hecho de que el tema fuera levantado por el presidente del comité añadió una dimensión federal al debate sobre transparencia, integridad gubernamental y uso de fondos públicos.

Pero la vista no se limitó al caso Domenech. González Colón utilizó su ponencia para presentar ante el Senado federal las prioridades de su administración en reconstrucción, energía, infraestructura, manufactura, salud y estatus político.

Uno de los reclamos principales fue el financiamiento de Medicaid. La gobernadora advirtió que Puerto Rico enfrenta un posible abismo fiscal si el Congreso no aprueba una extensión de fondos a largo plazo antes de octubre de 2027. Según planteó, la isla podría ver una reducción drástica en la asistencia federal de salud, lo que tendría consecuencias severas para el sistema médico y para los beneficiarios del programa.

A preguntas del senador demócrata Ron Wyden, González Colón sostuvo que una caída abrupta en los fondos de Medicaid sería catastrófica para Puerto Rico. La gobernadora pidió al Congreso trabajar con el Departamento de Salud federal y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid para garantizar un nuevo acuerdo de financiamiento que ofrezca estabilidad al sistema.

En el tema energético, González defendió las acciones de su administración para estabilizar la red eléctrica y aumentar la generación disponible. En su testimonio escrito, sostuvo que al asumir la gobernación Puerto Rico enfrentaba un déficit de generación de aproximadamente 800 megavatios y que, mediante medidas de emergencia y coordinación con agencias federales, se han restaurado más de 1,300 megavatios de generación.

La gobernadora también defendió proyectos para añadir nueva generación, convertir unidades a gas natural, instalar sistemas de baterías y acelerar obras financiadas por FEMA. Según su ponencia, la administración impulsa procesos competitivos para añadir hasta 3,000 megavatios de generación permanente y otros 400 megavatios de generación temporera a gas natural.

Sin embargo, el manejo del sistema eléctrico también provocó preguntas. El senador demócrata Martin Heinrich expresó preocupación por el proceso de transición que podría surgir si el gobierno logra cancelar el contrato de LUMA Energy para la operación de la red de transmisión y distribución. González Colón aseguró que, de ocurrir una transición, el gobierno no volvería a operar directamente el sistema.

Otro momento de tensión surgió cuando el senador independiente Angus King cuestionó la cancelación o redirección de fondos federales originalmente destinados a proyectos de energía solar. La gobernadora defendió que esos recursos se utilizan para fortalecer la generación eléctrica, pero King le recordó que la energía solar también es generación. La senadora demócrata Catherine Cortez Masto también defendió el uso de energía solar y baterías como parte de la respuesta energética para Puerto Rico.

La comparecencia también incluyó reclamos sobre la reconstrucción de infraestructura. González Colón sostuvo que su administración ha acelerado proyectos permanentes financiados por FEMA y destacó inversiones en energía, agua potable y aguas usadas. En el caso de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, indicó que la corporación pública maneja más de $7,000 millones en mejoras capitales.

La gobernadora presentó esos avances en momentos en que Puerto Rico enfrenta una crisis de agua en la zona metropolitana, cuestionamientos contra la AAA y presión legislativa por interrupciones prolongadas en el servicio. Aunque el foco de la vista federal no fue esa controversia local, el tema de infraestructura crítica formó parte del cuadro general que la gobernadora intentó defender ante el Congreso.

González Colón también utilizó su intervención para reiterar su reclamo de estadidad. Sostuvo que los puertorriqueños han favorecido esa alternativa en varios plebiscitos y pidió al Congreso respetar ese mandato electoral. El planteamiento ocurre en un comité presidido por Mike Lee, una figura republicana que ha expresado oposición a la estadidad para Puerto Rico.

La vista dejó una imagen mixta para la gobernadora. Por un lado, González Colón llevó a Washington los reclamos tradicionales de Puerto Rico: más fondos de salud, reconstrucción, energía confiable, igualdad en programas federales y solución al estatus. Por otro, tuvo que defender a su administración ante preguntas directas sobre un escándalo político local que ya llegó al radar del Senado federal.

El resultado fue una comparecencia que comenzó como un examen de los territorios, pero terminó siendo también una prueba de credibilidad para La Fortaleza. En Washington, la gobernadora no solo tuvo que hablar de energía, Medicaid y reconstrucción; también tuvo que responder si su gobierno puede garantizar al Congreso que los fondos federales se manejan con transparencia y sin interferencias indebidas.