Senado avala por tercera vez Lengua de Señas Puertorriqueña
El P. del S. 1463 reconoce la LSP como lengua natural de la comunidad sorda y establece protecciones a sus derechos lingüísticos.
Por Francisco Rodríguez-Burns|Política|
El Senado aprobó por tercera ocasión una medida dirigida a reconocer oficialmente la Lengua de Señas Puertorriqueña (LSP) como la lengua natural de la comunidad sorda en Puerto Rico y como parte del patrimonio cultural del país.
El Proyecto del Senado 1463, de la autoría del senador Ángel Toledo López, establece además como política pública la protección de los derechos lingüísticos de la comunidad sorda y promueve su inclusión y el reconocimiento de la LSP como una lengua cultural y lingüísticamente legítima.
"Tenemos que respetar el honor de la comunidad sorda, reconocer que son bilingües y reconocer el esfuerzo que hacen para aprender una lengua que no es la suya y poder comunicarse con nosotros”, dijo Toledo López.
La nueva aprobación ocurre después de que versiones anteriores de la legislación fueran avaladas por la Asamblea Legislativa, pero no se convirtieran en ley.
Según explicó Toledo durante la consideración de la medida, el proyecto recibió inicialmente apoyo unánime tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, pero no fue firmado debido a asuntos relacionados con el calendario legislativo.
Una segunda versión incorporó disposiciones para realizar un censo de la comunidad sorda en Puerto Rico. Esa medida también obtuvo el aval de ambas cámaras, pero posteriormente fue objeto de un veto de bolsillo.
Ante esos antecedentes, Toledo presentó nuevamente la legislación e incorporó referencias a literatura científica sobre la Lengua de Señas Puertorriqueña y las características lingüísticas de la comunidad sorda.
La propuesta parte del reconocimiento de que la LSP constituye una lengua propia y diferenciada, y procura establecer protecciones gubernamentales para garantizar los derechos lingüísticos de sus usuarios.
Durante la sesión, el senador independiente Eliezer Molina Pérez también respaldó la medida y planteó la necesidad de ampliar la integración de la comunidad sorda y atender barreras que históricamente han limitado su participación en distintos ámbitos de la sociedad.
Con la aprobación del Senado, el proyecto continúa ahora su trámite legislativo antes de que pueda ser enviado nuevamente a consideración del Ejecutivo.




