Cámara apruéba reforma a la Ley de Salud Mental

La medida actualiza la Ley 408 y refuerza derechos del paciente

Por Redacción InDiarioSalud y Bienestar|

El representante Gabriel Rodríguez Aguiló impulsó la medida para enmendar la Ley 408 (Archivo)
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La Cámara de Representantes aprobó el Proyecto de la Cámara 1007, medida que propone actualizar la Ley 408-2000, conocida como la Ley de Salud Mental de Puerto Rico, con el objetivo de modernizar sus disposiciones y reforzar las garantías de los pacientes que enfrentan condiciones emocionales o de salud mental.

La pieza legislativa, impulsada por el representante Gabriel Rodríguez Aguiló, busca atender deficiencias señaladas por profesionales, agencias y sectores vinculados al manejo de crisis, hospitalización, tratamiento, derechos del paciente y acceso a servicios. “Este proyecto no surge de mi escritorio; surge de un trabajo colaborativo con los sectores implicados”, expresó Rodríguez Aguiló durante el proceso de evaluación de la medida.

Entre los cambios discutidos figura la actualización de definiciones clínicas, la incorporación de herramientas como la telemedicina, disposiciones para la atención de mujeres embarazadas y en etapa posparto, así como ajustes al procedimiento de intervención en crisis. La propuesta también procura reforzar el enfoque preventivo, la detección temprana y el tratamiento oportuno.

Rodríguez Aguiló sostuvo que el eje de la medida debe ser el paciente. “El paciente es el eje de la Ley 408 y ese espíritu guía este esfuerzo”, afirmó el legislador, al defender que la reforma busca mejorar la respuesta del sistema sin abandonar las salvaguardas legales necesarias.

Uno de los puntos más discutidos durante el trámite fue el proceso de intervención cuando una persona atraviesa una crisis de salud mental. Según se ha planteado, la intención es agilizar la evaluación médica y clínica antes de acudir al tribunal, particularmente en situaciones donde familiares o cuidadores enfrentan dificultades para lograr una intervención rápida.

El proyecto también generó señalamientos de organizaciones profesionales, que pidieron mayor precisión en el lenguaje y más salvaguardas para evitar enfoques punitivos o coercitivos. Sectores de la psicología, trabajo social, terapia ocupacional y hospitales solicitaron enmiendas para garantizar que la legislación mantenga un enfoque terapéutico, humano y centrado en derechos.

Durante el proceso, Rodríguez Aguiló insistió en que muchas de esas preocupaciones fueron evaluadas e incorporadas. “La prioridad siempre debe ser el paciente, por encima de cualquier otro interés”, sostuvo el legislador.

La aprobación de la medida representa un paso importante en la revisión de una ley vigente desde el año 2000, en momentos en que Puerto Rico enfrenta mayores reclamos por acceso a servicios de salud mental, manejo adecuado de crisis, continuidad de tratamiento y protección de poblaciones vulnerables.

El proyecto pasará ahora al trámite legislativo correspondiente, mientras continúa el debate público sobre cómo balancear una intervención más rápida en casos de crisis con las garantías constitucionales, clínicas y humanas de los pacientes.