Celulares le roban el sueño a los adolescentes, según estudio

La investigación advierte que más de la mitad usa el teléfono entre medianoche y las 4:00 a.m.

Por Redacción InDiarioSalud y Bienestar|

Un nuevo estudio advierte que el uso nocturno de teléfonos inteligentes puede estar afectando el sueño y rendimiento de adolescentes (Indiario)
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Los adolescentes están perdiendo horas valiosas de sueño por el uso nocturno de teléfonos inteligentes, según un nuevo estudio reseñado por CNN en Español que vuelve a poner sobre la mesa el impacto de las pantallas en el descanso, el rendimiento escolar y el bienestar emocional de los jóvenes.

La investigación, publicada en la revista médica JAMA Pediatrics, analizó el comportamiento de 657 adolescentes en Estados Unidos, con una edad promedio de 15 años, como parte del estudio nacional Adolescent Brain Cognitive Development, una de las investigaciones más amplias sobre desarrollo cerebral y salud infantil en ese país.

A diferencia de otros estudios basados en cuestionarios o recuerdos de los participantes, esta investigación utilizó datos recopilados de forma pasiva mediante una aplicación instalada en los teléfonos Android de los adolescentes. El sistema permitió medir con mayor precisión cuándo y cómo usaban sus dispositivos durante las noches escolares.

Los hallazgos apuntan a una tendencia preocupante: los adolescentes usaron sus teléfonos un promedio de 50.1 minutos entre las 10:00 p.m. y las 6:00 a.m. en noches escolares. Más aún, el 52.1% utilizó el celular entre la medianoche y las 4:00 a.m., una franja en la que, idealmente, deberían estar durmiendo.

El uso principal durante esas horas estuvo relacionado con redes sociales y plataformas de video como YouTube, Instagram y TikTok. También se registró actividad en aplicaciones de entretenimiento como Netflix y Disney+, así como en videojuegos móviles.

El problema, según expertos citados en la investigación, no se limita al tiempo que los jóvenes pasan mirando la pantalla. El contenido digital, especialmente las redes sociales, puede ser altamente estimulante, activar emociones, generar ansiedad o mantener al cerebro en estado de alerta, dificultando que el adolescente logre conciliar el sueño nuevamente.

El sueño es una etapa esencial para el desarrollo físico, emocional y cognitivo de los adolescentes. Dormir poco o mal puede afectar la concentración, el aprendizaje, el estado de ánimo, la memoria y el desempeño académico. También puede contribuir a irritabilidad, fatiga y dificultades para manejar el estrés.

La preocupación no es nueva, pero el estudio aporta datos objetivos sobre una realidad que muchos padres ya observan en sus hogares: jóvenes que se acuestan con el teléfono al lado, responden notificaciones de madrugada, revisan redes sociales en la cama o se despiertan durante la noche y vuelven a mirar la pantalla.

Especialistas recomiendan que las familias establezcan reglas claras sobre el uso de dispositivos en horas de sueño. Entre las medidas sugeridas figuran sacar los teléfonos de las habitaciones, apagar notificaciones durante la noche, evitar redes sociales en la cama y crear un plan familiar de uso de medios digitales.

La Academia Americana de Pediatría también promueve que las familias evalúen no solo cuánto tiempo pasan los menores frente a una pantalla, sino la calidad del contenido, el momento del día en que lo consumen y si el uso digital está desplazando actividades esenciales como dormir, estudiar, hacer ejercicio o compartir en familia.

El estudio no plantea que toda tecnología sea negativa ni que los adolescentes deban vivir desconectados. El llamado es a poner límites razonables, especialmente durante la noche, cuando el descanso debe tener prioridad.

En tiempos en que el teléfono se ha convertido casi en una extensión de la mano, la recomendación parece sencilla, pero cada vez más urgente: para dormir mejor, el celular también tiene que acostarse temprano.