Rivera Schatz reta a la Cámara: voten y se acaba el drama

El presidente del Senado aclara el trámite de los proyectos sobre escoltas y acusa intentos de fabricar un conflicto legislativo artificial.

Por Redacción InDiarioPolítica|

Ilustración satírica de una mujer descendiendo de una SUV negra, rodeada por múltiples agentes de seguridad armados, perros K9, un dron y un helicóptero, en una representación exagerada y no realista de un operativo de protección.
Ilustración satírica inspirada en una comparecencia pública de la convicta e indultada Wanda Vazquez, que exagera de forma deliberada la idea de un despliegue de seguridad desproporcionado alrededor de la figura central, como comentario visual sobre percepción de poder y protagonismo tras su proceso judicial.
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El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, salió al paso el miércoles a la controversia generada por los proyectos relacionados con las escoltas oficiales y rechazó que exista un conflicto real entre la Cámara de Representantes y el Senado sobre el tema.

En su mensaje de “Buenos días Puerto Rico”, Rivera Schatz sostuvo que se intenta “agitar la pelea” entre ambos cuerpos legislativos, cuando el trámite parlamentario ya fue claro y transparente desde el primer día de sesión.

Según explicó, el pasado 12 de enero el Senado aprobó sin enmiendas dos medidas distintas sobre el mismo asunto: el Proyecto del Senado 880, presentado por el senador Juan Oscar Morales, y el Proyecto del Senado 881, sometido por la administración de la gobernadora Jenniffer González Colón.

Ambas medidas atienden directamente el tema de las escoltas, pero con enfoques distintos. Para Rivera Schatz, la diferencia es sencilla y conocida por el todos: eliminar las escoltas o mantenerlas.

“La gente conoce las diferencias entre los proyectos. Se trata de eliminar las escoltas o no eliminarlas”, escribió el presidente del Senado.

El líder senatorial fue enfático en que el Senado ya hizo su parte al aprobar ambas versiones sin modificaciones, evitando así disputas procesales innecesarias y dejando la decisión final en manos de la Cámara de Representantes.

“Cuando los compañeros de la Cámara regresen a sesionar pueden aprobar cualquiera de los dos como hizo el Senado sin enmiendas y se acabó el evento”, afirmó.

Rivera Schatz añadió que solo entonces quedará claro si la Asamblea Legislativa optó por eliminar o perpetuar las escoltas, sin subterfugios ni comités de conferencia diseñados para dilatar o maquillar el resultado.

Aunque reiteró su postura personal a favor de eliminar por completo las escoltas, subrayó que permitió el trámite de ambas medidas para que cada legislador vote según su criterio, sin “peleas estériles” ni discusiones técnicas innecesarias.

Con ese planteamiento, Rivera Schatz intentó cortar la narrativa de “pelea” entre cuerpos y llevar el asunto al terreno donde se decide de verdad: un voto. Si la Cámara aprueba el 880 o el 881, se define de inmediato si se eliminan las escoltas o si se mantienen.