Estudio cuestiona idea de que beber poco protege la salud
Investigadores recomiendan no pasar de una bebida alcohólica al día
Por Redacción InDiario|Salud y Bienestar|
Una nueva investigación volvió a cuestionar una de las creencias más repetidas sobre el consumo de alcohol: que beber de forma moderada puede tener beneficios para la salud. El estudio, publicado en el Journal of Studies on Alcohol and Drugs, concluyó que no se observó un efecto protector general del alcohol, incluso en niveles bajos de consumo.
Los investigadores recomendaron que las personas que consumen alcohol no excedan una bebida diaria, luego de estimar que el riesgo de muerte atribuible al alcohol aumenta cuando hombres y mujeres consumen más de siete bebidas por semana.
Según el estudio, el riesgo atribuible al alcohol se ubica al menos en uno de cada 1,000 entre quienes consumen más de siete bebidas semanales, y aumenta a uno de cada 100 cuando el consumo supera las 8.5 bebidas por semana. En hombres que consumen 14 bebidas a la semana, el riesgo de muerte atribuible al alcohol fue estimado en cerca de uno de cada 25.
La doctora Katherine Keyes, profesora de Epidemiología en la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia y coautora del estudio, sostuvo que la investigación ofrece una de las estimaciones más amplias hasta la fecha sobre los riesgos de mortalidad y enfermedad atribuibles al alcohol en Estados Unidos.
El trabajo analizó el impacto del consumo de alcohol en enfermedades y muertes relacionadas con esa sustancia, incluyendo cáncer, enfermedades cardiovasculares, cirrosis hepática y lesiones. Aunque investigaciones previas han sugerido posibles beneficios cardiovasculares asociados al consumo bajo, los autores plantean que esos beneficios quedan superados cuando se evalúa el conjunto de riesgos.
El hallazgo llega en momentos en que continúa el debate en Estados Unidos sobre cómo deben redactarse las guías oficiales de consumo de alcohol. Por años, las recomendaciones federales sugerían limitar el consumo a una bebida diaria para mujeres y dos para hombres. Sin embargo, el nuevo estudio plantea que una referencia más clara sería no exceder una bebida diaria para ambos sexos.
Alcohol y cáncer
La discusión también se produce mientras agencias de salud pública han enfatizado la relación entre el alcohol y varios tipos de cáncer. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han señalado que cualquier bebida alcohólica, incluyendo cerveza, vino y licores, está vinculada al cáncer, y que el riesgo de algunos tipos de cáncer aumenta con cualquier nivel de consumo.
El alcohol ha sido asociado con cáncer de mama en mujeres, boca, garganta, laringe, esófago, colon, recto e hígado. Las autoridades sanitarias insisten en que beber menos es mejor para la salud que beber más, y que algunas personas no deben consumir alcohol en absoluto, incluyendo mujeres embarazadas, personas con ciertas condiciones médicas, quienes toman medicamentos incompatibles con alcohol o quienes se recuperan de trastornos por consumo de alcohol.
El nuevo estudio no significa que todas las personas enfrenten exactamente el mismo riesgo. Los autores reconocen que la genética, el estilo de vida, los patrones de consumo, la edad y otras condiciones individuales pueden cambiar el riesgo personal. Sin embargo, sostienen que, desde una perspectiva poblacional, el consumo regular de alcohol no debe presentarse como una práctica protectora para la salud.
Un mensaje distinto al de décadas pasadas
Durante décadas, el consumo moderado, especialmente de vino, fue promovido en algunos sectores como parte de un estilo de vida saludable. Esa narrativa comenzó a cambiar conforme nuevas investigaciones han cuestionado estudios previos que atribuían beneficios al alcohol sin considerar otros factores, como diferencias socioeconómicas, hábitos de salud o condiciones previas de los participantes.
Ahora, el enfoque de salud pública se mueve hacia un mensaje más prudente: mientras menos alcohol, menor riesgo. Para quienes deciden beber, la nueva investigación propone un límite más bajo y uniforme: no más de una bebida al día.
El debate, sin embargo, no está cerrado. Algunos especialistas advierten que las recomendaciones deben distinguir entre consumo ocasional, consumo diario, consumo excesivo y atracones de alcohol. Aun así, el nuevo estudio añade presión para que las autoridades revisen la manera en que explican los riesgos del alcohol al público.
En términos prácticos, la conclusión para los consumidores es sencilla: la idea de que una bebida diaria protege la salud está cada vez más cuestionada. Y aunque el riesgo individual puede variar, la evidencia más reciente apunta a que el alcohol, incluso en cantidades consideradas moderadas, no es inocuo.

