Rivera Schatz frena cambio a aportaciones de AEELA en Senado
AEELA vuelve a quedar intacta pese varios a intentos legislativos de cambiar estructura
Por Redacción InDiario|Política|
El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, emergió este jueves como la figura determinante en la derrota del Proyecto del Senado 1074, una medida que buscaba convertir en voluntaria la membresía y las aportaciones a la Asociación de Empleados del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (AEELA).
La pieza, radicada por el senador novoprogresista Wilmer Reyes Berríos, proponía enmendar la Ley 9-2013 para que ningún empleado público adquiriera automáticamente la condición de socio de AEELA al ingresar al servicio gubernamental. Bajo el proyecto, la afiliación y los descuentos al Fondo de Ahorro y Préstamos dependerían de una autorización expresa del trabajador.
Aunque la medida llegó al hemiciclo con informe positivo, fue derrotada a viva voz luego de un debate en el que senadores del PNP, PPD y PIP coincidieron en defender el modelo actual de la institución. La intervención de Rivera Schatz marcó el tono político del rechazo, al cuestionar que no existiera un reclamo real de empleados públicos para aprobar el cambio.
“El proyecto dice lo que dice”, afirmó Rivera Schatz desde el hemiciclo, al rechazar los argumentos de que la medida había sido malinterpretada. Luego añadió una de las frases centrales del debate: “En el récord no hay nadie pidiendo este remedio”.
El presidente senatorial también contrastó la presencia de empleados y representantes de AEELA que acudieron a oponerse al proyecto con la ausencia de sectores organizados que reclamaran la aprobación de la medida. Además, advirtió que una reducción en la participación de la institución podría abrir espacio a intereses de la banca privada.
Reyes Berríos defendió la propuesta y sostuvo que su intención no era afectar las finanzas de AEELA, sino reconocer a los empleados públicos un derecho similar al que tienen otros grupos excluidos de la aportación obligatoria. Según reportó NotiCel en febrero, el proyecto planteaba que la aportación compulsoria de al menos 3% del salario podía percibirse como una limitación a la libertad individual del trabajador sobre el producto de su empleo.
La Oficina de Presupuesto de la Asamblea Legislativa (OPAL) concluyó que el P. del S. 1074 no tendría impacto fiscal directo sobre el erario, al tratarse de una medida relacionada con la afiliación voluntaria a AEELA y el consentimiento afirmativo para descuentos de nómina. Sin embargo, la controversia principal en el Senado giró alrededor del posible efecto financiero sobre la propia asociación.
Durante el debate, la senadora Roxanna Soto Aguilú defendió el historial de AEELA, mientras que María de Lourdes Santiago, portavoz del PIP, sostuvo que la institución ha sido una herramienta de acceso a crédito para empleados públicos que no necesariamente obtendrían las mismas condiciones en la banca privada. Luis Javier Hernández, portavoz del PPD, también anunció el rechazo de su delegación y cuestionó que no se presentara evidencia económica o actuarial suficiente para alterar el modelo vigente.
AEELA agrupa a cerca de 148,000 empleados públicos y administra más de $3,000 millones en activos, además de ofrecer préstamos, becas, servicios legales, ayudas por incapacidad y otros beneficios a sus socios. Sus defensores alegaron que hacer voluntarias las aportaciones podría descapitalizar una institución centenaria que ha servido como mecanismo de ahorro y financiamiento para miles de servidores públicos.



